Una orca deja marchar a su cría después de cuidarla dos semanas aunque estaba muerta
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hizo un viaje de luto durante 1600 kilómetros

Una orca deja marchar a su cría después de cuidarla dos semanas aunque estaba muerta

Después de 16 días y de al menos 1600 kilómetros, una orca ha dejado marchar el cuerpo muerto de su cría y ha regresado con su manada

placeholder Foto: La orca, cuando aún llevaba a su cría (Center for Whale Research/Michael Weiss)
La orca, cuando aún llevaba a su cría (Center for Whale Research/Michael Weiss)

Hasta ahora existía conocimiento de orcas que, en el pasado, habían cuidado de sus crías durante una semana, a sabiendas de que estaban muertas. Sin embargo, lo sucedido con uno de estos ejemplares en los últimos días ha ido más allá. Los investigadores tienen pruebas de que uno de estos cetáceos ha estado cuidando de su cría muerta al menos 17 días y ha recorrido con ella al menos 1600 kilómetros.

J35 es como conocen a esta orca en el Centro para la Investigación de Cetáceos (CWR), ha regresado junto a sus compañeros de manada después de varios días en los que ha dado lo que se denomina un ‘viaje de luto’, una vuelta junto a su bebé muerto del que no se ha querido desprender en más de dos semanas.

Vuelve a su comportamiento habitual

Ken Balcomb, fundador del CWR, reconocía en un comunicado de este centro que gracias a las imágenes conseguidas con teleobjetivo, habían visto a J35 “lanzándose vigorosamente a un banco de salmones junto a su manada y, aparentemente, en buen estado físico”.

La orca fue vista por primera vez llevando el cuerpo de su hija (se sabe que era una hembra) el pasado 24 de julio frente a las costas de Vancouver y tienen constancia de que ha cuidado de ella durante 17 días. Desgraciadamente para el centro, no podrán hacer la autopsia a la cría ya que su madre lo dejó hundirse, posiblemente debido a que comenzaba a descomponerse.

Las orcas que viven en la zona de Estados Unidos y Canadá, conocidas como ‘residentes sureñas’ están en serio peligro de extinción, ya que su alimentación depende en gran medida del salmón, que se ha reducido dramáticamente en los últimos tiempos. Hace tres años que no nace una cría que sobreviva a sus primeras semanas.

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