A la nave Orion de Artemis II parece faltarle un trozo y la NASA se ha visto obligada a dar una explicación
El escudo térmico dio problemas durante la reentrada en la atmósfera de la nave Orion durante la Artemis I. Esta imagen ha sembrado la duda de si volvieron a ocurrir
La foto en la que se aprecia el 'mordisco' en el escudo térmico (NASA/Josh Valcarcel)
La nave Orion de Artemis II ha generado inquietud tras difundirse una imagen donde parece faltar parte de su escudo térmico. El propio Jared Isaacman, administrador de la NASA, ha tenido que intervenir para aclarar si se trata de un fallo real o de un efecto visual tras la reentrada.
La polémica surgió a raíz de una fotografía tomada después del amerizaje, en la que se aprecia una zona blanquecina en la parte inferior de la cápsula. Este detalle fue interpretado por algunos como una posible pérdida de material, lo que rápidamente encendió el debate.
Sin embargo, la respuesta oficial no tardó en llegar. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó públicamente el origen de esa apariencia: "La decoloración no correspondía a material desprendido". Según detalló, el color blanco observado se relaciona con el área de las almohadillas de compresión y con fenómenos térmicos previstos.
De acuerdo con la agencia espacial, este comportamiento ya había sido anticipado en pruebas realizadas con chorros de plasma en laboratorio. Además, los ingenieros tenían constancia de que estas variaciones visuales podían aparecer en determinadas zonas del escudo térmico durante la reentrada.
El escudo térmico bajo la lupa
El escudo térmico de Orion está diseñado para soportar temperaturas extremas de hasta 1.650 grados Celsius durante la reentrada en la atmósfera terrestre. Su funcionamiento se basa en un proceso llamado ablación controlada, mediante el cual el material se desgasta de forma gradual para disipar el calor.
Este sistema ya había sido objeto de análisis tras la misión Artemis I, cuando se detectaron desprendimientos irregulares en la superficie del escudo. En aquel caso, la investigación reveló que la acumulación de gases en el interior provocó tensiones que acabaron fracturando partes del material.
Para evitar repetir ese problema, los ingenieros optaron por modificar la trayectoria de reentrada en Artemis II, introduciendo el denominado perfil de “salto” o skip-entry. Este enfoque permitió que la nave redujera progresivamente su velocidad y pudiera liberar los gases acumulados.
Una revisión aún en marcha
A pesar de las explicaciones oficiales, la NASA ha confirmado que llevará a cabo un análisis exhaustivo de todos los sistemas de la cápsula. Las imágenes obtenidas tras el amerizaje y las primeras inspecciones no han detectado anomalías, pero la revisión completa sigue su curso.
I am hesitant to get ahead of a proper data review, but I understand the space community’s curiosity, especially when imagery can give the impression of a problem.
As you would expect, engineers were eager to inspect the heat shield, starting with diver imagery shortly after…
— NASA Administrator Jared Isaacman (@NASAAdmin) April 12, 2026
Los datos preliminares apuntan a que no se produjeron “condiciones inesperadas”, según las primeras evaluaciones realizadas tras la recuperación de la nave. Mientras tanto, la NASA insiste en que el escudo térmico cumplió correctamente su función, garantizando el regreso seguro de la tripulación.
La nave Orion de Artemis II ha generado inquietud tras difundirse una imagen donde parece faltar parte de su escudo térmico. El propio Jared Isaacman, administrador de la NASA, ha tenido que intervenir para aclarar si se trata de un fallo real o de un efecto visual tras la reentrada.