EEUU arroja esferas gigantes al mar y resuelve los problemas de explotar una de las mayores fuentes de energía sostenible
Este dispositivo, llamado Ocean-2 y fabricado por la compañía Panthalassa, se define como un convertidor undimotriz. Un prototipo que ya ha sido probado con excelentes resultados
Una de las esferas, flotando en el mar (Panthalassa)
Estados Unidos ha dado un paso decisivo para aprovechar la energía de las olas al desplegar en el océano un sistema experimental basado en estructuras esféricas flotantes. Una tecnología que busca convertir el movimiento marino en electricidad estable y resolver los obstáculos históricos que han limitado esta fuente renovable.
La iniciativa está liderada por Panthalassa, una empresa especializada en energía oceánica que ha desarrollado el convertidor undimotriz Ocean-2. El prototipo ha sido probado en aguas de Puget Sound, donde se han evaluado su resistencia estructural, su capacidad de generación eléctrica y su adaptación al entorno marino.
La energía undimotriz es considerada una de las fuentes sostenibles más prometedoras por su constancia y potencia, pero también una de las más complejas de explotar. El oleaje continuo, la corrosión, el crecimiento biológico y los costes de mantenimiento han frustrado numerosos proyectos en distintos países.
Tecnología diseñada para adaptarse al mar
Ocean-2 adopta un enfoque diferente al de los sistemas tradicionales al acompañarse del movimiento natural de las olas en lugar de resistirlo. Su arquitectura modular permite que los componentes se flexionen y se balanceen, reduciendo la tensión mecánica y mejorando la durabilidad frente a temporales y corrientes irregulares.
El dispositivo tiene un diámetro aproximado de 10 metros y está construido con materiales compuestos y aleaciones resistentes al óxido. La electricidad se genera al transformar el vaivén del oleaje mediante sistemas hidráulicos y elementos piezoeléctricos, una combinación que limita el uso de piezas rígidas y propensas al desgaste.
Resultados energéticos y equilibrio ambiental
Durante los ensayos técnicos, realizados junto a Everett Ship Repair, el sistema alcanzó picos de producción de hasta 50 kilovatios en condiciones favorables. Según los datos monitorizados por satélite, el funcionamiento se mantuvo estable, incluso en escenarios de corrientes complejas.
El diseño de bajo impacto también ha sido evaluado desde el punto de vista ecológico. El responsable ambiental del proyecto, Dr. Liam Chen, afirmó: "La sostenibilidad implica vivir en armonía con el océano", subrayando que las pruebas no han mostrado alteraciones significativas en la vida marina durante el despliegue del sistema.
Estados Unidos ha dado un paso decisivo para aprovechar la energía de las olas al desplegar en el océano un sistema experimental basado en estructuras esféricas flotantes. Una tecnología que busca convertir el movimiento marino en electricidad estable y resolver los obstáculos históricos que han limitado esta fuente renovable.