Este es el portátil barato de Apple que nadie vio venir: las claves del nuevo MacBook Neo
Olvida los Macs inalcanzables y los precios que asustan. El MacBook Neo aterriza para que cualquiera pueda encender, navegar y presumir de Apple sin dramas financieros ni planes heroicos de ahorro
En las keynote de Apple hay una palabra que rara vez ocupa un papel central en el escenario: el precio. Y rara vez para bien, Se suele hablar de nanómetros, de anchos de banda, de motores neuronales y hasta de materiales reciclados con voz épica. Las diapositivas, los vídeos y las intervenciones de directivos e ingenieros se suceden para destripar ese avance técnico cocinado desde hace años en los fogones de Cupertino. Pero el número que va a decidir en muchos casos si todo eso entra o no en tu mochila suele despacharse rápido y no se convierte en el foco de atención, porque el debate suele estar resuelto antes incluso de conocerse. Si estás siguiendo la presentación, probablemente ya tengas asumido el precio que vas a pagar (o no) por hacerte con ello.
Esta vez no. Esta vez el centro de gravedad de la presentación de la compañía californiana no estaba en los teraflops, en la caché ni en los nits de una pantalla deslumbrante. Estaba en la factura. Los 699 euros del MacBook Neo, 599 si eres estudiante, han pesado más que cualquier gráfico comparativo. Por una vez, la conversación no gira en torno a si es un 20 o un 30 por ciento más potente que el modelo anterior. Gira en torno a algo mucho más básico: cuánto cuesta, por fin, entrar en el universo Mac sin cruzar la barrera psicológica de los mil euros.
Los MacBook Neo han sido el broche final a una semana cargada de nuevos productos, como el propio Tim Cook dejó claro el pasado viernes. Abrió fuego con el iPhone 17e, el teléfono más asequible de la compañía. Siguió con el iPad Air, los MacBook Pro, los M5, su nueva pantalla… pero el golpe inesperado fue ejecutado este miércoles. En El Confidencial hemos asistido al evento que la compañía ha celebrado en sus oficinas de Londres, donde hemos podido conocer de primera mano el nuevo portátil de Apple.
Además del rosa y el amarillo cítrico en el que se venderá (estos dos colores son toda una declaración de intenciones del público al que se dirige este aparato), lo realmente llamativo no está en el exterior del MacBook Neo. Está bajo el capó. Concretamente en la sala de máquinas. Y es que este ordenador será el primero de la compañía que funcionará gracias a un chip diseñado para un iPhone: el A18 Pro, el chip que daba vida a los iPhone 16 Pro y Pro Max. Un chip que ya estaba preparado para las funciones de inteligencia artificial de Apple Intelligence.
El de los chips es un terreno donde Apple ha echado el resto en los últimos años. Ya lo venía haciendo con los móviles y en 2020 empezó a hacerlo con los chips para ordenador. Los Apple Silicon y los procesadores M han dejado un reguero de titulares sobre potencia bruta y capacidad gráfica en cada generación que ha salido al mercado.
Puede resultar llamativo que hayan optado por un A18 Pro y no por un M2, por citar alguno, para este nuevo MacBook asequible. Pero es también una declaración de intenciones. No es un ordenador para quienes viven de exportar vídeos en 8K o compilar código durante horas; es un equipo pensado para público adolescente y universitario. O para ese usuario que no tiene ni idea de lo que es un proyecto de Illustrator ni piensa abrir uno en su vida. Para quien necesita un portátil que encienda rápido y aguante todo el día mientras navega y cambia entre pestañas o trabaja sobre un Excel o un documento de texto. También puede ser un equipo para los que llevan estirando la vida útil de su MacBook con Intel y no estén interesados en músculo puro y duro. El A18 Pro, por cierto, es un 50% más potente que el último ordenador que la manzana con Intel. Y también está preparado para la IA.
Apple asegura que el A18 Pro es un motor que permitirá a la batería de este equipo, con una sola carga, soportar hasta 11 horas de navegación por internet y hasta 16 de reproducción de vídeo. La potencia de carga es de 20 W.
El A18 Pro viene acompañado de 8 GB de RAM. La configuración de salida cuenta con 256 GB de almacenamiento. Una versión, la más asequible, que no llega con Touch ID. No es algo que vaya a empañar la experiencia diaria, pero sí es cierto que la hace más cómoda y segura, y seguro que pone los dientes largos a más de uno.
El panel es un IPS de 13 pulgadas con hasta 500 nits de brillo. Más que funcional y correcto para el público objetivo. La resolución alcanza los 2.408 × 1.506 píxeles. Tiene dos puertos USB tipo C, así como dos altavoces colocados en los laterales compatibles tanto con audio espacial como Dolby Atmos. También cuenta con puerto jack para auriculares. En lo que se refiere a conectividad, tenemos compatibilidad con Wi-Fi 6E y Bluetooth 6.0.
El diseño está hecho de aluminio y es el MacBook con mayor cantidad de materiales reciclados que la compañía ha fabricado. ¿Cómo se siente en mano? Pues la verdad, muy cómodo. Cuenta con unas medidas de 29,75 centímetros por 20,64 por 1,27 y 1,23 kilos de peso. Un portátil pensado para llevar de aquí para allá.
Un portátil pensado para ampliar la base de la pirámide.
El mercado de ordenadores lleva años sin grandes alegrías. El segmento de más de mil euros está maduro y la gama premium vive más de convencer a los ya convencidos que de sumar nuevos usuarios. Apple ha dominado el margen con una precisión casi quirúrgica, pero el volumen tiene un límite cuando la puerta de entrada parece la de una boutique. El MacBook Neo es la forma de ensanchar esa puerta sin colgar un cartel de rebajas.
Durante años, el precio fue parte del relato. El Mac no solo era un ordenador, era un filtro social y económico. Empezar por encima de los mil euros reforzaba esa idea de producto aspiracional que no necesitaba justificarse demasiado. Con 699 euros en España y 599 para estudiantes, ese filtro se diluye. Apple ya no empieza en mil euros y eso altera el equilibrio interno más de lo que parece. El Air deja de ser el refugio del usuario prudente y el Pro queda más claramente reservado para quien de verdad necesita potencia o quiere pagar por ella.
No es un gesto altruista. Es una jugada de captación. Por el precio de un iPhone 17 Pro, cualquier persona puede salir de la tienda con un iPhone 17e y un MacBook Neo bajo el brazo. Teléfono y portátil dentro del ecosistema por lo que antes costaba solo el modelo más ambicioso del iPhone. De repente, el salto deja de ser heroico y pasa a ser razonable.
Apple no ha decidido ser barata. Ha decidido que seguir siendo exclusiva tiene un techo. Y si para seguir creciendo hay que permitir que más gente entre, aunque sea por la puerta lateral, lo hará sin dramatismos. El MacBook Neo no es una revolución tecnológica, es una revolución para el negocio de Cupertino.
En las keynote de Apple hay una palabra que rara vez ocupa un papel central en el escenario: el precio. Y rara vez para bien, Se suele hablar de nanómetros, de anchos de banda, de motores neuronales y hasta de materiales reciclados con voz épica. Las diapositivas, los vídeos y las intervenciones de directivos e ingenieros se suceden para destripar ese avance técnico cocinado desde hace años en los fogones de Cupertino. Pero el número que va a decidir en muchos casos si todo eso entra o no en tu mochila suele despacharse rápido y no se convierte en el foco de atención, porque el debate suele estar resuelto antes incluso de conocerse. Si estás siguiendo la presentación, probablemente ya tengas asumido el precio que vas a pagar (o no) por hacerte con ello.