Japón perfora el lecho oceánico hasta los 6 km de profundidad y lanza un nuevo desafío a China
La posición dominante de China en el suministro de tierras raras y las restricciones impuestas han obligado a Japón a innovar. A 1.900 km de Japón, habría encontrado lo que busca
Un robot submarino perfora el lecho oceánico (SMARTEX/ROV Isis)
Según informa la agencia Reuters, Japón ha puesto en marcha una operación científica y tecnológica sin precedentes al iniciar la perforación del lecho oceánico hasta los 6.000 metros de profundidad con el objetivo de extraer tierras raras. El movimiento supone un desafío directo a la posición dominante de China en el suministro global de estos minerales estratégicos.
La misión se desarrolla en aguas próximas a Minamitori, un remoto atolón coralino situado a unos 1.900 kilómetros al sureste de Tokio. Hasta esa zona se ha desplazado el buque científico Chikyu, una de las plataformas de perforación marina más avanzadas del mundo, equipada para operar de forma continuada en condiciones extremas.
El objetivo técnico del proyecto consiste en lograr la extracción sostenida de lodos submarinos ricos en elementos críticos desde una profundidad nunca antes alcanzada de forma industrial. Si la prueba resulta exitosa, se tratará del primer intento mundial de recuperación continua de tierras raras desde el fondo marino a esta escala.
Una apuesta estratégica frente a China
La iniciativa cobra especial relevancia en un contexto de tensiones comerciales y diplomáticas entre Tokio y Pekín. Japón depende todavía de China para cerca del 60% de sus importaciones de tierras raras, una cifra inferior al 90% registrado en 2010, pero que sigue siendo considerada un riesgo para su seguridad industrial.
"Tras siete años de preparación constante, por fin podemos comenzar las pruebas de confirmación. Es profundamente emocionante", afirmó Shoichi Ishii, responsable del proyecto respaldado por el Gobierno japonés, en declaraciones recogidas durante la salida del buque. El directivo subrayó que recuperar minerales a seis kilómetros bajo el mar sería un logro tecnológico de primer nivel.
Minerales clave para la industria japonesa
Las tierras raras son esenciales para la fabricación de vehículos eléctricos, dispositivos electrónicos avanzados y sistemas de defensa. En especial, los elementos pesados resultan críticos para los imanes utilizados en motores de coches híbridos y eléctricos, un sector clave para la economía japonesa y altamente expuesto a cualquier interrupción del suministro.
Desde 2018, el Gobierno ha destinado alrededor de 40.000 millones de yenes (unos 215 millones de euros, al cambio) a este proyecto, concebido como una estrategia a largo plazo. Aunque no se han divulgado estimaciones de reservas ni objetivos de producción, si las pruebas actuales tienen éxito, Japón prevé avanzar hacia un ensayo de minería a gran escala en 2027, lo que podría redefinir el equilibrio global de estos recursos.
Según informa la agencia Reuters, Japón ha puesto en marcha una operación científica y tecnológica sin precedentes al iniciar la perforación del lecho oceánico hasta los 6.000 metros de profundidad con el objetivo de extraer tierras raras. El movimiento supone un desafío directo a la posición dominante de China en el suministro global de estos minerales estratégicos.