la guardia civil investiga a seis personas

De fabricar zapatos a disecar tigres y leones: la última industria 'underground' de Alicante

La operación Taxideralia de la Guardia Civil destapa una red 'amateur'. Pasaron de trabajar en el calzado de Elche a sacarse un sueldo como taxidermistas de especies protegidas

Foto: Un ejemplar de leopardo decomisado por la Guardia Civil. (A. V.)
Un ejemplar de leopardo decomisado por la Guardia Civil. (A. V.)

Un empresario alicantino cuyo nombre no ha trascendido aún afrontaba problemas económicos y decidió poner algunos de sus trofeos de caza en una popular página de compra y venta en internet. Así comenzaba la serie de catastróficas desdichas (para este empresario) que esta semana concluía con la Guardia Civil presentando la operación Taxideralia, último golpe del cuerpo al tráfico ilegal de especies silvestres.

Quién iba a pensar que esos agentes, al ver aquellos leones y tigres ofertados en MilAnuncios, atarían cabos e investigarían. En primer lugar, solicitaron conocer la identidad detrás de aquel número de teléfono y pronto descubrieron que coincidía con el de cierta empresa constructora cuyo dueño era aficionado a los safaris.

"En un momento cuya economía flojeó los puso a la venta: elefantes, cocodrilos, rinocerontes...", explica la teniente María Pellicer, jefa del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en la provincia de Alicante. "Ofertaba un leopardo por 8.000 euros". Los anuncios eran absolutamente explícitos, aunque el resto de la negociación no se hacía en abierto sino en grupos de WhatsApp.

Evidentemente, los guardias se hicieron pasar por compradores y contactaron con el anunciante. Concertaron una cita en la empresa de marras, ubicada en un polígono industrial de la capital alicantina, y comprobaron en efecto que en un anexo tenían allí a los animales naturalizados. Sin embargo, algo no les cuadraba. Había unos 60 ejemplares, principalmente animales africanos, pero eran pocos para la gran cantidad de anuncios que había. ¿Dónde estaban los demás?

Uno de los animales encontrados en el taller ilegal de taxidermia. (Guardia Civil)
Uno de los animales encontrados en el taller ilegal de taxidermia. (Guardia Civil)

Los agentes comenzaron por investigar a un taxidermista de la región por si, pese a tener los papeles en regla, este pudo haber incurrido en un delito al embalsamar a estos animales protegidos: leones africanos, tigres de bengala, jirafas, antílopes, cocodrilos o hipopótamos. Pero pronto algo en internet llamó la atención de la Benemérita: "Una discreta página que ofrecía servicios de taxidermia en esa misma zona, anunciándose con más de 25 años de experiencia en la actividad".

En un chalé residencial en Mutxamel, una localidad de 25.000 habitantes a unos kilómetros al norte de la capital alicantina, los guardias se toparon de bruces con la realidad: se trataba de un antiguo discípulo del taxidermista al que investigaban. No aparecía acreditado como tal ni tenía las licencias necesarias, de hecho, el inculpado solía trabajar en la industria del calzado de Elche.

Algunas de las piezas capturadas por la Guardia Civil en el marco de esta operación. (A. V.)
Algunas de las piezas capturadas por la Guardia Civil en el marco de esta operación. (A. V.)

"Obviamente, no tenía un rótulo en la puerta", señala Pellicer a Teknautas.

Intestinos por el desagüe

Cuando la Guardia Civil logró acceder a aquella nave, encontraron en la segunda planta los animales que le faltaban al empresario: 200 ejemplares disecados de los cuales unos 60 eran especies CITES (amenazadas y por tanto recogidas en un acuerdo concertado entre gobiernos para evitar su tráfico). Y lo peor es que este fabricante de zapatos metido a taxidermista de especies exóticas estaba embalsamando a los animales a su manera y vertiendo sus intestinos o fluidos directamente a la red de alcantarillado.

La teniente sostiene que no es un caso aislado. De hecho, en la operación se está investigando a cinco personas además del citado empresario. La industria del calzado solía ser muy predominante en la región, pero se ha desinflado mucho en la última década a consecuencia de la competencia de fuera de la Unión Europea. "Si flojea el mercado del calzado, se readaptan", dice Pellicer.

Si flojea el mercado del calzado, se readaptan

Las multas por participar en este tipo de actividades delictivas no desincentivan demasiado y el negocio de las especies protegidas es verdaderamente lucrativo. Todo eso ayuda a explicar cómo pueden anunciarse en internet sin demasiados remordimientos.

Un tigre de bengala que estaba en el chalé alicantino. (A. V.)
Un tigre de bengala que estaba en el chalé alicantino. (A. V.)

"Actúan con total impunidad", explica la teniente del Seprona. "Además, como trabajan desde sus propias casas, para nosotros es muy difícil pillarlos".

"Asia se lo come todo"

Esta operación es la primera dentro del Plan de Acción Español de Lucha contra el Tráfico de Especies Silvestres (Plan Tifies), el primero de un país europeo para tratar de atajar un problema que mueve globalmente más de 79.500 millones de euros al año en dinero negro, según una estimación de Interpol.

Las sanciones previstas por la Ley 42/2007 son insuficientes para el biólogo Luis Mariano González, del Área de Conservación del Ministerio de Transición Ecológica, que identifica un problema cada vez más acuciante para el tráfico de especies: "El mercado asiático se lo come todo, todo lo que le eches", afirma, "en España habitualmente somos meros intermediarios entre el país de origen de estas especies y Asia".

En los últimos ocho meses de 2017, se intervinieron cuatro toneladas de anguilas con destino China.
En los últimos ocho meses de 2017, se intervinieron cuatro toneladas de anguilas con destino China.

Así ha ocurrido en casi todas las grandes operaciones recientes. Ya no se trata de estatuillas de marfil o cuernos de rinoceronte para decoración, sino de comida para satisfacer el voraz apetito de países como China o Vietnam: las muchas toneladas de atún rojo (capturadas en Malta e introducidas en España) de la operación Tarantelo, las 364 maletas preparadas para cargar 5.000 kilos de angulas o las 1.100 tortugas de 62 especies diferentes capturadas en Baleares en el marco de la operación Coahuila.

Este tipo de productos de consumo está sustituyendo al tráfico más tradicional, en el que España, por su ubicación geográfica, jugaba un papel importante. Según el informe anual de la Oficina de Drogas y Crimen de Naciones Unidas (2016), más del 30% de las pieles de reptiles incautadas a nivel mundial tenía como destino nuestro país.

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