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He montado un cine de 100 pulgadas con el mejor proyector para pisos pequeños
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He montado un cine de 100 pulgadas con el mejor proyector para pisos pequeños

Tener un cine en casa es fácil, pero meter 100 pulgadas en pocos metros parecía misión imposible. Te cuento cómo he transformado mi salón

Foto: LG CineBeam S
LG CineBeam S

Las limitaciones de los proyectores obligan a que muchos usuarios desistan a la hora de intentar montar un cine en casa. La distancia a la que hay colocar el aparato suele ser en la mayoría de casos muy elevada si lo que buscas es una pantalla de grandes dimensiones, y es que teniendo en cuenta los precios actuales de las televisiones de 65 pulgadas, lo más normal es que a la hora de usar un proyector quieras irte a las 100 pulgadas como mínimo.

Conseguir 100 pulgadas no es fácil, básicamente porque la mayoría de proyectores necesitan distanciarse unos 3 metros respecto a la pantalla de proyección. ¿La solución? Proyectores de tiro ultra corto, una variante que hace uso de lentes ultraangulares para proyectar la imagen desde escasos centímetros de la pared. Para ser exactos, este LG CineBeam S necesita únicamente 8 centímetros para desplegar una pantalla de 40 pulgadas, llegando a las 100 pulgadas con un espacio de 39 centímetros. Y todo, como dirían algunos, en glorioso 4K.

Lo mejor de este modelo es que cuenta con tecnología de proyección láser, lo que permite conseguir un contraste en la imagen realmente sorprendente, dejando muy lejos a muchos de aquellos intentos de proyector compacto que se pueden encontrar por Amazon.

Porque si hay algo que hay que tener claro a la hora de comprar un proyector, es que una imagen de calidad no está relacionada con un precio asequible. Es una regla que lleva años manteniéndose, y lamentablemente, no va a cambiar con este modelo de LG. Pero, ¿por qué es tan sorprendente?

Un cine en miniatura
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LG CineBeam S
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El cine donde tú quieras

Con un tamaño de 16 x 16 x 10 centímetros, el volumen que ocupa es realmente compacto, de manera que es una solución ideal para montar y desmontar siempre que queramos ver una película en pantalla grande. Además, cuenta con WebOS de LG como sistema operativo, por lo que no es necesario conectar nada a su entrada HDMI para empezar a ver algo. Así, basta con tener disponible una red WiFi cercana para conectarse a ella y consumir contenidos a través de internet. Esa versatilidad es lo que proporciona a este proyector un perfil de movilidad muy interesante, que podría haber sido redondo si hubiera incluido una batería en su interior.

placeholder LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)
LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)

Para encenderlo tendremos que conectar el adaptador de corriente que incluye, aunque cualquier otro cargador USB-C de 60W es válido. Con el cable de corriente y una conexión a internet (o un disco USB-C conectado al segundo puerto que incluye) ya bastará para comenzar con la sesión de cine y palomitas.

Colocarlo en su sitio no puede ser más sencillo. Basta con dejarlo sobre la mesa y encenderlo, ya que su sistema de ajuste automático corregirá la deformidad y evitará obstáculos de la pared como cuadros u otros elementos. Este funcionamiento está siendo bastante habitual entre muchos proyectores, y rompe esa complicada barrera de iniciación a la hora de instalar estos equipos. Lamentablemente es una función que requiere varios clicks en el mando, por lo que no se puede acceder de manera tan directa, así que, si vas a estar moviendo el proyector continuamente, deberás acostumbrarte a ello (otras marcas incluyen un botón de autoconfiguración en el mando).

Un mando a distancia demasiado simple

Después de probar numerosas televisiones y dispositivos de imagen, he llegado a la conclusión de que muy pocos fabricantes están prestando atención a algo tan clave como el mando a distancia. Se trata del nexo de unión entre el dispositivo y el usuario, algo tan importante que, teniendo en cuenta los tiempos de consumismo extremo que llevamos últimamente, resulta vital para poder ir saltando de un contenido a otro.

Ya sea porque estás viendo vídeos de YouTube al azar o eligiendo una entre los cientos de películas disponibles en tu servicio de streaming, el mando a distancia debe sentirse cómodo y natural. Por desgracia, esto no ocurre con el mando incluido con el CineBeam S, una unidad muy delgada donde los botones apenas se intuyen si estás mirando a la pantalla.

placeholder LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)
LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)

Teniendo en cuenta el precio del producto, me hubiera gustado encontrar un mando a distancia más premium, con mejor acabado y con elementos como micrófono integrado para poder usar asistentes o búsquedas por voz (al no tenerlo, la única solución pasa por instalar la aplicación de LG para móviles). No faltan, eso sí, accesos directos a numerosos servicios como YouTube, Netflix, Prime Video o Disney+, acceso que bajo mi punto de vista, son molestos, ya que no se pueden personalizar.

Una imagen para impresionar

No hay que ser demasiado avispado para intuir que este proyector se va a ver muy bien. El sensor que incluye en su interior cuenta con una resolución nativa 4K de 3.840 x 2.160 píxeles, y como fuente de luz usa tres canales láser RGB con los que se consigue una relación de contraste de 450.000:1. ¿Qué significa esto? Pues que a pesar de su brillo de 500 lúmenes ANSI, la imagen se va a ver de manera aceptable en una habitación iluminada con luz natural (a pleno día), mientras que en la noche la pantalla tendrá una explosión de luz y color.

¿Hay proyectores más brillantes? Sí. ¿Que se vean mejor? No tantos, y menos con este tamaño y precio.

Un rendimiento que debe mejorar (mucho)

placeholder LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)
LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)

WebOS es un sistema operativo muy versátil y muy intuitivo. Sus menús son sencillos, están muy bien ordenados y, en líneas generales, es muy cómodo de usar. El problema llega cuando al sistema operativo le acompaña una base de hardware deficiente, y es ahí donde todo falla. Eso es lo que ocurre con este proyector, ya que intuyo que el procesador incluido no es lo suficientemente potente para llevar el sistema con soltura.

Es lo que he podido comprobar cuando he abierto YouTube y he querido volver al menú principal, o abrir el panel de ajustes para calibrar la imagen mientras reproducía un vídeo. Todo se volvía lento, muy incómodo de usar y desesperante. La opción más rápida para solucionarlo sería usar un Google TV o un Fire TV Stick en el puerto HDMI, pero tendríamos que invertir más dinero en el equipo y colocar más aparatos y enchufes que no deberíamos vernos obligados a usar.

Es un mal muy repetido en este tipo de dispositivos. Proyectores que prometen muy buena calidad de imagen, pero que se olvidan de que la experiencia de usuario va más allá de la imagen, y también está condicionada por los menús que aparecen en la pantalla.

En cuanto al sonido, los dos altavoces integrados de 4W suenan con bastante fuerza, aunque demasiado agudos y con falta de graves, algo normal en este tipo de configuraciones sencillas.

¿Merece la pena comprar el LG CineBeam S?

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LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)

En el mercado vamos a encontrar proyectores portátiles de muy buena calidad, también con tecnología láser, así que la opción de LG podría verse comprometida en algunos casos. Tanto en diseño como en calidad de imagen, el CineBeam S nos parece una opción fantástica, y su formato de tiro ultra corto puede ser clave en la elección de muchos usuarios que estén buscando algo compacto y que no condicione tanto el salón de casa.

Lo único que deberías tener en cuenta es que el rendimiento de los menús es mejorable y que siempre necesitarás un enchufe cerca para ponerlo en funcionamiento.

Una alternativa muy a tener en cuenta sería el XGIMI MoGo 4 Laser, un proyector 4K interesantísimo con opción de batería a modo de trípode y con la misma tecnología de triple láser que la de LG. Su precio además es inferior, aunque perderías la opción de tiro corto, necesitando más distancia respecto a la pantalla. Este fabricante es muy conocido por la calidad de sus proyectores, así que sería una opción muy, muy recomendable.

Diferente y muy versátil
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XGIMI Mogo 4 Pro
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Otra propuesta con un precio fantástico viene también con el sello de XGIMI, el MoGo 2 Pro, que por 339 euros ofrece resolución 1080p, Google TV y muy buenos altavoces. Si buscas algo más casual para ver películas con la familia, esta opción es fantástica.

El más barato y de calidad
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XGIMI MoGo 2 Pro
Compra en Amazon

Pero en el cómputo de modalidad de tiro corto y calidad de imagen, el LG CineBeam S nos parece una de las mejores opciones del mercado, delegando únicamente el sonido a un dispositivo externo con el que podrías obtener una experiencia de cine superior.

Por qué no deberías comprar un proyector de menos de 300 euros

placeholder LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)
LG CineBeam S (Foto: Carlos Martínez)

La ciencia detrás de los proyectores es compleja, pero fácil de entender. Hace falta un sensor de calidad y buenas lentes. Nada de eso se consigue por poco dinero. Es imposible. Los proyectores llevan décadas evolucionando de manera lenta y progresiva, y lo más que se ha conseguido es incrementar el contraste con tecnología láser.

Las lentes siguen teniendo limitaciones físicas hasta ahora imposibles de solucionar, y los sensores de imagen no logran conseguir el brillo que podría dar una televisión a plena luz del día. Teniendo en cuenta todo eso, optar por un modelo de menos de 300 euros (especialmente aquellos con cifras por debajo de los 100 euros) significa apostar por una solución muy sencilla que ofrecerá una imagen muy básica, sin gran contraste y sin demasiados ajustes.

A eso hay que sumarle el falso reclamo del 4K (dicen que son 4K pero no ofrecen dicha resolución, más bien, aceptan señales que vengan en 4K desde fuentes o dispositivos externos, pero la imagen que proyectan es Full HD o inferior), falta de nitidez o ausencia de certificación que permita reproducir contenidos desde Netflix. Todo eso deberás tenerlo en cuenta.

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Las limitaciones de los proyectores obligan a que muchos usuarios desistan a la hora de intentar montar un cine en casa. La distancia a la que hay colocar el aparato suele ser en la mayoría de casos muy elevada si lo que buscas es una pantalla de grandes dimensiones, y es que teniendo en cuenta los precios actuales de las televisiones de 65 pulgadas, lo más normal es que a la hora de usar un proyector quieras irte a las 100 pulgadas como mínimo.

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