Según informa General Atomics, Estados Unidos ha probado una nueva capacidad militar que refuerza el control de los océanos mediante el uso de sistemas no tripulados. Un dron MQ-9B SeaGuardian ha demostrado que puede lanzar boyas acústicas para detectar amenazas submarinas ocultas, un avance clave en la guerra antisubmarina moderna.
El ensayo ha sido llevado a cabo por la compañía en colaboración con la Marina de EEUU, dentro de un programa destinado a ampliar las capacidades marítimas. El dispositivo sobrevuela grandes extensiones de mar y despliega sensores capaces de analizar la actividad bajo la superficie sin intervención humana directa.
Este tipo de operaciones responde al creciente protagonismo de los submarinos militares como activos estratégicos. Su capacidad para operar de forma discreta los convierte en una amenaza difícil de neutralizar, lo que obliga a las potencias navales a mejorar sus sistemas de detección y seguimiento en escenarios oceánicos cada vez más amplios.
Detección submarina con sistemas no tripulados
Las sonoboyas son dispositivos desechables que, una vez en el agua, despliegan sensores acústicos para captar sonidos procedentes de las profundidades. Existen modelos pasivos y activos, y su uso ha estado tradicionalmente ligado a aeronaves tripuladas con autonomía limitada.
MQ-9B SkyGuardian® / SeaGuardian® #UAS offers unmatched range and endurance for multi-mission operations, including maritime security, national defense and #deterrence. With a rich intelligence picture derived from advanced sensors and specialized payloads, GA-ASI's #MQ9B is the… pic.twitter.com/GtgXDXKaY9
— General Atomics Aeronautical Systems, Inc (GA-ASI) (@GenAtomics_ASI) January 21, 2026
El SeaGuardian introduce una ventaja operativa al combinar larga permanencia en vuelo con un nuevo sistema ampliado de dispensación. Durante las pruebas realizadas en diciembre, el dron lanzó boyas AN/SSQ-36 Bathythermal, AN/SSQ-53G DIFAR y AN/SSQ-62F DICASS, integrando diferentes métodos de detección acústica.
Por primera vez, una aeronave no tripulada ha empleado boyas Multi-static Active Coherent, diseñadas para cubrir áreas más extensas con menos unidades. Según explicó el presidente de la compañía, David R. Alexander: "La ampliación de la capacidad de sonoboyas es una parte esencial de nuestra estrategia avanzada de guerra antisubmarina", subrayando su valor operativo.
Hacia el despliegue operativo en el Pacífico
Las pruebas han sido patrocinadas por la Marina de Estados Unidos con el objetivo de certificar el sistema para su uso real bajo el mando de la Flota del Pacífico. Una vez revisados los datos, se espera que el dron reciba autorización para llevar a cabo misiones antisubmarinas activas a partir de este mismo mes de enero de 2026.
Este avance se suma a la participación previa del SeaGuardian en ejercicios navales como RIMPAC o Northern Edge. La capacidad de vigilar las profundidades oceánicas sin tripulación consolida a los drones como una herramienta decisiva en la evolución de la guerra naval contemporánea.
Según informa General Atomics, Estados Unidos ha probado una nueva capacidad militar que refuerza el control de los océanos mediante el uso de sistemas no tripulados. Un dron MQ-9B SeaGuardian ha demostrado que puede lanzar boyas acústicas para detectar amenazas submarinas ocultas, un avance clave en la guerra antisubmarina moderna.