Sam Altman quiere que en el futuro pagues ChatGPT con un contador: "Como la electricidad o el agua"
El CEO de OpenAI imagina un futuro en el que la IA se convierta en un servicio público. Como tal, cree que podría pagarse igual que otros suministros básicos
Sam Altman, durante la entrevista en el U.S. Infrastructure Summit de BlackRock (Reuters/Kylie Cooper)
Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, ha planteado una visión ambiciosa para el futuro de la inteligencia artificial: convertirla en un suministro básico comparable a la electricidad, el agua o el gas. Durante una intervención en un foro de infraestructuras en EEUU, el directivo explicó cómo imagina un modelo en el que los usuarios paguen la IA según el consumo que hagan.
La idea fue expuesta en el marco del U.S. Infrastructure Summit de BlackRock, donde Altman conversó con Adebayo Ogunlesi, miembro del consejo de OpenAI. Allí describió el escenario que, según su empresa, podría definir la próxima etapa tecnológica. "Vemos un futuro en el que la inteligencia es un servicio público, como la electricidad o el agua, y la gente nos la compra con un contador", afirmó el ejecutivo.
El planteamiento sugiere que la inteligencia artificial podría integrarse en la economía como una infraestructura esencial. Según Altman, el objetivo sería ampliar el acceso a esta tecnología hasta convertirla en un recurso disponible para empresas, instituciones y ciudadanos.
La inteligencia artificial como infraestructura
Durante su intervención, el dirigente de OpenAI explicó que la compañía parte de una premisa clara: "Creemos firmemente en la abundancia de inteligencia computacional", señaló. Desde su perspectiva, la expansión tecnológica permitirá ofrecer capacidades de IA a gran escala.
Altman también evocó una antigua expresión utilizada en el sector energético para describir un suministro extremadamente barato: "Uno de los aspectos más importantes en el futuro es que hagamos la IA tomando prestada una vieja frase de la industria energética que no terminó de funcionar:demasiado barata para medirla".
"We see a future where intelligence is a utility like electricity or water and people buy it from us on a meter"
OpenAI CEO Sam Altman predicted a future where AI intelligence becomes a metered utility like electricity or water, speaking at BlackRock's US Infrastructure Summit… pic.twitter.com/Zetn6R2HIT
Sin embargo, el directivo reconoció implícitamente que alcanzar ese escenario requiere resolver una cuestión clave, como es la enorme demanda de capacidad de cálculo. En la actualidad, muchas compañías tecnológicas venden el uso de sus modelos mediante unidades conocidas como tokens, que representan el volumen de procesamiento necesario para generar o analizar información.
El desafío del coste energético y los centros de datos
El crecimiento del sector está ligado a la expansión de los centros de datos, instalaciones que consumen grandes cantidades de energía para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Este aumento del consumo energético se ha convertido en uno de los principales debates en torno a la industria, especialmente en regiones donde se instalan estas infraestructuras.
Además, los planes de expansión tecnológica requieren inversiones multimillonarias. De hecho, el propio proyecto Stargate de OpenAI, destinado a ampliar su infraestructura de computación en Texas, sufrió recientemente cambios tras experimentar problemas de financiación. A pesar de ello, Altman insiste en que la clave para evitar que la IA sea un recurso limitado o demasiado caro pasa por ampliar de forma acelerada la capacidad de procesamiento disponible.
Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, ha planteado una visión ambiciosa para el futuro de la inteligencia artificial: convertirla en un suministro básico comparable a la electricidad, el agua o el gas. Durante una intervención en un foro de infraestructuras en EEUU, el directivo explicó cómo imagina un modelo en el que los usuarios paguen la IA según el consumo que hagan.