Bruselas amenaza a WhatsApp con forzarle a integrarse con ChatGPT y otras IA
El Ejecutivo comunitario ya concluyó que la nueva política de Meta podía ser ilegal y abrió una investigación en profundidad. Ahora amenaza con medidas inmediatas
La Comisión Europea ha amenazado a Meta con imponer medidas preventivas para evitar que la empresa excluya de manera definitiva al resto de inteligencias artificiales de su popular aplicación de mensajería, WhatsApp, como hace desde hace cerca de un mes. Las medidas de la compañía americana impiden que los usuarios puedan interactuar con ningún chatbot que no sea el de la propia empresa. Así, el Ejecutivo comunitario explica que quiere “evitar que este cambio de política cause un perjuicio grave e irreparable al mercado, sin perjuicio de la respuesta de Meta y de sus derechos de defensa”. El objetivo de la amenaza es llevar a Meta, la compañía de Facebook o Instagram, a ofrecer concesiones equivalentes.
El problema se concentra en los proveedores de inteligencia artificial, como los populares chatbots que compiten con Meta AI, el servicio de la compañía americana, y que a partir del 15 de enero de 2026 se han visto expulsados del uso de WhatsApp Business Solutions (WBS). La medida llega después de que en octubre del año pasado, Meta anunciara una actualización de los términos y condiciones de WBS, lo que prohibía de manera efectiva que otros asistentes de IA de uso general pudieran hacer uso de la aplicación.
“La inteligencia artificial está aportando innovaciones increíbles a los consumidores, y una de ellas es el mercado emergente de los asistentes de IA. Debemos proteger la competencia efectiva en este dinámico campo, lo que significa que no podemos permitir que las empresas tecnológicas dominantes aprovechen ilegalmente su posición dominante para obtener una ventaja desleal”, ha explicado Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea a cargo de Competencia. “Por eso estamos considerando imponer rápidamente medidas provisionales a Meta, con el fin de preservar el acceso de los competidores a WhatsApp mientras se lleva a cabo la investigación y evitar que la nueva política de Meta perjudique irremediablemente a la competencia en Europa”, ha añadido.
Competidores como ChatGPT, los populares chatbots con los que usuarios hablan y piden información o ayuda, ya no pueden participar en WBS, que sí permite, sin embargo, que las empresas que utilicen inteligencia artificial (IA) como un elemento secundario sigan haciendo uso de ese sistema. Por ejemplo, si un restaurante gestiona sus reservas con un chatbot de WhatsApp usando IA, no se vería excluido de este sistema. Meta defiende que la Comisión Europea hace una lectura errónea de los servicios de su aplicación de mensajería, que no es un servicio de distribución o intermediaria para el resto de IA.
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea a cargo de Competencia. (Reuters)
A principios de diciembre, el departamento de Competencia de la Comisión abrió una investigación en profundidad a Meta. Sin embargo, entre las cajas de herramientas con las que cuenta el Ejecutivo comunitario está la posibilidad de aplicar medidas provisionales si el daño a la competencia puede ser difícilmente reparable si se espera el tiempo que tarda una investigación en profundidad. Algo así como ‘prevenir antes de tener que curar’. “Existe una necesidad urgente de adoptar medidas de protección debido al riesgo de que se produzcan daños graves e irreparables a la competencia. La conducta de Meta corre el riesgo de crear barreras a la entrada y la expansión, y de marginar irremediablemente a los competidores más pequeños en el mercado de los asistentes de IA de uso general”, ha explicado la Comisión Europea en un comunicado.
La Comisión Europea ha amenazado a Meta con imponer medidas preventivas para evitar que la empresa excluya de manera definitiva al resto de inteligencias artificiales de su popular aplicación de mensajería, WhatsApp, como hace desde hace cerca de un mes. Las medidas de la compañía americana impiden que los usuarios puedan interactuar con ningún chatbot que no sea el de la propia empresa. Así, el Ejecutivo comunitario explica que quiere “evitar que este cambio de política cause un perjuicio grave e irreparable al mercado, sin perjuicio de la respuesta de Meta y de sus derechos de defensa”. El objetivo de la amenaza es llevar a Meta, la compañía de Facebook o Instagram, a ofrecer concesiones equivalentes.