La Comisión Europea ha anunciado este martes el inicio de una investigación a Google para instarle a abrir los sistemas operativos de Android a competidores, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial (IA). Aunque Bruselas presenta el movimiento como una “asistencia” a la 'big tech', de manera efectiva busca forzar a la compañía a que tome medidas de interoperabilidad que están recogidas en la Ley de Mercados Digitales (DMA). En caso de que Google se negara a hacer los cambios requeridos, el Ejecutivo comunitario abriría un expediente sancionador.
Así, Bruselas solicita a Google que los proveedores de sistemas de inteligencia artificial tengan el mismo acceso a los dispositivos Android, el sistema operativo del buscador para teléfonos móviles, con los que cuenta la propia IA de la compañía, llamada Gemini. Además, la institución ha señalado que Alphabet, la empresa matriz, también tendrá que “conceder a los terceros proveedores de motores de búsqueda en línea acceso a los datos anonimizados de clasificación, consulta, clics y visualizaciones que obran en poder de Google Search en condiciones justas, razonables y no discriminatorias”.
“El cumplimiento efectivo y el acceso a un conjunto de datos útil permitirán a los terceros proveedores de motores de búsqueda en línea optimizar sus servicios y ofrecer a los usuarios alternativas reales a Google Search”, explica la Comisión en un comunicado.
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea a cargo de Competencia, ha explicado que estas nuevas herramientas “están transformando la forma en que buscamos y recibimos información en línea en nuestros teléfonos inteligentes”, por lo que la institución busca “maximizar el potencial y los beneficios de este profundo cambio tecnológico garantizando que las condiciones de competencia sean abiertas y justas y no favorezcan a unos pocos grandes operadores”. En un comunicado emitido al mismo tiempo que anunciaba la decisión en una entrevista en la radio pública irlandesa, la española ha explicado que buscan “ayuda a Google explicándole con más detalle cómo debe cumplir sus obligaciones en materia interoperabilidad”.
Ribera ha recordado que si las compañías estadounidenses quieren hacer negocios en la Unión Europea deben cumplir con la normativa comunitaria, que incluyen la DMA y la Ley de Servicios Digitales (DSA), dos normas muy criticadas por Donald Trump, presidente de EEUU, así como su equipo más cercano.
Su secretario de Comercio, Howard Lutnick, ha llegado a solicitar a los ministros del ramo de los Veintisiete que si quieren concesiones en el ámbito de los aranceles a las exportaciones acereras europeas la Comisión Europea debe cambiar la manera en la que está aplicando la DMA y la DSA. Tanto Ribera como otras voces de la Comisión Europea, como Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva a cargo de Seguridad y Soberanía Tecnológica, han rechazado esa exigencia norteamericana.
La Comisión Europea ha anunciado este martes el inicio de una investigación a Google para instarle a abrir los sistemas operativos de Android a competidores, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial (IA). Aunque Bruselas presenta el movimiento como una “asistencia” a la 'big tech', de manera efectiva busca forzar a la compañía a que tome medidas de interoperabilidad que están recogidas en la Ley de Mercados Digitales (DMA). En caso de que Google se negara a hacer los cambios requeridos, el Ejecutivo comunitario abriría un expediente sancionador.