Una investigación científica publicada en la revista npj Space Exploration ha devuelto a la actualidad uno de los grandes enigmas de la exploración espacial: la localización exacta de la sonda soviética Luna 9, desaparecida en la superficie lunar desde hace décadas. El trabajo plantea que una inteligencia artificial puede ser clave para resolver el misterio.
Durante los años más intensos de la carrera espacial, la Unión Soviética logró adelantarse a Estados Unidos al conseguir que Luna 9 realizara el primer alunizaje suave de la historia, el 3 de febrero de 1966. Aquel éxito permitió enviar las primeras imágenes tomadas directamente desde la Luna, un hito tecnológico sin precedentes.
Un éxito técnico con un desenlace incierto
Pese al logro, el destino final de la nave quedó envuelto en la incertidumbre. Las coordenadas difundidas oficialmente resultaron poco precisas y el propio diseño del sistema de aterrizaje añadió complejidad al seguimiento posterior. La cápsula de descenso utilizó amortiguadores inflables que provocaron varios rebotes antes de quedar inmóvil.
Esa secuencia de impactos dificultó la identificación visual del punto exacto de reposo. Años más tarde, imágenes captadas por la Lunar Reconnaissance Orbiter Camera de la NASA confirmaron que Luna 9 no se encontraba donde se había calculado inicialmente, reabriendo el debate científico sobre su paradero real.
La búsqueda con aprendizaje automático
El estudio está liderado por Lewis Pinault, científico de datos de la University College London, quien desarrolló un sistema de aprendizaje automático entrenado con imágenes de zonas de alunizaje conocidas. El algoritmo, denominado yolo-eta, fue diseñado para detectar alteraciones mínimas del terreno lunar asociadas a artefactos humanos.
Tras validar su precisión en misiones históricas bien documentadas, el modelo analizó el área atribuida originalmente a Luna 9. El resultado fue una lista reducida de ubicaciones candidatas que presentan patrones compatibles con la presencia de un módulo de aterrizaje y su interacción con el regolito.
La confirmación definitiva podría llegar antes de lo esperado. El orbitador indio Chandrayaan-2 tiene previsto sobrevolar esa región en marzo de 2026 como parte de su programa de cartografiado de alta resolución, lo que permitirá contrastar los indicios detectados por la inteligencia artificial.
Una investigación científica publicada en la revista npj Space Exploration ha devuelto a la actualidad uno de los grandes enigmas de la exploración espacial: la localización exacta de la sonda soviética Luna 9, desaparecida en la superficie lunar desde hace décadas. El trabajo plantea que una inteligencia artificial puede ser clave para resolver el misterio.