He convertido el reloj Casio de toda la vida en un 'smartwatch' que vas a querer tener
Una pequeña placa de 55 dólares promete darle una segunda vida al reloj más famoso de los 90. Lo he probado y te cuento si merece la pena este experimento retro
Aunque los relojes inteligentes han logrado hacerse con un hueco en el mercado, son muchos los que no terminan de encontrar el atractivo a un dispositivo que abruma con tantas funciones y que necesita estar recargándose prácticamente todos los días. Los relojes clásicos siguen teniendo su público, y su estilo atemporal y autonomía casi infinita suelen ser los puntos clave que los siguen manteniendo vivos en unos tiempos donde las modas determinan el éxito y el fracaso de un producto.
Pero entretanto Apple Watch, Huawei Watch o Galaxy Watch, siempre estará el Casio F-91W, el Casio de toda la vida. Recuerdo perfectamente ver a mi abuelo llegar de trabajar del campo, con las manos llenas de tierra y lavárselas enérgicamente, al mismo tiempo que enjuagaba su indestructible reloj de faenas. Era el F-91W, un reloj simple, eficaz, que no fallaba en dar la hora y que le avisaba para la hora del café.
Es un reloj extremadamente sencillo, que marcó una época en la década de los 90 por su fiabilidad y su increíble duración de batería, ya que podía durar sin problemas entre 7 y 10 años perfectamente. A día de hoy sigue siendo un reloj que se vende muchísimo, especialmente desde que en 2012 la marca presentó versiones de otros colores y acabados. Era el reloj básico por excelencia.
¿Y si pudiéramos convertir ese Casio en un modelo conectado? ¿Y si contara pasos y enviara los registros a tu teléfono móvil? Pues justo eso es lo que hace mi Casio tras modificarlo con mis propias manos. Una manualidad entretenida que dará una segunda vida a tu viejo reloj de los 90.
Un clásico inteligente
Este no es el primer Casio inteligente. La marca cuenta con muchos modelos en su catálogo con conexión Bluetooth, capaces de enviar datos al teléfono y registrar eventos. Pero entre ellos no se encuentra el F-91W. Para ese caso tendremos que hacer uso de los servicios de Ollee, una pequeña placa controladora con la que sustituiremos la original del reloj, para así poder dar estos poderes al dispositivo.
Es prácticamente cambiar las tripas del reloj por unas nuevas, aunque todo el exterior queda intacto. Es un proceso bastante sencillo que Ollee detalla perfectamente paso a paso, por lo que cualquier persona podría completar sin problemas. Seguiremos usando la caja original del reloj, la pila original y una pequeña pletina metálica que se encarga de conectar la pila con la placa. He tardado menos de 10 minutos en montar todo, ya que en un visto y no visto ya tenía el reloj funcionando de nuevo.
Con la placa ya instalada, una breve pulsación mantenida activará el Bluetooth para poder conectar el reloj con la aplicación oficial instalada en mi teléfono. Desde ahí, se ha sincronizado la hora local y he empezado a ver las diferentes funciones que se ofrecen.
Como una smartband de las primeras
Debo decir que las funciones distan mucho de un reloj inteligente de los de ahora. Para que lo entiendas, la placa Ollee no ofrece lector de ritmo cardíaco, sencillamente porque no cuenta con pulsómetro ni ningún tipo de sensor parecido. En su lugar, incluye una función que te obliga a mantener un botón pulsado mientras tú mismo cuentas 20 pulsaciones (tocándote el pecho o la muñeca, por ejemplo), ya que una vez llegada a la número 20, si sueltas el botón el reloj calcula automáticamente tus pulsaciones por minuto. Es decir, es una simple calculadora que requiere conteo manual y no un sensor inteligente que te monitoriza en todo momento.
Esto me hace ver al F-91W como una de esas primeras smartbands que llegaron al mercado, que ofrecían conteo de pasos, alarmas y poco más. Eran simples, pero lograron introducir el concepto de cuantificación de manera muy exitosa. Esta modificación del Casio ofrece básicamente eso, algo de cuantificación y un pequeño enlace con tu teléfono, de manera que sientas que el reloj aporta algo en tu móvil.
De todas formas, no esperes demasiadas funciones inteligentes. Las más llamativas podrían ser el conteo de pasos o la información de las horas de amanecer y atardecer, encontrando también algunas curiosas como dos sencillos juegos (una especie de pinball y un Blackjack) o un contador manual. El creador ha asegurado que anda trabajando en futuras mejoras que llegarán con actualizaciones de software, como es la posibilidad de leer notificaciones (esto sería ya muy interesante) o la posibilidad de conectar servicios de otras aplicaciones como las relacionadas con información climatológica, controles musicales, etc.
Lo interesante aquí es que todo eso se ajusta para que funcione con los tres botones originales del reloj y su diminuta pantalla LCD. La hazaña es digna de elogiar, y el resultado es cuanto menos curioso.
Un trabajo que necesita mejorar
La idea de Ollee es bastante buena, pero falla en algunas ejecuciones. Como comentaba anteriormente, el único atisbo de smartwatch puro y duro que vemos entre las funciones es la de contar los pasos, pero el problema es que no lo hace especialmente bien. Comparado con otros relojes actuales, el conteo de pasos falla bastante, y he podido comprobar que un simple movimiento de la mano se contabiliza como paso ejecutado, lo que desvirtúa enormemente los registros tomados a lo largo del día.
La ausencia de notificaciones y conexión directa con el teléfono resta también en la experiencia que podrías esperar en un smartwatch, mucho más si tenemos en cuenta el precio que tiene el accesorio. Y es que los 55 dólares que hay que pagar por la placa Ollee nos parece un tanto elevado comparado con las funciones ofrecidas. Probablemente, muchos usuarios prefieran invertir esos 50 euros en un Redmi Watch 5 Lite antes que destripar su querido Casio, ya que todo lo que se puede obtener con la propuesta de Xiaomi supera con creces a las de Ollee.
Por otro lado, se estima que la batería podría aguantar unos 10 meses de vida, algo completamente imposible de conseguir con un reloj moderno con pantalla. Pero, por si fuera poco, si ajustamos algunos parámetros en la aplicación oficial y desactivamos algunas cosas como tener siempre activado el Bluetooth o los segundos que se mantiene activada la luz de iluminación, se podría llegar a alcanzar los 3 años de vida de la batería. Ahí es nada.
¿Merece la pena esta modificación?
Aquellos coleccionistas de relojes probablemente vean un sacrilegio hacer pasar por quirófano a este Casio, pero hay que tener en cuenta que el reloj se puede comprar por 19 euros en Amazon, por lo que no supone demasiado adquirir uno nuevo si se necesita. El problema está en que los 55 dólares de la placa Ollee me parecen algo desproporcionados para lo que ofrece, y quizás necesitaríamos ver en acción la supuesta llegada de las notificaciones, algo que sí transformaría el viejo F-91W en algo más propio del 2026.
Configurar varias alarmas desde la aplicación oficial ya dan un toque de modernidad en cuanto a funcionalidades, y poder disponer de una segunda configuración horaria o poder cambiar el color del LED de iluminación son detalles que mejorar el F-91W en cuestión de segundos. Pero el concepto smartwatch es algo más, y será ahí donde Ollee tenga que demostrar todo lo que puede llegar a hacer.
___________________
El Confidencial elabora estas reviews, comparativas y guías siguiendo un criterio estrictamente editorial. El equipo detrás de ¿Me Lo Compro? tiene en cuenta tendencias, actualidad del sector, interés de la audiencia, así como criterios de calidad y precio para la elección de los productos y servicios que analiza. Las muestras han sido facilitadas por las compañías de manera temporal, sin ningún tipo de contrapartida, compromiso de publicación o beneficio de cualquier otra naturaleza. El texto incluye una selección de botones/enlaces para comprar el producto al menor precio posible. El Confidencial puede generar ingresos por las ventas de estos productos, pero la inclusión de estos enlaces cumple una mera función de servicio al lector dentro de un contenido periodístico. El sistema de afiliación y la publicidad programática son las únicas vías de monetización de la sección ¿Me Lo Compro?, además de las suscripciones al periódico que generan estos contenidos. En ningún caso se publican contenidos o análisis patrocinados.
Aunque los relojes inteligentes han logrado hacerse con un hueco en el mercado, son muchos los que no terminan de encontrar el atractivo a un dispositivo que abruma con tantas funciones y que necesita estar recargándose prácticamente todos los días. Los relojes clásicos siguen teniendo su público, y su estilo atemporal y autonomía casi infinita suelen ser los puntos clave que los siguen manteniendo vivos en unos tiempos donde las modas determinan el éxito y el fracaso de un producto.