Las pruebas independientes de autonomía en coches eléctricos han puesto de manifiesto que ningún modelo examinado logra recorrer la distancia anunciada por su fabricante, según unos recientes ensayos realizados por la Australian Automobile Association. Esta conclusión vuelve a situar la autonomía real como un factor determinante para los compradores y para el desarrollo del sector.
El programa gubernamental Real-World Testing somete a cada vehículo a un recorrido de 93 kilómetros que combina tramos urbanos, carreteras rurales y autopistas alrededor de Geelong. El propósito es contrastar el rendimiento anunciado con el comportamiento en uso cotidiano, una comparación fundamental para determinar la eficiencia real de cada modelo y su capacidad para responder a las expectativas de los usuarios.
Autonomías inferiores
Dentro del conjunto de vehículos analizados, Tesla obtuvo la menor desviación registrada hasta la fecha. Su Model Y, homologado con 466 kilómetros, quedó 16 kilómetros por debajo en conducción real. Aunque la diferencia es reducida respecto a otros modelos, el resultado confirma que tampoco alcanzó la cifra proporcionada en su documentación oficial.
En posiciones más desfavorables quedó el MG4, que registró la mayor variación detectada, con un déficit de 124 kilómetros sobre los 405 anunciados, equivalente al 31%. También se observaron diferencias relevantes en el Kia EV3, que se alejó 67 kilómetros del valor homologado, y en el Smart #1, que se situó 53 kilómetros por debajo de su objetivo, con una brecha del 13%.
Relevancia para el consumidor
El director general de la Australian Automobile Association, Michael Bradley, destacó la utilidad de estos datos para quienes buscan adquirir un coche eléctrico. “Estos resultados dan a los consumidores una indicación independiente de la autonomía real, lo que significa que ahora saben qué coches rinden como se anuncia y cuáles no”, señaló. Según el organismo, disponer de estas mediciones ayuda a reducir la preocupación por la carga y contribuye a un uso más seguro y confiable de este tipo de vehículos.
Las pruebas independientes de autonomía en coches eléctricos han puesto de manifiesto que ningún modelo examinado logra recorrer la distancia anunciada por su fabricante, según unos recientes ensayos realizados por la Australian Automobile Association. Esta conclusión vuelve a situar la autonomía real como un factor determinante para los compradores y para el desarrollo del sector.