¿Cuándo es mejor empezar a "empujar" en un parto? En realidad los médicos no lo saben
  1. Tecnología
  2. Ciencia
cada obstetra tiene su librillo

¿Cuándo es mejor empezar a "empujar" en un parto? En realidad los médicos no lo saben

Algunos recomiendan empujar en cuanto comienza la segunda fase del parto, otros dicen que es mejor esperar todo lo posible, pero las ventajas de uno y otro método no son obvias

Foto: Una mujer da a luz en Leiria, Portugal (Reuters)
Una mujer da a luz en Leiria, Portugal (Reuters)

En muchos hospitales, lo habitual es esperar a la segunda fase del parto, cuando el cuello uterino está completamente dilatado hasta unos 10 centímetros, para decirle a la futura madre: "Espera, espera, espera... ¡ahora, empuja ahora!" En otros te dicen que, en cuanto sientas ganas de empujar, lo hagas. ¿Pero cuáles llevan razón?

Para los médicos no está del todo claro, y un estudio aparecido esta semana en la revista 'JAMA' detalla que los supuestos beneficios tampoco son evidentes, dado que esperar no parece tener ningún efecto sobre aquellas mujeres que dan a luz espontáneamente.

Foto: Paseo marítimo dañado en Mallorca. (Joan Camacho / Reuters)

En el estudio, las mujeres que empujaron de inmediato tuvieron, en promedio, un parto más corto que aquellas a las que se pidió que esperaran, así como una tasa más baja de infecciones bacterianas (corioamnionitis) o de hemorragia post-parto. El estudio fue realizado por Alison G. Cahill, de la Universidad de Washington y colegas en otras cinco instituciones.

"Los obstetras tienden a favorecer un enfoque sobre el otro, pero no existen pruebas sólidas que lo favorezcan", dice Cahill. "Creemos que es probable que nuestros hallazgos cambien la forma en que se gestiona el parto para lograr una salud óptima para las madres y sus bebés. Los estudios anteriores que compararon los enfoques de empuje inmediato con los retrasados involucraron a un pequeño número de pacientes, y los resultados a menudo fueron contradictorios y no concluyentes".

El anterior estudio fue realizado hace más de 20 años y halló que el retraso al empujar reducía el porcentaje de partos en los que se insertan los fórceps para ayudar a que el bebé gire y acabe saliendo. Sin embargo, debido a los riesgos para la madre y el bebé, los fórceps ya no son tan habituales, por lo que la única ventaja aparente de esperar se ha desvanecido.

placeholder Una mujer da a luz en Maracaibo, Venezuela (Isaac Urrutia / Reuters)
Una mujer da a luz en Maracaibo, Venezuela (Isaac Urrutia / Reuters)

En el estudio actual, los investigadores analizaron a más de 2.400 mujeres a partir de las 37 semanas de embarazo. Sólo se incluyeron madres primerizas.

"Los hallazgos proporcionan pruebas sólidas de que, para la gran mayoría de las madres primerizas que reciben anestesia epidural, retrasar el empuje no ofrece ningún beneficio sobre empujar de inmediato en la segunda etapa del parto", dijo el doctor Menachem Miodovnik, especialista en Embarazo y Perinatología en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Retrasar el empuje no ofrece ningún beneficio sobre empujar de inmediato en la segunda etapa del parto

En todos los casos, cuando el cuello uterino se hubo dilatado por completo, se les dijo a las mujeres que comenzaran a empujar de inmediato o que demoraran la presión durante 60 minutos, a menos que su médico les indicara lo contrario o que tuvieran una necesidad irresistible de empujar. A las mujeres del grupo de presión inmediata se les dijo que podían comenzar a empujar tan pronto como comenzara la segunda etapa.

Los investigadores hallaron que la tasa de parto espontáneo no difirió significativamente entre los dos grupos: 85,9 por ciento para las que empujaron de primeras contra 86,5 por ciento para las que retrasaron el empuje. El primer grupo una duración promedio del parto de 32 minutos menos que el grupo que retrasó el empuje. Sin embargo, estas últimas tuvieron que empujar, en promedio, durante nueve minutos menos.

Médicos Embarazo
El redactor recomienda