Ponen a 36 agentes de IA a gestionar una fortuna y lo que hacen confirma que las máquinas no se fían de los bancos
El experimento demostró que, a la hora de guardar o transferir activos de valor, las IA eluden el sistema bancario tradicional. Incluso cuando no se les da ninguna instrucción
Un experimento con 36 agentes de inteligencia artificial gestionando dinero en distintos escenarios financieros ha dejado un resultado sorprendente: cuando deben decidir cómo almacenar o transferir valor, las máquinas tienden a evitar el sistema bancario tradicional. El estudio del Bitcoin Policy Institute (BPI) revela una clara inclinación hacia bitcoin y las stablecoins como alternativas.
La investigación analizó cómo distintos modelos de inteligencia artificial se comportan cuando se les plantea actuar como agentes económicos autónomos. A partir de múltiples escenarios financieros, los sistemas debían elegir qué activos utilizar para pagos, ahorro o transferencia de dinero, permitiendo observar qué lógica monetaria emerge cuando la IA razona desde principios básicos.
Los resultados publicados por el Bitcoin Policy Institute muestran que un 81,5% de los agentes evaluados eligieron bitcoin o stablecoins como su opción preferida para almacenar o mover valor. Lo llamativo es que el experimento no mencionó ninguna criptomoneda en las instrucciones iniciales, lo que sugiere que la elección surgió de forma espontánea.
Bitcoin como reserva de valor
Dentro de las decisiones tomadas por los sistemas de IA, bitcoin apareció como la opción dominante para guardar riqueza a largo plazo. Concretamente, un 79,1% de los modelos lo identificaron como el activo más adecuado para funcionar como reserva de valor dentro de una economía digital.
Los agentes justificaron esta preferencia citando factores como la oferta limitada de bitcoin, la posibilidad de autocustodia y su independencia frente a instituciones financieras. Según el informe, este comportamiento recuerda al papel histórico del oro dentro de los sistemas monetarios tradicionales.
Stablecoins para los pagos y rechazo a las divisas tradicionales
Mientras bitcoin fue elegido como reserva de valor, las stablecoins se consolidaron como el medio más habitual para realizar pagos. Los modelos consideraron que estas criptomonedas, vinculadas a monedas estables, resultan más adecuadas para las transacciones cotidianas dentro de economías digitales.
El análisis también detectó una notable desconfianza hacia las monedas tradicionales. Cerca de un 90,8% de las respuestas rechazaron utilizar divisas emitidas por gobiernos. Sin embargo, algunos modelos (especialmente los desarrollados por OpenAI) mostraron mayor predisposición a combinar stablecoins con infraestructuras bancarias existentes.
Diferencias entre modelos de inteligencia artificial
El estudio también revela que la preferencia por bitcoin cambia según el origen del modelo. Los sistemas creados por Anthropic lo eligieron en un 68% de los casos, mientras que los desarrollados por OpenAI mostraron una inclinación mucho menor, con una media del 26%.
Según los investigadores, estas diferencias indican que factores como los datos de entrenamiento y los métodos de alineación utilizados por cada empresa influyen más en el razonamiento financiero de la IA que el propio diseño técnico del modelo. En algunos casos, los agentes incluso llegaron a proponer sistemas monetarios propios basados en unidades de energía o capacidad computacional.
Un experimento con 36 agentes de inteligencia artificial gestionando dinero en distintos escenarios financieros ha dejado un resultado sorprendente: cuando deben decidir cómo almacenar o transferir valor, las máquinas tienden a evitar el sistema bancario tradicional. El estudio del Bitcoin Policy Institute (BPI) revela una clara inclinación hacia bitcoin y las stablecoins como alternativas.