Otra chapuza de Elon Musk: un robot de Tesla la lía en directo y sospechan que era un 'humano disfrazado'
El robot se disponía a manipular botellas de agua colocadas sobre una mesa. Tras un primer fallo, colapsa y se cae de espaldas para asombro de los presentes
El colapso del Tesla Optimus no ha tardado en hacerse viral (Reddit/@Decent_Cheesecake643)
La caída de un robot Optimus durante una exhibición de Tesla en Art Basel Miami ha vuelto a suscitar dudas sobre el grado real de autonomía del proyecto liderado por Elon Musk. El episodio, grabado por asistentes y difundido en redes, muestra un comportamiento extraño que ha reavivado el debate sobre la posible intervención humana en las demostraciones públicas.
Las imágenes revelan cómo el robot derriba varias botellas colocadas sobre una mesa antes de elevar los brazos con un movimiento que numerosos analistas identifican como el gesto de retirarse un visor de realidad virtual. Segundos después, el prototipo queda inmóvil y cae hacia atrás, una secuencia que ha impulsado la teoría de que la desconexión se debió a que el operador remoto, por alguna razón desconocida, dejó de hacer su trabajo de manera imprevista.
El uso de la teleoperación, una técnica destinada a controlar dispositivos a distancia, se ha convertido en la teoría predominante entre especialistas y usuarios que han examinado el vídeo para explicar el suceso. La coincidencia entre los movimientos observados y los patrones propios de un controlador humano ha reforzado la sospecha de que el manejo del robot no dependía de la inteligencia artificial de Tesla.
Demostraciones bajo sospecha
Esta controversia enlaza con episodios previos vinculados a Tesla, como la demostración de 2024 en la que Optimus aparecía doblando una camiseta. En aquel caso, la aparición fugaz de una mano humana generó un intenso debate sobre la transparencia de las exhibiciones. Desde entonces, las presentaciones del robot se analizan con detalle, especialmente en un sector donde otras compañías han avanzado hacia una mayor claridad sobre las capacidades de sus humanoides.
Otro vídeo captado en la misma cita de Miami muestra al robot entregando una botella de agua a un visitante y reaccionando con torpeza cuando este intenta que la deje de nuevo sobre la mesa. El titubeo del sistema ha sido interpretado por algunos observadores como una posible dificultad del operador para percibir objetos situados fuera de su campo de visión, lo que podría explicar la falta de precisión.
El revuelo generado ha reactivado el debate sobre los ambiciosos planes de Elon Musk, quien mantiene que los robots humanoides desempeñarán tareas cotidianas y se integrarán en la actividad industrial a gran escala durante la próxima década. No obstante, sucesos como el registrado en Miami evidencian la distancia existente entre las metas anunciadas y las capacidades actuales del proyecto.
La caída de un robot Optimus durante una exhibición de Tesla en Art Basel Miami ha vuelto a suscitar dudas sobre el grado real de autonomía del proyecto liderado por Elon Musk. El episodio, grabado por asistentes y difundido en redes, muestra un comportamiento extraño que ha reavivado el debate sobre la posible intervención humana en las demostraciones públicas.