Suiza asegura haber solucionado uno de los principales problemas de la energía solar: la nieve sobre los paneles
Hasta ahora, la eficiencia de los paneles se veía mermada a causa de la nieve y exigía un mantenimiento constante. Este sistema marca un antes y un después al respecto
Una mujer retira la nieve acumulada de sus paneles solares (Wikimedia Commons/1010 Climate Action)
Suiza ha logrado un avance significativo en la optimización de la energía solar en entornos fríos. Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) asegura haber superado uno de los mayores retos de la energía fotovoltaica: la acumulación de nieve sobre los paneles solares, que hasta ahora limitaba su eficiencia en invierno.
Gracias a un estudio desarrollado junto al Instituto WSL para la Investigación de la Nieve y las Avalanchas, los expertos han demostrado que los copos pueden ser aliados de la producción energética. Mediante simulaciones precisas, descubrieron que la nieve refleja la radiación solar hacia los paneles, un fenómeno conocido como efecto albedo, que incrementa la captación de luz y la generación eléctrica.
Un modelo que transforma la energía solar invernal
Los investigadores suizos han diseñado un sistema computacional capaz de analizar cómo se comporta la nieve al interactuar con los paneles. Esta herramienta permite determinar el ángulo, la inclinación y la altura óptimos para mantener los equipos despejados. De este modo, se consigue aprovechar al máximo la radiación reflejada y reducir las pérdidas energéticas durante las nevadas.
El estudio, publicado en la revista Cold Regions Science and Technology, se centra en el modelo Helioplant, una estructura vertical desarrollada por la empresa austriaca Ehoch2. Su diseño en forma de cruz, con cuatro superficies solares, permite que la nieve se desprenda de forma natural sin necesidad de mecanismos adicionales, garantizando la continuidad de la producción incluso en condiciones extremas.
Helioplant, una solución que imita la naturaleza
Las pruebas revelan que los paneles instalados a una altura de 0,6 metros sobre el suelo mantienen un rendimiento óptimo, ya que este espacio impide la acumulación de nieve en la base. Asimismo, se ha comprobado que la orientación frente a las corrientes de aire predominantes contribuye a mantener las superficies despejadas, al permitir que el viento retire los copos adheridos.
Para validar estos resultados, el equipo utilizó Snowbedfoam, un sistema de dinámica de fluidos basado en el software OpenFOAM. Este modelo de simulación permite recrear el movimiento y la deposición de la nieve en distintas configuraciones, lo que ha facilitado diseñar estructuras capaces de adaptarse al entorno alpino sin comprometer la eficiencia energética.
Según los investigadores, el objetivo no es evitar la nieve, sino integrarla en el proceso de generación eléctrica. “El futuro de la energía solar pasa por aprender de la nieve, no por temerla”, explican los responsables del proyecto, convencidos de que los sistemas fotovoltaicos del futuro deberán adaptarse a las condiciones naturales de cada región para maximizar su rendimiento.
Suiza ha logrado un avance significativo en la optimización de la energía solar en entornos fríos. Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) asegura haber superado uno de los mayores retos de la energía fotovoltaica: la acumulación de nieve sobre los paneles solares, que hasta ahora limitaba su eficiencia en invierno.