China presenta un robot humanoide tan realista que tienen que abrirlo en directo para demostrar que no hay nadie dentro
El robot posee una estructura biónica con columna vertebral flexible y músculos artificiales. Muchos creyeron que era una trampa al verlo caminar por la tarima
Un técnico rompe la pierna al robot para mostrar su estructura interna (YouTube/@DPCcars)
Xpeng Motors ha dado un paso más en el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la robótica con la presentación de su nuevo robot humanoide IRON. El modelo, tan sorprendentemente realista que los ingenieros tuvieron que abrirlo durante su presentación para demostrar que no había un ser humano en su interior, fue mostrado en el AI Day de la empresa en Guangzhou, dejando atónito al público por su fluidez de movimientos y realismo.
El robot IRON cuenta con una estructura interna biónica inspirada en el cuerpo humano, con una columna vertebral flexible y articulaciones que imitan los movimientos naturales de una persona. Sus músculos artificiales y su piel sintética de cobertura total le permiten gesticular con precisión y transmitir una sensación cálida al tacto. Según explicó He Xiaopeng, presidente y consejero delegado de Xpeng, “la próxima generación tendrá huesos flexibles, músculos sólidos y piel suave. Esperamos que pueda tener una altura y proporciones similares a las de los seres humanos”.
Chinese company's new humanoid robot moves so smoothly, they had to cut it open to prove a person wasn't hiding inside
El directivo añadió que, en el futuro, los usuarios podrán personalizar aspectos como el género, la estatura o el estilo del androide. “En el futuro, cuando compres un robot, podrás elegir el sexo, la longitud del cabello o la ropa para el propósito que desees”, señaló durante su intervención, subrayando la visión de la compañía sobre el papel que los robots desempeñarán como “compañeros y colegas” en la vida cotidiana.
Una potencia de cálculo sin precedentes
El IRON incorpora tres chips de inteligencia artificial personalizados capaces de alcanzar una potencia combinada de 2.250 billones de operaciones por segundo (TOPS), una cifra que lo posiciona entre los humanoides más avanzados hasta la fecha. Gracias a esta capacidad, el sistema puede analizar imágenes en tiempo real y responder físicamente sin necesidad de traducir la información a lenguaje, lo que conlleva movimientos más naturales y precisos.
Además, el robot dispone de 82 grados de libertad, incluidos 22 en cada mano, lo que le permite ejecutar gestos complejos y manipular objetos con agilidad. Este nivel de detalle convierte al androide en una referencia tecnológica dentro del sector de la robótica avanzada, donde el realismo y la respuesta dinámica son los grandes desafíos.
Uno de los hitos de su desarrollo es que se trata del primer robot humanoide que funciona con una batería de estado sólido. Estas baterías, elaboradas con materiales cerámicos o polímeros, sustituyen los líquidos inflamables de las tradicionales de ion-litio, aumentando su seguridad y eficiencia energética. Xpeng prevé que el modelo comience a operar en entornos comerciales como tiendas, oficinas o exposiciones a partir de 2026, descartando su uso doméstico a corto plazo por razones de seguridad.
El momento más comentado de la presentación fue cuando los ingenieros una pierna del robot para confirmar que no había una persona dentro, un gesto que buscaba disipar las dudas sobre la autenticidad de su movimiento. La demostración evidenció el alto nivel de realismo alcanzado y la frontera cada vez más difusa entre lo biológico y lo artificial.
Xpeng Motors ha dado un paso más en el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la robótica con la presentación de su nuevo robot humanoide IRON. El modelo, tan sorprendentemente realista que los ingenieros tuvieron que abrirlo durante su presentación para demostrar que no había un ser humano en su interior, fue mostrado en el AI Day de la empresa en Guangzhou, dejando atónito al público por su fluidez de movimientos y realismo.