El fundador de Infojobs tiene una nueva idea para cazar a quienes mienten en su CV
La próxima entrevista de trabajo que hagas tal vez ya no sea con una persona, sino con una IA. Las empresas están empezando a experimentar con esta tecnología para saber quién miente en su CV y quién no
Nacho González-Barros (izquierda), Juan Di Toro (centro) y Álvaro Monterrubio, los tres cofundadores de Hirevoice. (Cedida)
"Olvídate, el CV está muerto". Que el creador de Infojobs, el que sigue siendo, junto a LinkedIn, uno de los principales portales de búsqueda de empleo del país, suelte esta frase, dice mucho de lo que está ocurriendo hoy en día con la IA. Hace 27 años, Nacho González Barros montó el que fue el primer y único lugar en la red para buscar trabajo. Luego llegaría LinkedIn. En ambos, el CV sigue siendo la herramienta más directa para solicitar un puesto. Sin embargo, la llegada de la IA ha terminado por destrozar lo poco que quedaba del CV como documento fiable para acreditar la trayectoria laboral. "Ahora solo necesitas darle a un botón y listo, ya tienes tu currículum ajustado al puesto que pides. ¿Qué ocurre? Casi todo es falso, inflado. Siempre ocurrió, pero ahora con la IA es un problemón".
Basta con entrar en LinkedIn para entender el calado del problema. "Nadie me respondía. Nadie me llamaba. Tres meses de silencio absoluto. Entonces decidí retocar mi CV con ChatGPT. Me llamaron para 5 entrevistas en menos de una semana usando estos 8 prompts". Decenas de mensajes como este, de supuestos gurús del empleo, se hacen virales cada poco. Algunos incluso aparecen como publicidad pagada. La realidad es que, efectivamente, cada vez más gente está usando la IA para adaptar su CV a las vacantes abiertas. Es tan fácil y rápido que el problemón le está llegando a las empresas en forma de avalancha de solicitudes. ¿Cómo diferenciar entre el alud de CV perfectos sobre el papel? ¿Cómo saber al instante quién ha hinchado su trayectoria y quién no? ¿Cómo ir al grano y entrevistar solo a los candidatos que cumplen de verdad los requisitos exigidos?
La respuesta de González Barros, después de 25 años en el mundillo de los recursos humanos, es directa: hay que usar IA para combatir la IA. “Creo que estamos llegando a uno de los cambios más bestias en la contratación. Una IA ya es capaz de hacer una primera entrevista de trabajo mejor que un humano. El nivel de preguntas, la exhaustividad, el preguntar y repreguntar para cazar a alguien que ha inflado su experiencia… Estoy convencido de que dentro de tres años, el 90% de la selección de personal se hará con esta tecnología”, explica Barros en conversación telefónica con este diario.
Barros, junto a un pequeño equipo de cinco personas, entre ellos el ingeniero veinteañero Álvaro Monterrubio, acaba de montar Hirevoice, una startup de IA por voz capaz de realizar cientos de entrevistas de trabajo simultáneas para filtrar a los mejores candidatos y ahorrar horas y horas a las empresas. “Antes, en el CV mentían solo los listos, los que sabían cómo inflarlo sin que se notara. Ahora, con la IA, mienten todos”, dice Monterrubio.
Es un mercado caliente en el que ya se han metido otros, como Óscar Pierre, fundador de Glovo e inversor en la danesa Kiku, que ofrece un software similar para realizar entrevistas, igual que las startups españolas Orbio o AlexAI, y la estadounidense HeyMilo. El sistema desarrollado por Hirevoice simula un entorno de videollamada, como si estuvieras hablando con una persona a través de Google Meet, pero en realidad es una IA. A diferencia de otras startups de voz, como la española Happyrobot, usada para negociación en tiempo real de contratos de transporte, el software de Hirevoice no intenta hacerse pasar por un humano. Su voz suena metálica como la de un robot o un contestador automático. Desde el minuto uno sabes que vas a ser interrogado por una IA. Pero, según sus creadores, funciona.
“Primero reúne toda la información pública existente sobre el candidato. Las preguntas las diseña cada responsable de RRHH y pueden afinarse todo lo que quieras. Generalmente, se usa en empresas de tamaño medio con un alto volumen de vacantes y solicitudes. Las entrevistas suelen durar media hora. El sistema puntúa con colores decenas de variables sobre el candidato y al final recomienda quién debería pasar a las siguientes rondas”, explica Álvaro. “Imagina la de horas y horas que tienen que dedicar los equipos de RRHH para hacer todo eso en persona. No tiene sentido. Esto les ahorra tiempo para dedicarse a tareas de mayor valor, entre ellas preparar y realizar las siguientes entrevistas en persona, que es donde se valoran otros aspectos”.
El cofundador de Glovo, Oscar Pierre, es también inversor en la danesa Kiku, una de las startups de referencia en Europa en el uso de IA para entrevistas laborales. (EFE)
Monterrubio se refiere a aspectos emocionales y de personalidad, en los que su herramienta no entra a puntuar. Primero, por problemas legales: el reconocimiento de emociones en entornos laborales y educativos está prohibido por la ley europea de IA, el IA Act. Pero también porque la IA, a pesar de cómo nos la venden, es de todo menos inteligente: es incapaz de evaluar sin sesgos y con certeza si un candidato es ambicioso, agresivo o tímido, y tampoco puede predecir si esos rasgos podrían llegar a suponer un problema laboral.
Barros y Monterrubio ya trabajan con varios clientes de pago, entre ellos las plataformas de contratación Remotely y Joppy, que usan su herramienta para entrevistar a cientos de candidatos, y la están probando con todo tipo de empresas. “Vemos ahorros de tiempo importantes, pero aún es pronto para saber el dato clave: que los candidatos que recomiende la IA sean al final los contratados y que su permanencia en la empresa sea superior respecto a los contratados usando procesos tradicionales".
La herramienta, a pesar de las quejas sobre el coste de la IA, no es prohibitiva: el precio por entrevista oscila entre los dos y cinco euros, dependiendo del tiempo que dure. Por ejemplo, realizar 100 entrevistas de 30 minutos cada una podría salir sobre unos 400 euros. Sin embargo, en empresas medianas y grandes, puede haber 10, 15 o 20 vacantes abiertas de forma simultánea. Usando esta IA para 15 puestos, por ejemplo, el coste subiría a los 6.000 euros. El cálculo clave, sin embargo, es otro: ¿cuánto saldría hacerlo en persona? Y hay otra pregunta aún más relevante: ¿el motivo de usar esta IA sería la pura reducción de costes (tal vez recortando el número de empleados en el departamento interno de RRHH) o el aumento en la calidad de los candidatos fichados?
Algunos especialistas, como el Nobel de economía, Daron Acemoglu, argumentan que el mantra actual de la IA se centra demasiado en sustituir empleados y en automatizar, y no tanto en usar esta tecnología para crear nuevas vías de ingresos, productos y servicios. Por ese motivo, asegura, el supuesto aumento de productividad que promete la IA (entre el 1,8% y el 2% en la próxima década, según diversos estudios) se quedará, según sus estimaciones, en un mero 0,05% anual.
“Es verdad que hay un boom enorme en la voz por IA. Pero hay que ver qué tiene sentido automatizar y qué no. La IA puede filtrar CV, interactuar con los candidatos y analizar toda esa información. Es lógico dar ese paso. Lo que no puede hacer es descifrar cómo es a nivel personal el candidato que tienes delante. Eso solo lo puede hacer un humano. El resto de tareas automatizables acabarán en manos de una IA”, explica a El Confidencial Ion Cuervas-Mons, CEO de Rauda, otra startup española de IA por voz.
Moraleja: si no estás ajustando tu CV con la ayuda de una IA, ya estás tardando. Pero cuidado, si te vienes arriba, otra IA te va a pillar
Esa idea encaja con la que están trasladando otros especialistas de IA en nuestro país, como Joaquín Cuenca, fundador de la malagueña Freepik, una de las firmas españolas de IA más destacadas en Europa. A medida que la IA se vuelve más y más sofisticada, será capaz de gestionar tareas de principio a fin. Pero, si la IA lo puede hacer casi todo, ¿qué haremos entonces los humanos? "A partir de 2026, el debate no será si la IA reemplaza a las personas, sino sobre cómo cambian los roles humanos a medida que la IA asume más parte de la ejecución", dice Cuenca.
Queramos o no, todo indica que la próxima entrevista de trabajo que hagas, al menos la primera, será con una IA. Y lo curioso es que una de las claves para superarla será algo tan humano como la honestidad y la autenticidad. "A una IA no se la vas a poder colar", dice Monterrubio. Moraleja: si no estás ajustando tu CV con la ayuda de una IA, ya estás tardando. Pero cuidado, si te vienes arriba, otra IA te va a pillar.
"Olvídate, el CV está muerto". Que el creador de Infojobs, el que sigue siendo, junto a LinkedIn, uno de los principales portales de búsqueda de empleo del país, suelte esta frase, dice mucho de lo que está ocurriendo hoy en día con la IA. Hace 27 años, Nacho González Barros montó el que fue el primer y único lugar en la red para buscar trabajo. Luego llegaría LinkedIn. En ambos, el CV sigue siendo la herramienta más directa para solicitar un puesto. Sin embargo, la llegada de la IA ha terminado por destrozar lo poco que quedaba del CV como documento fiable para acreditar la trayectoria laboral. "Ahora solo necesitas darle a un botón y listo, ya tienes tu currículum ajustado al puesto que pides. ¿Qué ocurre? Casi todo es falso, inflado. Siempre ocurrió, pero ahora con la IA es un problemón".