QuitGPT: el acuerdo de OpenAI con el Departamento de Guerra de EEUU ya le ha costado 1,5M de usuarios
La campaña está cosechando resultados muy por encima de lo esperado. Hasta su inicio, la app registraba incrementos del 15% diario en el número de descargas
La polémica por el acuerdo entre OpenAI y el rebautizado Departamento de Guerra de EEUU ha desatado el movimiento QuitGPT, una revuelta digital que, según datos de mercado, ya habría provocado la pérdida de hasta 1,5 millones de usuarios y un desplome en descargas y valoraciones de ChatGPT en Estados Unidos.
El detonante fue la firma de un contrato que permitirá al Ejército estadounidense utilizar los modelos de inteligencia artificial de la compañía. La decisión se produjo después de que Anthropic, desarrolladora de Claude, rechazara un acuerdo similar por discrepancias en materia de seguridad y vigilancia masiva, lo que ha intensificado el debate sobre la ética de la inteligencia artificial.
Un rechazo medible en datos
Las cifras respaldan la reacción adversa. Según TechCrunch, la firma de análisis Sensor Tower cifra el incremento en las desinstalaciones de la aplicación móvil de ChatGPT en EEUU en un 295% el 28 de febrero respecto al día anterior, frente a una media habitual del 9%. Además, las reseñas de una estrella aumentaron un 775% en esa misma jornada, mientras que las valoraciones de cinco estrellas descendieron un 50%.
El impacto también se reflejó en las descargas. Tras conocerse el pacto con el Departamento de Defensa, las instalaciones de la app cayeron un 13% el sábado y un 5% adicional el domingo. Antes del anuncio, el crecimiento diario había sido del 14%, lo que evidencia un brusco cambio de tendencia en el mercado estadounidense.
Claude escala posiciones tras rechazar el acuerdo
En paralelo, Claude experimentó un impulso significativo. Sus descargas en EEUU crecieron un 37% el viernes y un 51% el sábado, mientras que otras estimaciones elevan el aumento hasta el 88%. La aplicación alcanzó el primer puesto en la App Store estadounidense y lideró el ranking en seis países adicionales.
Anthropic justificó su negativa al acuerdo al no lograr garantías suficientes frente al uso de la IA en materia de "vigilancia masiva" y "armas totalmente autónomas". OpenAI sostiene que su contrato incluye más salvaguardas y líneas rojas en esos ámbitos, pero la cláusula que permite el uso para "cualquier propósito legal" ha alimentado la desconfianza y ha convertido la relación entre inteligencia artificial y defensa en un factor crítico para la reputación del sector.
La polémica por el acuerdo entre OpenAI y el rebautizado Departamento de Guerra de EEUU ha desatado el movimiento QuitGPT, una revuelta digital que, según datos de mercado, ya habría provocado la pérdida de hasta 1,5 millones de usuarios y un desplome en descargas y valoraciones de ChatGPT en Estados Unidos.