Un dron se adentra en la cueva de Altamira y explora un lugar imposible para el ser humano
El dron ha logrado documentar y reconstruir en 3D una pared rocosa situada sobre la Sala de La Hoya. Cualquier intervención humana se consideraba de alto riesgo por las grietas estructurales
El dron utilizado para acceder a la zona inexplorada de la cueva de Altamira (Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira)
Un dron con tecnología LiDAR-SLAM ha logrado adentrarse en la cueva de Altamira y explorar un área completamente inaccesible para el ser humano, marcando un hito en la investigación patrimonial. Así lo recoge un estudio publicado en la revista Drones.
La intervención, liderada por la Universidad de Zaragoza en colaboración con el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, ha permitido documentar con precisión una pared rocosa situada sobre la Sala de La Hoya, un enclave donde ya se habían detectado grietas estructurales.
Hasta ahora, este espacio permanecía fuera del alcance de los investigadores debido a sus condiciones extremas y al riesgo que suponía cualquier intervención directa. La irrupción de esta tecnología ha cambiado por completo el escenario, abriendo una nueva vía de análisis sin comprometer la conservación.
Tecnología que llega donde el ser humano no puede
El dron utilizado ha sido diseñado específicamente para operar en entornos confinados y frágiles, lo que ha permitido su vuelo en el interior de una cavidad considerada Patrimonio Mundial de la Unesco. Este tipo de exploración no tenía precedentes en cuevas paleolíticas.
Según explica el investigador Jorge Angás, especialista en nuevas tecnologías aplicadas a la arqueología, "la integración de LiDAR-SLAM, videogrametría y detección de grietas basada en deep learningdemuestra el potencial de un flujo de trabajo geomático integrado".
Gracias a este sistema, los científicos han podido identificar fracturas activas, bloques inestables y acumulaciones de sedimentos en zonas inaccesibles mediante métodos convencionales, mejorando así el conocimiento estructural de la cueva.
Un gemelo digital para proteger Altamira
Los datos captados por el dron han servido para crear un gemelo digital en 3D de alta precisión, que permitirá monitorizar la evolución de la pared rocosa a lo largo del tiempo. Este modelo digital se convierte en una herramienta clave para la conservación preventiva.
En Altamira, un dron ha permitido reconstruir en 3D una pared de roca inaccesible, situada en la sala de La Hoya.
Este sistema facilitará el análisis multitemporal y la toma de decisiones técnicas futuras, consolidando una estrategia de vigilancia continua en uno de los enclaves arqueológicos más importantes del mundo, donde cada intervención debe ser milimétrica. La investigación forma parte del proyecto DiGHER, centrado en el uso de gemelos digitales para la gestión del patrimonio cultural.
Un dron con tecnología LiDAR-SLAM ha logrado adentrarse en la cueva de Altamira y explorar un área completamente inaccesible para el ser humano, marcando un hito en la investigación patrimonial. Así lo recoge un estudio publicado en la revista Drones.