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He probado la cámara que imprime vídeos: esto es lo más parecido a viajar en el tiempo
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Un DeLorean fotográfico

He probado la cámara que imprime vídeos: esto es lo más parecido a viajar en el tiempo

Olvida los megapíxeles: esta cámara busca recuperar la nostalgia de las cintas VHS y el cine antiguo. He probado el dispositivo más extraño del año capaz de imprimir vídeos

Foto: Fujifilm Instax mini Evo Cinema.
Fujifilm Instax mini Evo Cinema.

Teniendo en cuenta la tendencia de recuperar viejas cámaras de fotos digitales que está brotando entre los más jóvenes, este producto de Fujifilm llega en el momento más idóneo. Se trata de la nueva Instax mini Evo Cinema, una vuelta de tuerca más a su catálogo de cámaras instantáneas que pretende ofrecer una función que de primeras suena bastante extraña: imprimir vídeos.

El mensaje tiene truco, claro, ya que el resultado de la impresión es en realidad una instantánea de un fotograma del vídeo elegido por el usuario. Pese a ello, la narrativa que impregna la marca en el producto de poder viajar en el tiempo con efectos creativos, acompañado de unos controles físicos muy peculiares y originales, provocan un inevitable levantamiento de ceja que a más de uno dejará pensando durante unos instantes. ¿Estamos ante una genialidad u otra idea comercial sin sentido?

Después de estar en su presentación oficial, he tenido la oportunidad de probar durante unos días esta nueva Instax mini Evo Cinema, así que te voy a contar cuáles han sido mis impresiones con esta cámara instantánea tan peculiar con la que ya tengo en mi poder más de un recuerdo imborrable.

El DeLorean de las fotos
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Fujifilm Instax mini Evo Cinema
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Lo más parecido a viajar en el tiempo

placeholder Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)
Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)

Basta con echar un ojo rápido a la cámara para detectar un elemento que acapara toda la atención. Es un bonito dial selector al que le rodea una densa serigrafía que rápidamente nos traslada a los controles de las primeras cámaras de vídeo de los años 70, dispositivos que claramente inspiran el diseño de esta Evo Cinema (de hecho, el diseño se basa en la Fujica Single 8). De estilo vertical con empuñadura de agarre, el diseño es inconfundible, y en pleno 2026 basta con sacarla a la calle para acaparar miradas.

Esa sensación vintage no se queda ahí, ese selector es precisamente el control que nos permitirá “viajar en el tiempo”, ya que podremos elegir entre un total de diez décadas o “eras” diferentes entre 1930 y 2020 con las que comenzar a grabar vídeo con filtros predefinidos. Por ejemplo, en 1930 se aplicará un efecto en blanco y negro con parpadeos y aparición de manchas negras similares a las películas grabadas en bobinas, mientras que en la década de los 90 la imagen será a color, con ligero acabado lavado y las típicas marcas de agua de las videocámaras VHS.

Los efectos te trasladan a esas décadas de una manera bastante original, y aunque al fin y al cabo todo dependerá de la interpretación de cada usuario, lo cierto es que se obtienen resultados bastante curiosos.

Fujifilm, especialista en botoncitos

La sensación de agarrar la Instax mini Evo Cinema es muy especial. Tiene un cuerpo de carcasa de plástico, pero su acabado de pintura metalizada y su decoración de botones dan vida a un diseño retro que la hacen muy especial. No es la primera vez que Fujifilm sorprende con el diseño de sus cámaras. La serie X de la marca es una de las más demandadas, con la X100VI como uno de los modelos más codiciados. Su aspecto retro y controles físicos enamoran a todo aquel que sale a fotografiar con ella, así que era de esperar que esta mini Evo Cinema tuviera algo para sorprendernos.

placeholder Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)
Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)

La cámara cuenta con el dial selector de décadas (llamado Eras Dial) y una palanca de zoom colocados en una zona donde el dedo pulgar podrá accionar ambos de manera cómoda. El botón de encendido, selector de foto o vídeo y el botón de activación del efecto de marco o HUD están a un lado, y el botón de disparo a modo de gatillo se coloca en la parte frontal. Todo está perfectamente estudiado para que la cámara se pueda manejar con una única mano a pesar de su factor de forma.

Otro ajuste más está escondido en el objetivo, donde un anillo móvil permite girarlo para ajustar el nivel de intensidad del efecto que aplicaremos sobre el vídeo a grabar. En 1930, por ejemplo, con el nivel al mínimo simplemente veremos la imagen en blanco y negro, mientras que girado al máximo disfrutaremos de ruido en la imagen, parpadeos, efectos de película quemada y viñeteado. Es decir, como si hubiéramos grabado un programa del NO-DO.

La experiencia de imprimir tus vídeos

Otro botón bastante extraño queda en el lateral de la cámara. Es una especie de horquilla móvil que es capaz de girarse 90 grados con un sonido mecánico de carraca bastante hipnotizante. Este es el botón que activará la impresión, aunque antes deberemos pasar por el menú de previsualización para elegir el vídeo a imprimir y el fotograma que queremos que vaya directamente al papel.

placeholder Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)
Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)

Como en otras cámaras Instax, la impresión es rápida y efectiva, con muy buena calidad de impresión y con ese toque romántico que a día de hoy tiene el formato físico. De nuevo, el tamaño del papel limita mucho el disfrute de la imagen, pero no deja de ser una solución práctica con la que tener a mano muchos recuerdos al instante. Con la idea de enriquecer más la fotografía, tendremos la posibilidad de insertar un código QR en la impresión para que, tras escanearlo, vayamos directamente a una web donde poder ver el vídeo en el que aparece esa instantánea.

Ese es posiblemente el punto que no todo el mundo llega a entender con los productos de Instax, especialmente con el precio de los consumibles y, en este caso también, con el precio de la cámara. Y es que la Instax mini Evo Cinema tiene un precio de lanzamiento de nada menos que 379,99 euros, un precio bastante elevado si valoramos la calidad de imagen de los vídeos obtenidos y las propias limitaciones de la cámara.

Los vídeos de todas las épocas se graban a una resolución de 600 x 800 píxeles, aunque es posible activar un modo de alta definición de 1080 x 1440 píxeles para la década 2020. La calidad del vídeo capturado no es especialmente sorprendente, y a día de hoy cualquier teléfono móvil le supera en calidad, lo que tampoco ayuda a justificar los 379 euros de su etiqueta.

placeholder Las dos primeras fotos aparecen completamente borrosas. La tercera está dispara 'en 2020' (Carlos Martinez)
Las dos primeras fotos aparecen completamente borrosas. La tercera está dispara 'en 2020' (Carlos Martinez)

La foto impresa es también una cuestión de fe. A la escasa calidad del vídeo hay que sumar los filtros de imagen que, no hay que olvidar, pixelan y degradan la imagen para simular la estética de aquellos años. Y encima, el proceso de selección del fotograma del vídeo que vamos a imprimir conlleva una pérdida de definición obvia al trabajar sobre vídeos a 25 fotogramas por segundo, por lo que será complicado capturar un momento concreto con máxima definición. El resultado, de nuevo, va más orientado a la experiencia. A esa posibilidad de inmortalizar al instante algo que acaba de ocurrir, y de paso jugar con filtros creativos que resulten llamativos. ¿El gran problema? Cada foto saldrá a 90 céntimos de euro cada una.

Después de imprimir varias tomas, he comprobado que imprimir fotogramas extraídos de décadas anteriores a 2020 no merece la pena, ya que las imágenes no disfrutan de apenas nitidez. Aunque visto así, significa que el efecto retro está muy conseguido, ¿no? Para una impresión de buena calidad, o bien cargas directamente fotos desde tu móvil o disparas en 2020 con la intensidad de filtro en un 75%.

Si lo que querías era decorar cuadros de casa con fotos de la familia o tener vídeos de recuerdo para ver en tu televisión 4K, esta no es evidentemente la solución. En cambio, si buscas destacar en redes sociales y montar un libro de recuerdos a modo de collage, no hay mejor compañero de aventuras.

La Instax menos Instax

placeholder Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)
Fujifilm Instax mini Evo Cinema (Carlos Martinez)

El motivo de su precio probablemente se deba a la propia categoría de la cámara. Al formar parte de la familia Evo, este modelo da un salto tecnológico respecto a las cámaras Instax tradicionales, que suelen ser modelos muy sencillos sin pantalla donde para disparar debemos mirar a través de un visor óptico.

Curiosamente, la pantalla de la Evo Cinema no es especialmente grande, teniendo una diagonal de tan solo 1,54 pulgadas. La razón se encuentra en el factor de forma de la cámara, ya que para mantener la estética de la vieja Fujica Single 8 se han visto obligados a colocar la pantalla en la zona más estrecha. Pero eso no ha limitado la creatividad de la marca que, con un curioso visor imantado, podemos ver a través de la pantalla mientras grabamos mirando a través del pequeño agujero de la lente. Eso sí que es transportarse a 1970.

Además, la conexión Bluetooth integrada permitirá disfrutar de ese toque moderno de conectividad, pudiendo tomar el control remoto desde nuestro teléfono móvil con la aplicación oficial, e incluso imprimir en papel las fotos que hayamos hecho con nuestro móvil o descargado de internet. Todas estas funciones hacen que su precio se vea incrementado, sin embargo, creo que el tamaño del papel y la calidad de la propia cámara restan bastante la valoración total del producto. Eso sí, será difícil encontrar una cámara como esta.

Opciones más baratas de cámaras instantáneas

Entre las alternativas a las que podrías echar un ojo, sería fácil recomendar la Instax Mini 12, ya que si buscas fotos impresas del mismo estilo que esta Evo Cinema, por sólo 78 euros lo tienes. Pierdes pantalla, opciones de conectividad y la grabación de vídeos, pero es pura fotografía instantánea sin edulcorantes.

Instantáneas de bolsillo
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Fujifilm Instax Mini 12
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Otra opción es la Instax Mini LiPlay, también del mismo formato de fotos, pero sí incluyendo pantalla y conectividad para usarla como impresora para el teléfono móvil. Su precio de 143 euros es mucho más terrenal, así que es la otra opción que cubriría necesidades y funciones similares como las de nuestra protagonista.

Conectada y modernizada
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Fujifilm Instax LiPlay
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Teniendo en cuenta la tendencia de recuperar viejas cámaras de fotos digitales que está brotando entre los más jóvenes, este producto de Fujifilm llega en el momento más idóneo. Se trata de la nueva Instax mini Evo Cinema, una vuelta de tuerca más a su catálogo de cámaras instantáneas que pretende ofrecer una función que de primeras suena bastante extraña: imprimir vídeos.

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