El último móvil de Samsung te adelanta una de las grandes batallas del año en la electrónica
Probamos de primera mano el Galaxy Trifold, el nuevo smartphone de la compañía coreana que da un paso más en la categoría de plegables, un mercado en el que previsiblemente Apple aterrizará este año
Los móviles plegables existen desde hace un tiempo. Los más veteranos recordarán aquella campaña de Motorola hace ya más de 20 años en la que Paris Hilton anunciaba aquel teléfono tipo concha rosa que se convertiría en un icono de la época. Pero hablar hoy en día de móviles plegables no es igual que hacerlo entonces.
Hoy hablar de ellos es hablar de teléfonos con pantallas flexibles, capaces de doblarse por la mitad para ofrecer muchas más pulgadas en un dispositivo que entre fácilmente en el bolsillo. Son muchas ya las marcas que se han lanzado a crear dispositivos de este tipo. Empezaron Samsung, Motorola y Huawei a principios de 2019. Los fabricantes chinos no tardaron en sumarse a la fiesta. Llegaron Oppo, Xiaomi, ZTE... La última en llegar, más recientemente, fue Google.
A pesar de la cantidad de implicados y de que las ventas han ido aumentando año a año, los smartphones plegables siguen siendo un producto relativamente de nicho. Pero este curso es probable que den mucho que hablar. Si nada se tuerce, se espera que Apple lance su primer iPhone de este tipo.
Un movimiento que forma parte de un plan a varios años vista para reinventar el teléfono más conocido del planeta y que comenzó el pasado mes de septiembre con el lanzamiento del modelo Air. Lo que andan preparando en Cupertino, según filtraciones elevadas ya a certezas, es un terminal tipo libro.
Como prácticamente ocurre cada vez que Apple toca un producto nuevo, pasará lo de siempre: muchas personas que no se habían interesado mucho en este formato empezarán a fijarse, a comparar y a ver lo que había antes de que la manzana se metiese en este terreno.
Trifold: subir la apuesta antes de que llegue la manzana
Y ahí se encontrarán, entre otras cosas, lo que acaba de hacer Samsung: el Galaxy Z Trifold. Una de las promesas que hacían los fabricantes de los móviles tipo libro es que con un móvil un poco más gordo de lo habitual se podía llevar una experiencia similar a la de una tableta encima y a todas partes. Eso es lo que consigue el terminal de los surcoreanos. Plegado ofreceuna pantalla externa de 6,5 pulgadas que permite utilizarlo como un teléfono de toda la vida. Cuando se despliega y enseña la que guarda en su interior, muestra un panel de 10 pulgadas. Un tamaño que ya puede considerarse como el de una tableta mediana. Una pantalla que resulta muy atractiva para ver vídeos, leer o incluso tener una multitarea efectiva.
Porque es cierto que ya había móviles que permitían dividir la pantalla en varios espacios, pero en un panel de 7 pulgadas eso se puede sentir algo apretado. Eso no ocurre en este nuevo modelo. La pantalla interior, que cuenta con una tasa de refresco de 120 Hz y hasta 1.600 nits de pico, cuenta con espacio suficiente. Se puede estar trabajando con un procesador de textos, con un documento o con el mail abierto e ir consultando cosas con Gemini como harías en el ordenador. Y así un largo etcétera. Eso es posible gracias al formato triplegable. No es el primero que vemos, ya que Huawei lanzó en China un modelo similar. La diferencia es que Huawei aprovechaba cada pliegue para ofrecer tres formatos diferentes; aquí solo tenemos dos: el de la pantalla externa y el de la pantalla interna.
Foto: M. McLoughlin.
En Teknautas lo hemos podido tocar y probar un poco después de su presentación en el evento First Look que la compañía ha celebrado en Las Vegas. Hay varias cosas que destacar: lo manejable que resulta en la mano cuando está abierto, gracias a un grosor mínimo, que llega a ser de tan solo 3,9 milímetros en su parte más fina. El terminal se siente equilibrado y la construcción transmite solidez, dentro de las posibilidades de este formato, que es menos robusto que los móviles tradicionales.Las bisagras, que aguantan según sus pruebas 100 pliegues diarios durante cinco años, se sienten fuertes y fluidas. Aquí se nota la experiencia que ha acumulado Samsung con el paso de los años.
Cerrado, el terminal mide 12,9 milímetros de grosor. Es un grosor considerable si lo comparamos con un móvil tradicional, pero este es uno de los peajes de este formato. Sobre el resto de especificaciones, cabe decir que cuenta con unas tripas pata negra. Como procesador cuenta con Snapdragon 8 Elite (3 nm), 16 GB de RAM y almacenamiento de 512 o 1 TB. La batería es de 5.600 mAh, con carga rápida de 45 W por cable y 15 W de forma inalámbrica.
Foto: M. Mc.
Cifras propias de un teléfono premium como el que aspira a ser este Galaxy Z Trifold. Sobre el apartado multimedia, cabe decir que cuenta con un buen conjunto de cámaras para ser un teléfono de este tipo. Sensor principal de 200 megapíxeles con estabilizador óptico, al igual que el telefoto de tres aumentos. La última pieza es un ultra gran angular de 12 megapíxeles. A todo esto hay que sumar dos cámaras selfie, la de la pantalla externa y la de la pantalla interna.
Todavía no hay fecha para su aterrizaje en España. De momento se ha estrenado en Corea del Sur a un precio de lujo: 2.600 euros al cambio. Un coste que lo condena a ser un producto de nicho. Pero es un buen ejemplo de cómo la industria sigue empujando el formato de teléfono plegable antes de que Apple se atreva con su primera propuesta.
Foto: M. McLoughlin.
En ese mismo CES de Las Vegas también se ha dejado ver otro de los nombres propios del año en plegables tipo libro: el Razr Fold de Motorola. Un terminal que, sin hacer tanto ruido como el último triplegable de Samsung, ha despertado bastante interés entre los que llevan tiempo siguiendo este formato. El motivo es claro: Motorola, que había apostado por los plegables tipo concha en exclusiva, ha puesto el foco en lo que muchos consideran las asignaturas pendientes de los plegables grandes, empezando por un diseño más delgado y manejable, y siguiendo por unas pantallas y cámaras que aspiran a jugar directamente en la liga premium.
Los primeros que han tenido contacto con el terminal dejan una sensación bastante clara. Es un plegable grande, sí, pero que no intimida cuando se coge en la mano. El trabajo en los bordes redondeados y en el grosor hace que resulte más cómodo que otros modelos tipo libro, algo que no es menor cuando hablamos de dispositivos pensados para usarse muchas horas al día. La bisagra, otro de los puntos críticos, se siente sólida y bien ajustada, con ese punto de resistencia que permite dejar el móvil en ángulos intermedios para videollamadas o consumo de vídeo, una función que Motorola lleva tiempo puliendo y que aquí parece especialmente bien resuelta.
Foto: Motorola.
Donde el Razr Fold quiere marcar perfil propio es en el apartado multimedia y fotográfico. La pantalla interna, de algo más de ocho pulgadas, ofrece buena resolución, 120 Hz y compatibilidad con los estándares habituales de HDR, mientras que la externa es lo suficientemente grande y fluida como para no obligar a abrir el terminal constantemente. En cámaras, Motorola apunta alto con un triple módulo de 50 megapíxeles que incluye teleobjetivo periscópico y un énfasis claro en vídeo y fotografía nocturna. No es habitual ver un discurso tan centrado en la cámara en un plegable tipo libro, y ahí es donde la marca quiere diferenciarse de los Galaxy Fold.
Eso sí, no todo está cerrado. Motorola ha enseñado mucho, pero no todo. Siguen faltando datos clave como la capacidad exacta de la batería, el peso definitivo o el precio para Europa, y ahí se concentran las principales dudas. La autonomía sigue siendo el talón de Aquiles de este tipo de dispositivos y, hasta que no haya cifras y pruebas reales, es difícil saber si este Razr Fold logra dar el salto que promete. En cualquier caso, lo que se ha visto en Las Vegas lo coloca como uno de los rivales más serios para Samsung en 2026 y como una prueba más de que el mercado de los plegables grandes empieza, por fin, a tomarse muy en serio eso de ser móviles para usar todos los días.
Los móviles plegables existen desde hace un tiempo. Los más veteranos recordarán aquella campaña de Motorola hace ya más de 20 años en la que Paris Hilton anunciaba aquel teléfono tipo concha rosa que se convertiría en un icono de la época. Pero hablar hoy en día de móviles plegables no es igual que hacerlo entonces.