El número de cargadores alcanza un récord, pero saca a relucir un gran problema del coche eléctrico en España
ANFAC asegura que ya hay más de 72.000 cargadores para vehículos eléctricos en España. Sin embargo, el número de estaciones no operativas es extremadamente alto
Los últimos datos publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) reflejan una situación contradictoria. Aunque la red sigue ampliándose trimestre a trimestre, con decenas de miles de cargadores repartidos por todo el territorio, una proporción relevante permanece fuera de servicio por distintas causas técnicas y administrativas.
Actualmente, España dispone de más de 55.000 puntos de recarga operativos, pero la cifra total instalada supera los 72.000 cargadores. La diferencia responde a que más de 17.000 estaciones no funcionan, lo que equivale a un preocupante 24% del total. En términos prácticos, uno de cada cuatro cargadores no está disponible para los usuarios.
Un crecimiento con limitaciones técnicas
Este desfase entre infraestructura instalada y operativa tiene varias explicaciones. Por un lado, existen problemas relacionados con el mantenimiento y las averías, que afectan directamente a la fiabilidad del sistema. Por otro, muchos puntos ya están instalados, pero todavía no han sido conectados a la red eléctrica, lo que retrasa su entrada en funcionamiento.
El análisis de estos datos se apoya en información recopilada a través de plataformas como Electromaps, donde los propios usuarios reportan incidencias. Esto introduce cierto margen de variación, aunque permite trazar una radiografía bastante precisa del estado real de la red de recarga en España.
Las diferencias entre comunidades autónomas también son notables. Regiones como Baleares presentan cifras especialmente elevadas de cargadores inactivos, con un 45,5%, seguidas de Galicia con un 39,5%, La Rioja con un 37,5% y Valencia con un 35,5%. En el lado opuesto, territorios como Aragón o Castilla y León muestran una mayor estabilidad en su infraestructura.
La asignatura pendiente de la carga rápida
Más allá de la disponibilidad, otro de los grandes retos del coche eléctrico en España es la escasez de cargadores de alta potencia. La mayor parte de la red, concretamente el 69%, está compuesta por puntos de recarga lenta de hasta 22 kW, adecuados para uso doméstico o estancias prolongadas, pero poco prácticos en desplazamientos largos.
En contraste, los cargadores rápidos y ultrarrápidos siguen siendo minoritarios. Existen algo más de 9.000 puntos entre 50 y 150 kW, junto a otros 3.206 entre 150 y 250 kW y cerca de 2.469 por encima de 250 kW. Esta distribución evidencia que, aunque la red crece, todavía queda recorrido para alcanzar los estándares de otros países europeos.
Los últimos datos publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) reflejan una situación contradictoria. Aunque la red sigue ampliándose trimestre a trimestre, con decenas de miles de cargadores repartidos por todo el territorio, una proporción relevante permanece fuera de servicio por distintas causas técnicas y administrativas.