Mezclan maíz y aguas residuales y crean un nuevo tipo de hormigón un 90% más eficiente
El material de construcción reduciría significativamente las emisiones de dióxido de carbono. Ha recibido el nombre de Corncretl y se aplica mediante un brazo robótico
Este nuevo hormigón se aplica mediante un brazo robótico (Pexels)
Una innovación desarrollada en México propone transformar el sector de la construcción sostenible mediante un nuevo hormigón ecológico creado a partir de maíz y aguas residuales, capaz de reducir hasta un 90% los residuos y disminuir significativamente las emisiones de dióxido de carbono asociadas al cemento tradicional.
Este material, denominado Corncretl, surge como respuesta a uno de los mayores desafíos de la industria: el impacto ambiental del cemento, responsable de cerca del 8% de las emisiones globales de dióxido de carbono. Su planteamiento combina tecnología, economía circular y materiales locales para replantear la forma de construir viviendas.
Detrás del proyecto se encuentra el estudio mexicano MANUFACTURA, que ha desarrollado una mezcla basada en residuos de maíz, cal y nejayote, un subproducto líquido generado durante la nixtamalización. Esta propuesta busca convertir un desecho habitual en una materia prima útil para la impresión 3D de estructuras.
Del residuo alimentario al material constructivo
El proceso parte de la revalorización del nejayote, un líquido rico en calcio que tradicionalmente se desecha. En este caso, se recoge, se seca y se muele hasta lograr una textura homogénea que permita su uso en sistemas de extrusión, evitando bloqueos y garantizando estabilidad durante la fabricación.
La mezcla se completa con áridos de piedra caliza y una base mineral como Geocalce T, que incorpora cal hidráulica natural junto con arena de sílice y polvo de mármol. Según explicó Dinorah Schulte: "El material combina derivados reciclados de nejayote con piedra caliza y polvo de mármol de Carrara".
El desarrollo no se ha quedado en el laboratorio. Los primeros prototipos a escala real ya han sido probados en Italia, dentro de la Residencia WASP 2025, utilizando un brazo robótico KUKA y tecnología de extrusión continua. El material logra fraguar en apenas dos o tres días a temperatura ambiente.
Impresión 3D y reducción de emisiones
Uno de los avances clave reside en la impresión 3D aplicada a la construcción. Este sistema permite fabricar estructuras capa a capa, eliminando la necesidad de encofrados y reduciendo el desperdicio de material hasta un 90%, según las estimaciones del proyecto. Además, facilita diseños más complejos sin aumentar costes.
El uso de la cal como componente principal también aporta ventajas técnicas. Este tipo de materiales endurecen sin necesidad de altas temperaturas, lo que reduce el consumo energético frente al cemento Portland. Asimismo, se ha observado que pueden regular la humedad y favorecer la autorreparación de microgrietas.
Aunque los resultados iniciales son prometedores, Corncretl se encuentra aún en fase experimental. Su aplicación en obras reales dependerá de factores como su resistencia, durabilidad y adaptación a normativas. La viabilidad de producirlo con residuos locales será determinante para su adopción a gran escala.
Una innovación desarrollada en México propone transformar el sector de la construcción sostenible mediante un nuevo hormigón ecológico creado a partir de maíz y aguas residuales, capaz de reducir hasta un 90% los residuos y disminuir significativamente las emisiones de dióxido de carbono asociadas al cemento tradicional.