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He volado el dron chino que esquiva casi todo y roza la ilegalidad
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Unos gramos de más

He volado el dron chino que esquiva casi todo y roza la ilegalidad

DJI lleva su innovación al límite con un dron que coquetea con la legalidad europea superando los 250 gramos

Foto: DJI Mini 5 Pro
DJI Mini 5 Pro

Si hay un tipo de dispositivo que sigue provocando el asombro de los entusiastas de la tecnología es, sin lugar a dudas, el dron. Estas aeronaves siguen ofreciendo una sensación de libertad sin precedentes, y cada vez son más los modelos que llegan equipados con la más alta tecnología para evitar colisiones, conseguir planos espectaculares y, básicamente ofrecer una experiencia con el piloto automático activado. Volar uno de estos aparatos sigue teniendo ese punto mágico que combina libertad, vértigo y tecnología pura.

Pero, ¿de verdad son fáciles de manejar? ¿Qué pasa con la prohibición de volar drones? ¿Y las licencias de vuelo? Todas esas preguntas cada vez tienen respuestas más sencillas gracias a la gama Mini de DJI, que sigue innovando para que volar un dron sea algo agradable y nada traumático. Sin embargo, el último modelo de la marca, el Mini 5 Pro, ha llegado con algunos matices que podrían complicar la situación a más de un usuario.

Aunque su impresionante lista de especificaciones técnicas llega ligeramente ensombrecida por un problema de sobrepeso: en la báscula, el Mini 5 Pro supera por escasos gramos los 250 que marca la normativa para considerarlo un dron ‘de juguete’. ¿Significa esto que necesitas carné para volarlo?

El dron más sencillo de manejar se complica en lo legal con ciertas confusiones técnicas que el fabricante ha logrado esquivar con habilidad. DJI ha afinado tanto el diseño de este Mini 5 Pro que lo ha llevado al límite de lo permitido, jugando con un margen de apenas unos gramos para seguir dentro de la categoría C0, la que permite volar sin registro ni licencia. Sin embargo, ese margen tan estrecho ha bastado para encender el debate entre usuarios y reguladores, que se preguntan si el dron realmente cumple con lo que promete o si, en la práctica, debería considerarse ya un modelo sujeto a normativa.

Sobre el papel, todo apunta a que estamos ante el dron perfecto para quienes quieren imágenes de nivel cinematográfico sin complicaciones, pero tras varias horas de vuelo, hay matices que conviene analizar con calma.

El más pequeño y avanzado
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Un portento técnico con peso pluma

La gama Mini siempre había estado caracterizada por ofrecer drones extremadamente compactos que fueran sencillos de volar. La premisa había sido siempre permitir volar un dron sin demasiadas complicaciones, dejando el apartado de imagen un poco más atrás, ya que propuestas de mayor nivel como los Mavic o los Air ofrecían sensores de mayor resolución con los que se podían obtener imágenes cinematográficas aéreas de mucha más calidad.

Pero si hay algo que en DJI no tiene pedal de freno es la innovación, y en el caso de los Mini, la mejora en la calidad de imagen ha ido creciendo exponencialmente hasta llegar al sensor de 1 pulgada que monta este Mini 5 Pro. La calidad de imagen es sencillamente espectacular para un dron que parece de juguete, consiguiendo tomas aéreas de una nitidez y detalle que hace unos años sólo eran posibles con drones de casi 2.000 euros. Y es que los 50 megapíxeles del sensor y su tamaño de una pulgada logran obtener imágenes vivas y de gran definición, pudiendo grabar vídeo en 4K a 120 imágenes por segundo e incluso 1080p a 240 imágenes por segundo.

placeholder DJI Mini 5 Pro (Foto: Alexandra Guerrero)
DJI Mini 5 Pro (Foto: Alexandra Guerrero)

Es tal la proyección profesional que ofrece que también se incluyen modos de grabación en formato logarítmico para que los videógrafos puedan ajustar los niveles de color, contraste y brillo de una manera más precisa y avanzada.

Basta con echarlo a volar y ver la previsualización de la imagen desde el controlador con pantalla RC 2 para que la mandíbula se nos caiga por su propio peso. En mi caso, la primera vez que lo volé fue en pleno atardecer, y las tonalidades del cielo y las zonas oscuras lucían increíbles en la pantalla. Pero si ya grababa bien en la noche, a plena luz del día los resultados son insuperables, siendo uno de los mejores drones que he probado teniendo en cuenta el tamaño y la calidad de imagen que ofrece.

El estabilizador de la cámara incluye, como principal novedad, el control de rotación de hasta 225 grados, lo que permite capturar imágenes en vertical y con giros dinámicos y flexibles en cada toma. Esto, además de cubrir la necesidad del vídeo vertical para redes sociales, abre un abanico creativo muy extenso. Se trata de una función ya presente en drones de gama superior, pero que aparece por primera vez en la gama Mini.

El pequeño que aguanta embestidas

placeholder DJI Mini 5 Pro (Foto: Alexandra Guerrero)
DJI Mini 5 Pro (Foto: Alexandra Guerrero)

El tamaño y el peso de la gama Mini tiene un inconveniente, y es que al ser cuerpos ligeros son más frágiles cuando vuelan. Esto quiere decir que habrá que tener cuidado con rachas de viento y complicaciones meteorológicas, sin embargo, he podido probar en mis propias carnes embestidas de viento previas a la gran borrasca que pasaba por Cádiz mientras probé la aeronave, rachas que el dron supo aguantar perfectamente. No se mantiene tan equilibrado como modelos superiores similares al DJI Air 3S, pero suficiente como para no reflejar los movimientos en la grabación de vídeo.

Inteligente para no chocar

Pese a que la generación anterior ya contaba con sistemas anticolisión omnidireccional con cobertura de 360 grados, el Mini 5 Pro ha incluido un sensor LiDAR con el que tener aún más control del entorno. Este sensor, utilizado en muchos vehículos autónomos, se encarga de mapear la visión frontal para obtener un mapeado rápido y preciso incluso en escenas nocturnas.

placeholder DJI Mini 5 Pro (Foto: Alexandra Guerrero)
DJI Mini 5 Pro (Foto: Alexandra Guerrero)

El resultado es un manejo tremendamente seguro y relajado, ya que en la pantalla veremos en todo momento avisos de detección de obstáculos, y el propio dron detendrá la marcha cuando se tope con uno de ellos. El sensor trasero, además, permitirá disfrutar del modo de seguimiento con la marcha hacia atrás, pudiendo grabar vídeo de un paseo mientras el dron vuela hacia atrás de manera automática sin chocarse con nada.

La sensación que me deja el Mini 5 Pro es que cuento con mucho menos miedo al choque respecto otras versiones, ya que siento que los sistemas de seguridad están constantemente monitorizando mi manejo, e incluso me permiten animarme a realizar movimientos más arriesgados sabiendo que el sistema evitará cualquier tipo de colisión.

El problema del sobrepeso

La polémica del Mini 5 Pro no tiene que ver con su tecnología ni con su rendimiento, sino con la báscula. DJI asegura que el dron pesa oficialmente 249,9 gramos, pero añaden un margen de error de +-4 gramos debido a las variaciones que podrían generar los materiales utilizados en la fabricación. Basta con colocar el cuadricóptero en la báscula para descubrir que su peso real es de 252 gramos (al menos mi unidad), por lo que superaría los 250 gramos que la normativa europea marca para considerarlo como dron de categoría C0, es decir, libre de registro y de examen de piloto.

¿Significa eso que tendremos que sacarnos la licencia de operador y contratar un seguro de responsabilidad civil? Pues no, no al menos de manera obligatoria. Es decir, el dron sigue siendo de categoría C0, y así lo marca el etiquetado que llega en su base. DJI ha sabido maniobrar con cierta habilidad legal el asunto, y parece ser que la EASA planea lanzar el año que viene una nueva revisión de la normativa que permitirá que el peso de las aeronaves oscile en un 3% arriba y abajo respecto a los 250 gramos reglamentarios.

placeholder DJI Mini 5 Pro en la báscula (Foto: Carlos Martínez)
DJI Mini 5 Pro en la báscula (Foto: Carlos Martínez)

Esta medida entrará en vigor en abril del 2026, y mientras tanto la Agencia Europea de Seguridad Aérea hará la vista gorda o, como ha ocurrido con el Mini 5 Pro, dará la certificación C0 de manera adelantada.

A partir de ese punto, todo sigue siendo igual que todos los modelos ligeros, ya que en el momento que utilices un accesorio, el peso aumentará, y la categoría C0 quedará invalidada. Eso ocurrirá con protectores de hélices y filtros de densidad neutra, así que todo eso habrá que seguir teniéndolo en cuenta.

Algo muy interesante es que la marca ofrece la posibilidad de dar el salto a una certificación C1 que evite todo tipo de quebraderos de cabeza relacionados con el peso, pero hay que tener en cuenta que este cambio es definitivo e irreversible. En el momento que lo hagas (es un proceso que se hace desde la aplicación móvil y que actualiza el firmware de la aeronave), deberás de contar con los requisitos de dicha categoría, necesitando registrar el dispositivo y obtener la licencia A1. El dron dejará de ser un juguete y tendrá más libertad para volar en determinadas zonas, pero requerirá más obligaciones.

Un profesional de bolsillo

Después de varias horas de vuelo sólo puedo decir que el DJI Mini 5 Pro ha dejado de ser un juguete para convertirse en una herramienta profesional de bolsillo. Es un producto redondo, con gran calidad de imagen, técnicamente muy superior al resto del mercado y con un control de vuelo que transmite seguridad en todo momento, especialmente reforzado por esa protección anticolisión constante hacia todos lados.

El precio sigue siendo un hándicap importante, pero teniendo en cuenta que sigue siendo un producto para un público muy concreto y con una gran cantidad de tecnología, los 799 euros que cuenta el pack básico me parece apropiado. Si no buscas la mejor calidad de imagen y más bien tener un uso recreativo y de ocio, las anteriores generaciones siguen bajando de precio agresivamente, y el Black Friday será una oportunidad tremenda para conseguirlos a precios ridículos.

Por ejemplo, el DJI Neo sigue siendo el modelo más recomendable para grabar vídeos personales sin demasiada exigencia, disfrutar volando un dron y no preocuparse demasiado por la integridad del dispositivo gracias a su protector de hélices integrado y su buena construcción. Es posiblemente el mejor dron para iniciarse en este mundillo, aunque no incluye mando (se vende por separado), ya que se puede controlar con el móvil.

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Otra propuesta económica es el DJI Mini original (primera versión), que incluye mando de control para mejor control y una batería. Este dron suele aparecer casi todos los años en Black Friday, así que no nos extrañaría verlo a un precio inferior al que ahora mismo ofrecen en Amazon.

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Si hay un tipo de dispositivo que sigue provocando el asombro de los entusiastas de la tecnología es, sin lugar a dudas, el dron. Estas aeronaves siguen ofreciendo una sensación de libertad sin precedentes, y cada vez son más los modelos que llegan equipados con la más alta tecnología para evitar colisiones, conseguir planos espectaculares y, básicamente ofrecer una experiencia con el piloto automático activado. Volar uno de estos aparatos sigue teniendo ese punto mágico que combina libertad, vértigo y tecnología pura.

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