Es noticia
Los fuertes vientos de la borrasca Kristin sacan a relucir un problema de la energía eólica en España
  1. Tecnología
Reducción notable

Los fuertes vientos de la borrasca Kristin sacan a relucir un problema de la energía eólica en España

Las velocidades extremas registradas, paradójicamente, han reducido notablemente la producción de energía eólica en nuestro país. Incluso han obligado a activar mecanismos extraordinarios

Foto: Dos turbinas eólicas a pleno rendimiento (EFE/Paul Buck)
Dos turbinas eólicas a pleno rendimiento (EFE/Paul Buck)

La borrasca Kristin ha evidenciado una paradoja energética que ha puesto en alerta al sector eléctrico: el viento extremo registrado en amplias zonas de España ha reducido de forma significativa la producción eólica, obligando a activar mecanismos extraordinarios para preservar la estabilidad del sistema.

El episodio se produjo a primeras horas de la mañana del 28 de enero, coincidiendo con uno de los tramos más sensibles para la operación de la red. Mientras el temporal dejaba nieve, frío intenso y rachas muy fuertes, la generación renovable no respondió como se esperaba y abrió un desfase relevante entre oferta y demanda eléctrica.

Según los datos de Red Eléctrica Española, la previsión inicial apuntaba a una potencia superior a los 38.000 megavatios, pero la realidad fue distinta. El sistema apenas superó los 36.500 megavatios en el pico de mayor tensión, un desajuste técnico que obligó a actuar con rapidez para mantener los márgenes de seguridad.

El límite técnico de los aerogeneradores

El origen del problema estuvo en el propio funcionamiento de los aerogeneradores. Cuando las rachas superan los umbrales de seguridad, situados en torno a los 90 kilómetros por hora, las turbinas se desconectan de forma automática para evitar daños estructurales que comprometan su integridad y su vida útil.

Durante el paso de Kristin, el exceso de viento provocó la parada de numerosos parques eólicos y desplomó la producción real hasta alrededor de los 7.500 megavatios, muy por debajo de lo previsto. A esta caída se sumó la reducción de las importaciones eléctricas desde Portugal, también afectado por el temporal.

Foto: invierno-seco-calido-aemet-lluvia-nieve-borrasca-kristin

La combinación de ambos factores generó un déficit cercano a los 2 gigavatios entre las 08:00 y las 10:00 horas, justo cuando la demanda crece con rapidez y la aportación solar todavía es mínima. Este escenario obligó a tomar decisiones inmediatas para evitar riesgos mayores.

El papel del SRAD y el respaldo del gas

Ante esta situación, Red Eléctrica de España activó el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo regulado que permite ordenar a grandes consumidores industriales una reducción temporal de su consumo eléctrico. La medida, según El Periódico de la Energía, se aplicó durante dos horas y alcanzó los 1.725 megavatios disponibles.

Foto: europa-denuncia-espana-apagon-protocolos-ineficaces

De forma paralela, los ciclos combinados de gas incrementaron su producción de manera acelerada, pasando de unos 3.000 a cerca de 9.000 megavatios. Aun así, no toda la potencia estaba preparada para entrar en servicio inmediato, lo que refuerza el debate sobre la flexibilidad y la resiliencia del sistema eléctrico en un contexto de transición energética.

La borrasca Kristin ha evidenciado una paradoja energética que ha puesto en alerta al sector eléctrico: el viento extremo registrado en amplias zonas de España ha reducido de forma significativa la producción eólica, obligando a activar mecanismos extraordinarios para preservar la estabilidad del sistema.

Energía eólica Meteorología
El redactor recomienda