PROPONE "HUMANIZAR LA SANIDAD" DE ESTA FORMA

Aguado (Cs) se saca de la manga la madre de todas las polémicas: mascotas en el hospital

Algunos lo tildan de caos y peligro potencial. Son aquellos que no tienen perros y gatos. En un mundo donde las locuras electorales y el sentido común cada vez son más indistinguibles, ¿quién tiene razón?

Foto: Foto: Palomarhealth.org
Foto: Palomarhealth.org

De una forma nada inocente y perfectamente planificada, el candidato de Ciudadanos a la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, lanzó esta semana una de esas bombas que acaban dirigiendo la conversación pública y marcando la agenda de periodistas como éste. Si ganan las elecciones del próximo domingo, permitirán que las mascotas puedan visitar a sus dueños ingresados en los hospitales públicos de la región.

Mascotas en los hospitales, una idea que lo tiene todo para generar adhesión y rechazo a partes iguales, como ya ha ocurrido en las redes. La preocupación por el estado de la sanidad pública se mezcla con el amor por los animales, las alergias, el activismo político o Amancio Ortega en un cóctel irresistible.

Desde esa perspectiva, Aguado y sus estrategas comunicacionales han ganado —no es sólo cosa de Cs, algunos expertos han estudiado el impacto positivo que introducir a perros o gatos están teniendo en las campañas políticas desde, al menos, Obama en 2008— y nos hemos tragado su anzuelo hasta el fondo, pero volvamos a lo básico... ¿lleva razón? ¿Hay que abrir los hospitales a nuestras mascotas?

El resumen, en dos palabras: sí, pero.

Hay que tener reglas

Primero, una obviedad. Es necesario distinguir entre tres clases de animales: los hospitales ya tienen la obligación legal de dejar entrar a los perros de servicio, como los que acompañan a los ciegos. En segundo lugar están los animales de terapia asistida. Recientemente, el Hospital 12 de Octubre ha completado un estudio de dos meses con perros en la unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos.

Ha sido la primera vez que en España se probaba algo así en este tipo de unidades. Lo hicieron con Zénit, un Golden Retriever de 6 años rescatado del abandono y posteriormente entrenado.

Zenit con Adrián en la UCI Pediátrica (Hospital 12 de Octubre)
Zenit con Adrián en la UCI Pediátrica (Hospital 12 de Octubre)

"Los resultados obtenidos hasta el momento evidencian diferencias significativas positivas antes y después de la intervención, como disminución del dolor de hasta tres puntos —según las escalas habituales de medida de esta variable— y reducción del nivel de ansiedad y otros síntomas asociados a la patología", dijo el hospital en un comunicado. "Además, una encuesta de satisfacción sobre el proyecto lo valora como muy positivo por las familias, con una puntuación de 9,71 puntos sobre 10".

Hasta aquí todo correcto, ya hay varios estudios que indican que las terapias con mascotas reducen la ansiedad en los enfermos, lo que puede tener consecuencias positivas sobre su bienestar o incluso reducir su tiempo de estancia hospitalaria, pero lo que Ignacio Aguado ha prometido es algo muy distinto: que las mascotas de los pacientes puedan entrar al hospital. "Podrán acceder a los hospitales públicos para ver a sus familiares ingresados, especialmente a familiares que llevan cuatro, cinco, seis días, una semana ingresados", señaló, añadiendo que aprobarán un protocolo "siempre manteniendo la seguridad y la higiene adecuadas, siempre bajo la autorización de un facultativo".

Mario y Zénit. (Hospital 12 de Octubre)
Mario y Zénit. (Hospital 12 de Octubre)

Aunque en Estados Unidos o Reino Unido ya hay hospitales que llevan tiempo poniendo en práctica este tipo de medidas, en España son aún muy minoritarias. Más allá de acciones puntuales como la del 12 de Octubre, a día de hoy, tan solo los Hospitales Universitarios de Torrevieja y Vinalopó en Alicante, que llevan un año probando su propio protocolo, siguen los pasos del Hospital de Ibiza, que con su iniciativa Dogspital fue el primero en acercar a los pacientes y a sus mascotas.

Estas son las reglas

El protocolo puesto en marcha en la isla balear es relativamente sencillo en comparación con los desplegados en los estrictos y legalistas hospitales estadounidenses. Según informó el Área de Salud de Ibiza y Formentera, cuando un paciente hospitalizado solicita la visita de su perro, se tienen en cuenta tres aspectos en primer lugar: la valoración médica del estado del paciente (o mejor dicho, la conveniencia de la visita), el estado sanitario (vacunas, desparasitaciones) de la mascota y su comportamiento.

Cartel de la campaña Dogspital (IB Salut)
Cartel de la campaña Dogspital (IB Salut)

Una vez el médico ha autorizado que la visita del perro no comprometerá la salud del paciente —no es aconsejable en caso de enfermos inmunodeprimidos— los familiares deben acreditar que la mascota cuenta con las medidas de higiene y desparasitación correspondientes, empezando por la vacuna antirrábica y la hexavalente. En el caso de Ibiza. las autoridades permiten a los dueños hacer estas revisiones en clínicas que se han adherido al proyecto de forma desinterasada y que sólo cobran a los dueños el coste de los medicamentos.

Por último, unos educadores caninos visitan al perro en su entorno y le acompañan al hospital para habituarle a este nuevo espacio. Una vez el animal ha completado todas estas fases, se le concede un pasaporte que le permite, ya sí, acceder a visitar a su dueño. En principio, estos encuentros tienen lugar en un espacio creado ex profeso en el vestíbulo del hospital, aunque se contempla que accedan a las habitaciones si los pacientes no pueden desplazarse hasta allí.

A partir de aquí, las reglas pueden extenderse 'ad infinitum'. Que las mascotas tengan que tener al menos 12 meses de edad, que tengan terminantemente prohibido orinar o defecar en las instalaciones del hospital, que las visitas estén limitadas a 60 minutos de duración y una vez al día, que el personal sanitario que entre en contacto con el perro se lave las manos inmediatamente...

Hospitales como el Monte Sinaí, que abrieron la puerta a las mascotas a partir del año 2014, tienen un documento de 18 páginas de longitud más apéndices, normas de conducta para terapeutas y voluntarios o incluso el tipo de letreros que deben colgar de las habitaciones siempre que haya un animal dentro.

En general, políticas como las que propone Ciudadanos para la Comunidad de Madrid están ideadas exclusivamente para perros. Los hospitales que admiten gatos (más impredecibles) son bastantes menos aunque alguno hay, igual que los que admiten... ¡caballos en miniatura!

Ciencia
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
29 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios