Es noticia
Colocan dos velas en un buque con 1.200 toneladas de carga y solucionan uno de los grandes problemas de la industria naviera
  1. Tecnología
Neoliner Origin

Colocan dos velas en un buque con 1.200 toneladas de carga y solucionan uno de los grandes problemas de la industria naviera

El buque probó esta innovación en una travesía entre Francia y Estados Unidos. A pesar de que un temporal provocó algunos daños, se consideró todo un éxito

Foto: El buque con las velas desplegadas en mitad de la travesía (Neoline)
El buque con las velas desplegadas en mitad de la travesía (Neoline)

La incorporación de dos velas rígidas al Neoliner Origin ha evidenciado un avance decisivo en uno de los principales problemas dentro del transporte marítimo. El buque, diseñado para operar con un sistema híbrido que da prioridad al viento sobre el diésel, completó su primer cruce atlántico con más de 1.200 toneladas de carga, demostrando que la propulsión eólica puede integrarse de manera eficaz en rutas comerciales de larga distancia.

El navío, concebido como una plataforma Ro-Ro con capacidad para trasladar vehículos, mercancía refrigerada y contenedores, recurre a dos velas semirrígidas fabricadas en materiales compuestos que proporcionan una extensa superficie. Este planteamiento permite optimizar la velocidad mediante la fuerza del viento y reducir el uso del motor diésel-eléctrico, lo que supone un recorte significativo de emisiones frente a cargueros que dependen por completo del combustible fósil.

La prueba de navegación

La travesía inaugural partió de Saint-Nazaire con productos de alto valor añadido, entre ellos 500.000 botellas de coñac, vehículos híbridos y alimentos. Ocho pasajeros, entre los que había un periodista de The Guardian, y más de una docena de tripulantes, acompañaron el trayecto para evaluar en tiempo real el comportamiento de la embarcación. El objetivo principal era comprobar si la combinación de velas y motor podía soportar condiciones meteorológicas adversas sin comprometer la ruta.

Dos días después de iniciar el viaje, una fuerte depresión atlántica provocó la fractura del panel superior de la vela de popa. A pesar de la incidencia, la otra vela se mantuvo operativa, permitiendo continuar la ruta con apoyo parcial del motor. Esta situación obligó a reajustar la velocidad y la estrategia de navegación, aunque la tripulación confirmó que el consumo de combustible permaneció muy por debajo del de un carguero tradicional en circunstancias similares.

Reparación en ruta

La llegada al archipiélago francés de Saint-Pierre y Miquelon permitió intervenir la vela dañada gracias a un equipo técnico desplazado desde Europa. Los trabajos se llevaron a cabo en la propia bodega del barco, donde se habilitó un espacio provisional para reconstruir el panel afectado. Las labores de reparación se desarrollaron durante varios días sin afectar de forma sustancial a la planificación global del viaje.

Foto: velas-buque-carga-problema-industria-mar-1qrt

El capitán Antonin Petit subrayó que pilotar un buque impulsado principalmente por la fuerza del viento supone “hacer algo real por el planeta”, destacando el potencial de esta tecnología en un sector responsable de cerca del 3% de las emisiones globales. La tripulación verificó que las velas proporcionaban un rendimiento notable incluso en escenarios de viento irregular, una situación cada vez más común debido a los efectos del cambio climático.

Aunque el temporal ralentizó parte de la travesía y obligó a utilizar el motor más de lo previsto, los primeros cálculos apuntan a un consumo aproximadamente un 50% inferior al de una embarcación convencional. La compañía publicará los datos oficiales en los próximos meses, pero el comportamiento del barco sugiere que la propulsión eólica puede integrarse en rutas transatlánticas sin sacrificar competitividad ni seguridad operativa. El Neoliner Origin atracó finalmente en Baltimore con un ligero retraso, pero con resultados considerados satisfactorios para un proyecto en fase inicial.

La incorporación de dos velas rígidas al Neoliner Origin ha evidenciado un avance decisivo en uno de los principales problemas dentro del transporte marítimo. El buque, diseñado para operar con un sistema híbrido que da prioridad al viento sobre el diésel, completó su primer cruce atlántico con más de 1.200 toneladas de carga, demostrando que la propulsión eólica puede integrarse de manera eficaz en rutas comerciales de larga distancia.

Inventos Energía eólica Contaminación
El redactor recomienda