Es noticia
Han abierto una lata de salmón caducada desde los años setenta. Los científicos no se esperaban encontrar esto dentro
  1. Tecnología
un hallazgo del ecosistema

Han abierto una lata de salmón caducada desde los años setenta. Los científicos no se esperaban encontrar esto dentro

Lo que comenzó como un simple intento de vaciar un almacén de conservas terminó revelando un archivo biológico único en el mundo

Foto: Salmón en lata (iStock)
Salmón en lata (iStock)

Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington ha descubierto que las latas de salmón olvidadas en un almacén desde los años setenta guardaban mucho más que pescado. En su interior, encontraron parásitos marinos tan bien conservados que han permitido reconstruir décadas de historia ecológica del océano.

Lo que parecía simple basura caducada se ha convertido en una auténtica cápsula del tiempo. Las latas, acumuladas durante años por la Seattle Seafood Products Association como parte de su control de calidad, contenían restos de anisákidos, unos pequeños gusanos que viven en los tejidos de peces y mamíferos marinos. Según la bióloga marina Chelsea Wood, coautora del estudio, “todo el mundo asume que ver gusanos en el salmón es una señal de que algo va mal, pero en realidad es lo contrario: su presencia indica un ecosistema saludable y funcional”.

El hallazgo, publicado en la revista Ecology and Evolution y difundido por Science Alert, surgió cuando la propia asociación contactó con los investigadores para deshacerse de las viejas conservas. En lugar de tirarlas, las científicas Natalie Mastick y Wood decidieron analizarlas y descubrieron que los parásitos permanecían intactos gracias al proceso de enlatado, que destruye los riesgos sanitarios pero conserva su estructura microscópica.

El equipo examinó 178 latas con ejemplares de cuatro especies de salmón —chum, coho, rosado y sockeye— capturados entre 1979 y 2021 en el Golfo de Alaska y la bahía de Bristol. Los resultados mostraron que el número de anisákidos había aumentado con el paso de las décadas en el salmón rosado y el chum, mientras que se mantuvo estable en las otras especies. Este incremento podría estar relacionado con la recuperación de las poblaciones de mamíferos marinos, como ballenas o focas, que son esenciales para completar el ciclo de vida de estos parásitos.

El hallazgo dice mucho del ecosistema

Los anisákidos se introducen en la cadena alimentaria al ser ingeridos por el krill, que luego es comido por peces y, finalmente, por mamíferos marinos, donde los gusanos alcanzan su madurez y se reproducen. “Si un huésped, como un mamífero marino, desaparece, los anisákidos no pueden completar su ciclo”, explicó Wood. Por eso, encontrar su rastro en el salmón indica un ecosistema equilibrado y en buen estado.

Aunque la idea de encontrar gusanos en el pescado resulte poco apetecible, los expertos aclaran que no hay riesgo alguno para el consumidor. El proceso de enlatado elimina cualquier peligro, garantizando que el producto sea totalmente seguro para el consumo humano. De hecho, el estudio abre una nueva vía de investigación: utilizar conservas antiguas para rastrear la evolución de los ecosistemas marinos a lo largo del tiempo.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington ha descubierto que las latas de salmón olvidadas en un almacén desde los años setenta guardaban mucho más que pescado. En su interior, encontraron parásitos marinos tan bien conservados que han permitido reconstruir décadas de historia ecológica del océano.

Ciencia
El redactor recomienda