viajes interestelares con propulsión renovable

Más cerca del motor marciano de Elon Musk: logran crear metano con CO2 y energía solar

Investigadores surcoreanos presentan hoy en 'Nature Communications' una fórmula análoga a la que el fundador de SpaceX anhelaba lograr para viajar ida y vuelta a Marte

Foto: Uno de los últimos ensayos del Rocket Engine. (SpaceX)
Uno de los últimos ensayos del Rocket Engine. (SpaceX)

El secreto para poder enviar seres humanos a Marte está, según dijo Elon Musk en su intervención del mes pasado en la Conferencia Internacional de Astronáutica, en la reutilización de los componentes. Una de las claves es que el cohete pueda aterrizar de pie en Marte y volver a despegar, algo que su empresa, SpaceX, ya ha demostrado con el modelo Falcon 9.

El otro requisito imprescindible es que la nave, bautizada como 'Big Fucking Rocket', sea capaz de generar combustible en suelo marciano para abastecerse y poder regresar a la Tierra. La teoría es la siguiente: instalar refinerías robóticas capaces de utilizar elementos presentes en la superficie marciana, en concreto hielo y dióxido de carbono (H2O + CO2) para generar metano y oxígeno líquido (CH4 + O2).

Sin embargo, cuando Musk anunció esta idea por primera vez, el desarrollo de este tipo de motores era aún una quimera para la NASA, que comunicó sus primeras pruebas con esta tecnología en el año 2015. Además, su máxima pretensión con esto era alimentar a sus 'rovers' y exploradores marcianos.

Del 'Curiosity' al 'Big Fucking Rocket'

Sirva todo esto para señalar que la idea de enviar a Marte dentro de cinco años un cohete de 122 metros de altura propulsado con 31 motores de metano es, cuanto menos, audaz desde un punto de vista tecnológico. "Con la configuración actual, estos propulsores de metano podrían impulsar un pequeño módulo de aterrizaje", dijo en su momento Steve Hanna, director de Sistemas de Exploración Avanzada de la NASA. "Con los datos obtenidos de estas pruebas, la tecnología es escalable para aplicaciones aún mayores, para motores en el espacio y módulos de aterrizaje más grandes".

Hoy, dos años más tarde, tanto en la NASA como en SpaceX están un poco más cerca de sus respectivos objetivos gracias a un nuevo estudio que aparece en 'Nature Communications'. Sus autores, Hyunjoon Song y otros científicos del Instituto de Ciencia Básica de Corea de Sur, han logrado producir metano utilizando energía solar.

Su método consiste en tomar óxido de zinc, un mineral capaz de reflejar la luz del sol (por eso forma parte de la fórmula de las cremas protectoras solares) y mezclarlo con cristales de óxido de cobre. Al recibir la luz solar, la carga eléctrica se altera y provoca, en un medio de agua carbonatada (recuerden, H2O + CO2), que el dióxido de carbono acabe convirtiéndose en metano puro.

El plan de Elon Musk incluye montar una base en Marte que produzca combustible. (Spaceshare)
El plan de Elon Musk incluye montar una base en Marte que produzca combustible. (Spaceshare)

Como explican los autores, este tipo de reacción química se ha logrado antes, aunque se requería de metales raros o materiales caros para lograr lo mismo que los surcoreanos han logrado con cobre y zinc, un metal que —según descubrimos el pasado mes de agosto— el 'rover' 'Curiosity' ha encontrado en abundancia en la superficie de Marte.

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