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Me costaba concentrarme frente al ordenador hasta que probé con un tomate
  1. Tecnología
Un tomate para organizarlos a todos

Me costaba concentrarme frente al ordenador hasta que probé con un tomate

El método pomodoro es la forma más sencilla de organizarse cuando eres propenso a las distracciones.

Foto: Nada mejor que un buen tomate para gestionar la concentración.
Nada mejor que un buen tomate para gestionar la concentración.

Lo confieso. Soy presa fácil de las distracciones, tanto dentro como fuera del trabajo. Al mismo tiempo, odio a muerte las aplicaciones de productividad. No dudo en que haya gente que logre sacarles partido, pero no puedo evitar la sensación de que, si necesito dedicar una hora a apuntar todo lo que tengo que hacer cada día, estoy perdiendo una hora diaria. Un claro ejemplo de esto son las aplicaciones de metodología Kanban. Puedo entender la utilidad que hay detrás de apuntar visualmente todo lo que necesito para un proyecto, pero no logro encontrar una buena razón que me impulse a tomar esas notas de manera consistente. Tarde o temprano se me acaba olvidando abrir Trello o Notion Calendar, y las notas que tomo para un proyecto terminan desactualizadas. Llegado ese punto, me entra ansiedad por partida doble. Primero, por haber vuelto a caer en la desidia, y segundo, por la propia idea de tener que ponerme a chequear y escribir toda la información que lleva desactualizada desde hace semanas.

Quizá sea cosa mía, pero tengo el convencimiento de que una aplicación de productividad no debe generar ninguna fricción o, si lo prefieres, no debe dar más trabajo del necesario. En todos los años que llevo probando diferentes aplicaciones de productividad, solo hay una categoría que realmente me funciona sin dar trabajo extra, y son las aplicaciones Pomodoro.

La técnica Pomodoro es un método de administración del tiempo inventado por un estudiante italiano llamado Francesco Cirillo a finales de la década de los ochenta. Cirillo tenía problemas para concentrarse mientras estudiaba, así que comenzó a compartimentar sus sesiones de estudio en pequeños intervalos de tiempo seguidos de pausas.

Tras diferentes pruebas, Cirillo descubrió que repartir una tarea en intervalos de 25 minutos intercalados con pausas de cinco minutos aumenta considerablemente nuestra concentración y mejora el rendimiento mental en cualquier tarea que estemos abordando. En esta técnica, un ciclo de 25 minutos de trabajo, seguido de una pausa de cinco minutos, se conoce como un pomodoro. Tras cuatro pomodoros, se recomienda una pausa larga de 20 a 30 minutos. El nombre, por cierto, procede del temporizador de cocina en forma de tomate que Cirillo empleó para desarrollar su procedimiento.

Foto: este-software-para-tomar-notas-ha-logrado-lo-imposible-convertirme-en-una-persona-organizada

La técnica Pomodoro se popularizó a través de Internet, y hoy se utiliza ampliamente en multitud de sectores, particularmente en los asociados con trabajos creativos. Personalmente, es de las pocas metodologías que me han funcionado de manera consistente todos estos años. Merecía la pena recordarla y hacer un repaso a las mejores herramientas de software que se basan en ella hoy en día.

Algo más que un temporizador

Para usar la técnica Pomodoro no hace falta nada más que un temporizador como el que probablemente tengas en el móvil o en el smartwatch. No en vano la clave de esta técnica es precisamente su simplicidad y facilidad de uso. Las razones por las que podrías querer una app o herramienta específica para usarla son los extras. Algunas herramientas Pomodoro activan el modo No molestar del móvil o permiten llevar un registro de nuestro tiempo de trabajo.

Otro factor importante es que los pomodoros no siempre tienen la misma duración. En mi propia experiencia, he encontrado que hay tareas en las que prefiero pasar más tiempo concentrado y otras en las que 25 minutos son más que suficientes para saturarme. Una buena app tiene que permitir definir estos ciclos libremente y luego poder activarlos de manera automática.

placeholder StudyFoc.us es una excelente herramienta Pomodoro para estudiantes.
StudyFoc.us es una excelente herramienta Pomodoro para estudiantes.

Pero comencemos por las herramientas más simples. Si no quieres ni instalar nada, las dos mejores alternativas son Pomodor y Pomofocus. Ambas funcionan simplemente accediendo a su página desde el navegador y permiten configurar al gusto la duración de cada ciclo de trabajo y pausa, así como el número de ciclos y la duración de la pausa larga. Pomofocus añade algunas funciones extra que lo hacen más interesante. Se puede abrir en una ventana pequeña del navegador y permite programar notificaciones y alarmas en el móvil. Además, se integra con la aplicación de tareas Todoist. Para todo esto es necesario registrarnos en la web de Pomofocus, pero es gratuito.

Un peldaño por encima de Pomodor y Pomofocus encontramos StudyFoc.us. La propuesta de este servicio web es realmente interesante para estudiantes, porque permite configurar y activar un temporizador tipo Pomodoro y compartirlo en línea con otros usuarios. Hasta es posible crear una sala de estudio virtual en la que varias personas comparten los mismos intervalos desde su casa. Suena un poco innecesario, pero me pasé toda la carrera estudiando en la biblioteca con un amigo con el que tenía el acuerdo de darnos una colleja gratis cada vez que uno de los dos se distrajera. Puedo atestiguar de primera mano la efectividad de estudiar en equipo.

Además de la opción de activar ciclos en grupo, StudyFoc.us tiene algunos extras que pueden ser del gusto de más de uno. La web permite cambiar entre diferentes fondos de pantalla relajantes y dotarlos de efectos atmosféricos como lluvia, nieve u hojas cayendo. También tiene un sencillo gestor de tareas y se puede definir la música de fondo desde YouTube o activar varias opciones de ruido blanco.

El sonido de fondo para concentrarnos es un tema aparte que merecería su propio artículo. Hay quien disfruta del ruido blanco, pero la banda sonora de Skyrim raramente me suele fallar. Para casos extremos en los que necesito darlo todo, suelo recurrir a Hatnote, una página que reproduce sonidos aleatorios cada vez que alguien introduce cambios en Wikipedia. Parece una excentricidad, y realmente lo es, pero su sonido a medio camino entre el koto japonés y el jazz ambiental hace milagros con la concentración. Al menos con la mía.

placeholder Pomotroid ofrece funciones básicas en versión gratuita.
Pomotroid ofrece funciones básicas en versión gratuita.

Si tu sistema operativo es Windows 11, quizá te sorprenda saber que ya tienes una aplicación de Pomodoro instalada. Se llama Sesiones de Concentración, y se accede a ella desde la app Reloj. Su interfaz no puede ser más simple, pero permite seleccionar la duración del período de concentración, de las pausas, y la cantidad de ciclos que vamos a iniciar. Tiene la ventaja de que, mientras haya activo un ciclo de concentración, Windows silencia todas las notificaciones, incluidas las alertas de aplicaciones. Que nunca más te desconcentre la notificación del bendito antivirus.

Si Sesiones de Concentración se te queda corto y quieres una app más visual, podemos instalar Pomotroid. Es una app de Pomodoro simple, pero completamente gratuita y de código abierto. También está disponible en Mac y Linux. Si lo que buscas es tener la app de Pomodoro en el móvil para usarla en cualquier parte, mi favorita es Forest. El enfoque de Forest es convertir la concentración en un juego. Cada vez que iniciamos un ciclo de concentración, la app planta un pequeño árbol virtual que va creciendo a medida que completamos Pomodoros. Aparte del componente lúdico, Forest permite bloquear selectivamente ciertas aplicaciones como Instagram o TikTok para que no interfieran con nuestra concentración durante una fase de trabajo.

Concentración de pago

Raro es el segmento de software que no tiene opciones de pago, y las aplicaciones tipo Pomodoro no son una excepción. ¿Merece la pena pagar por una herramienta de concentración que es poco más que un cronómetro programable? Los propios desarrolladores de software también han debido hacerse esa pregunta, porque todas las herramientas tipo Pomodoro de pago siempre ofrecen funciones extra.

Otto es un buen ejemplo de ello. Más que de un cronómetro tipo Pomodoro, se trata de una especie de asistente virtual con aspecto de adorable mascota animada. Otto se instala como extensión del navegador Chrome. En su versión gratuita combina la técnica Pomodoro con un potente bloqueador de páginas web. Incluso es capaz de bloquear el acceso a determinados sitios fuera de una sesión de concentración, así como limitar el tiempo que podemos acceder a ellos. La versión de pago añade algunas herramientas como un Pomodoro inverso, reglas de bloqueo ilimitadas y datos analíticos completos de nuestra actividad frente a la computadora. Cuesta 27 dólares al año.

placeholder Session es la 'app' de Pomodoro perfecta para Mac.
Session es la 'app' de Pomodoro perfecta para Mac.

Si el tema de acceder a las estadísticas de uso es importante para ti, y usas Mac, te va a encantar Session. En su versión gratuita, es una simple aplicación de Pomodoro, pero sus versiones de pago añaden una notable colección de funciones que incluyen los mencionados datos de uso, pero también sincronización completa entre dispositivos Apple, de manera que podemos iniciar una sesión de concentración en el Mac, y terminarla en iPhone o iPad. Simultáneamente, sirve como gestor de tareas y flujos de trabajo. También ayuda a gestionar el calendario, bloquea páginas web y hasta regula las notificaciones de apps de mensajería profesional como Slack. Su única pega es el coste: 4,99 dólares al mes o 39,99 al año.

Cerramos este repaso a las aplicaciones de gestión de tiempo con Toggl Track. Más que un cronómetro Pomodoro, se trata de un sistema automático que registra todo lo que hacemos en un dispositivo y lo muestra en un calendario. A nivel individual, sirve para saber si pasamos demasiado tiempo navegando por Internet, pero su verdadera potencia radica en calcular horas de trabajo de manera adecuada o en supervisar equipos de producción. Además, está disponible en las plataformas más habituales.

Si todo falla y no logramos concentrarnos con ningún tomate, siempre podemos recurrir al video del oficial alemán de la Segunda Guerra Mundial que nos vigila, amenazante, durante dos horas. Existe una versión de cuatro horas con una apropiada temática de calabozo. Inspirador.

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Lo confieso. Soy presa fácil de las distracciones, tanto dentro como fuera del trabajo. Al mismo tiempo, odio a muerte las aplicaciones de productividad. No dudo en que haya gente que logre sacarles partido, pero no puedo evitar la sensación de que, si necesito dedicar una hora a apuntar todo lo que tengo que hacer cada día, estoy perdiendo una hora diaria. Un claro ejemplo de esto son las aplicaciones de metodología Kanban. Puedo entender la utilidad que hay detrás de apuntar visualmente todo lo que necesito para un proyecto, pero no logro encontrar una buena razón que me impulse a tomar esas notas de manera consistente. Tarde o temprano se me acaba olvidando abrir Trello o Notion Calendar, y las notas que tomo para un proyecto terminan desactualizadas. Llegado ese punto, me entra ansiedad por partida doble. Primero, por haber vuelto a caer en la desidia, y segundo, por la propia idea de tener que ponerme a chequear y escribir toda la información que lleva desactualizada desde hace semanas.

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