EEUU asegura haber encontrado un modo de convertir residuos radiactivos en vidrio inocuo
El sistema de reciclaje se está aplicando con éxito en Hanford desde hace algunos meses. Se trata de una de las instalaciones nucleares más contaminantes del planeta
El sistema recibirá 3.200 millones de dólares en 2026 (Wikimedia Commons/Fred Kruijen/CC BY-SA 3.0)
Estados Unidos sostiene haber encontrado una vía eficaz para reducir el impacto de sus residuos radiactivos más peligrosos mediante una tecnología que los convierte en vidrio estable. El sistema se está aplicando en Hanford, una de las instalaciones nucleares más contaminadas del planeta, y marca un cambio relevante en la gestión de desechos nucleares.
El proyecto se apoya en el inicio de operaciones de la Waste treatment and immobilization plant, una infraestructura diseñada para inmovilizar materiales altamente tóxicos generados durante décadas de producción nuclear. El objetivo es reducir el riesgo ambiental y facilitar un almacenamiento seguro bajo tierra a largo plazo.
Hanford y el legado de la producción nuclear
El complejo de Hanford fue construido en 1943 para producir plutonio de uso militar durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. A lo largo de más de cuatro décadas, llegó a operar con hasta nueve reactores y generó más de 67 toneladas de este material radiactivo, además de millones de litros de residuos químicos y radiactivos.
Parte de esos desechos, cerca de 212 millones de litros, fueron almacenados en 177 tanques subterráneos, muchos de ellos con filtraciones. Las autoridades reconocen que aproximadamente 3,8 millones de litros han alcanzado un acuífero cercano, con riesgo potencial para el río Columbia y las comunidades próximas.
Convertir residuos en vidrio para reducir riesgos
La técnica empleada, conocida como vitrificación, consiste en mezclar los residuos con materiales vítreos y someterlos a altas temperaturas. El resultado es un bloque sólido e inerte que encapsula los elementos radiactivos, limitando su movilidad y su capacidad de contaminar el entorno.
El avance ha sido posible tras la aprobación de un presupuesto récord de 3.200 millones de dólares para 2026 por parte del Congreso de EEUU. El gobernador de Washington, Bob Ferguson, valoró el impulso económico con estas palabras: "Este presupuesto es un paso positivo para garantizar que el Gobierno federal cumpla con sus responsabilidades".
Desde el Departamento de Ecología del estado de Washington, su director, Casey Sixkiller, subrayó la relevancia del momento actual al afirmar: "Ahora es el momento de acelerar la limpieza y no alejarnos de nuestras obligaciones legales y morales con la población". La conversión de residuos radiactivos en vidrio no elimina el problema, pero reduce de forma significativa su peligrosidad.
Estados Unidos sostiene haber encontrado una vía eficaz para reducir el impacto de sus residuos radiactivos más peligrosos mediante una tecnología que los convierte en vidrio estable. El sistema se está aplicando en Hanford, una de las instalaciones nucleares más contaminadas del planeta, y marca un cambio relevante en la gestión de desechos nucleares.