EEUU habría encontrado al piloto derribado en Irán gracias a una tecnología capaz de escuchar un latido a 60 km de distancia
Su nombre es Ghost Murmur y su funcionamiento se basaría en magnetometría cuántica. Su objetivo habría sido el de identificar la firma electromagnética del corazón del piloto
Imagen difundida por la agencia iraní Tasnim, que según afirma la misma agencia, muestra los restos de dos helicópteros y un avión estadounidense (EFE/Tasnim News)
Según ha revelado el New York Post, la CIA utilizó una tecnología hasta ahora secreta para localizar al piloto estadounidense derribado en Irán. Su nombre es Ghost Murmur y, al parecer, tiene la capacidad de detectar el latido humano a decenas de kilómetros de distancia. Este avance, basado en magnetometría cuántica, marca un punto de inflexión en las operaciones de rescate militar.
El dispositivo, desarrollado por la división Skunk Works de Lockheed Martin, combina sensores avanzados con inteligencia artificial para identificar la firma electromagnética del corazón humano. Según fuentes cercanas al programa, su precisión permite aislar señales extremadamente débiles en entornos complejos, incluso cuando el objetivo permanece oculto.
La operación tuvo lugar tras el derribo de un caza en el sur de Irán, donde el piloto (identificado como Dude 44 Bravo) logró sobrevivir oculto en una grieta montañosa. Durante dos días, evitó ser localizado por fuerzas iraníes, mientras equipos estadounidenses intentaban determinar su posición exacta.
Una tecnología capaz de “escuchar” el corazón
Fuentes técnicas describen el sistema como equivalente a “escuchar una voz en un estadio”, pero en una superficie de miles de kilómetros cuadrados. “En las condiciones adecuadas, si tu corazón late, te encontraremos”, señalaron personas familiarizadas con el desarrollo, destacando su potencial en entornos remotos con baja interferencia electromagnética.
El principio científico se basa en sensores construidos con defectos microscópicos en diamantes sintéticos, capaces de captar variaciones magnéticas extremadamente sutiles. Tradicionalmente, estas mediciones solo eran posibles en hospitales y a escasos centímetros del cuerpo, lo que subraya el salto tecnológico alcanzado.
No obstante, la herramienta presenta ciertas limitaciones. Su rendimiento depende de factores como la ausencia de ruido electromagnético y la escasez de otras firmas humanas. Además, requiere un procesamiento intensivo de datos, lo que implica tiempos de análisis que no han sido detallados públicamente.
Clave en el rescate del piloto en Irán
El momento decisivo llegó cuando Ghost Murmur logró detectar la presencia del aviador, complementando la señal emitida por un dispositivo de localización convencional. Según las fuentes, más allá del propio aviso, el hecho de que el piloto tuviera que exponerse para activarlo facilitó su identificación mediante esta tecnología.
⚡🇺🇸 The CIA reportedly used a new tool called "Ghost Murmur" to locate and rescue the second U.S. pilot shot down over Iran, according to NYPost.
The system relies on long-range quantum magnetometry to detect the electromagnetic signature of a human heartbeat, then uses… pic.twitter.com/RGoTLQgokU
Durante una comparecencia en la Casa Blanca, el director de la CIA, John Ratcliffe, confirmó que la agencia logró verificar que el piloto estaba vivo y oculto, lo que habría sido posible gracias a esta tecnología y que permitió activar la fase final de rescate. Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que la detección se produjo a unos 60 kilómetros de distancia, aunque sin precisar detalles técnicos.
El uso operativo de este sistema, hasta ahora nunca desplegado en campo, abre interrogantes sobre su aplicación futura en contextos militares. Mientras tanto, su papel en esta misión refuerza la idea de que la guerra tecnológica avanza hacia un terreno donde incluso el latido humano puede convertirse en una señal rastreable.
Según ha revelado el New York Post, la CIA utilizó una tecnología hasta ahora secreta para localizar al piloto estadounidense derribado en Irán. Su nombre es Ghost Murmur y, al parecer, tiene la capacidad de detectar el latido humano a decenas de kilómetros de distancia. Este avance, basado en magnetometría cuántica, marca un punto de inflexión en las operaciones de rescate militar.