Los desarrollos militares que acabaron en manos civiles (y viceversa): la tecnología dual, en auge
Drones, satélites, radares... Son muchas las tecnologías que, si bien nacieron con un ámbito de actuación, se han expandido a otros. Estos son algunos ejemplos de ello
Seguramente hayas jugado alguna vez con un dron o hayas visto a alguien hacerlo. Lo que quizá no sepas es que los drones no se inventaron para que las personas los hiciéramos volar en un parque o un descampado, sino que nacieron dentro de la industria militar. Justo lo contrario ocurre con el coche autónomo: si bien se creó para un uso meramente civil, el sector de la defensa pronto lo acabó adoptando para desarrollar vehículos no tripulados por tierra.
Así es precisamente como funciona la tecnología dual, aquella que, partiendo de una intención puramente civil o militar, acaba en un ámbito distinto. Se trata de una tecnología, además, claramente al alza en todo el mundo. Sin ir más lejos, tal y como detalla la Comisión Europea, la exportación de bienes duales entre los Estados miembros movió 57.300 millones de euros en 2022. Esta cifra cobra una mayor dimensión al compararla con la del año anterior: 38.500 millones.
El auge tiene su razón de ser en los planes europeos por reforzar la inversión militar dentro de los estados miembros. El Plan ReArm Europe, de hecho, apuesta por incrementar dichas inversiones, tanto en cantidades absolutas como en porcentaje del PIB de cada país.
Tecnología dual hecha en España
Nuestro país no solo compra tecnología dual; también la desarrolla. Un ejemplo de ello es Indra Group, a quien, recientemente, el Gobierno ha concedido 6.582 millones en préstamos para programas militares, un préstamo con el que calcula que creará cerca de 3.000 empleos y que "supondrá una enorme oportunidad para desarrollar tecnologías punteras con impacto en todos los sectores", afirman. La compañía, con experiencia tanto en el ámbito civil como en el militar, se basa en IA generativa, la visión artificial, el cloud data, la ciberseguridad, las redes privadas 5G, los gemelos digitales, la sensórica o la comunicación satelital para configurar dichas innovaciones
Radares de control y detección
La compañía desarrolla sistemas de radares que ha exportado a países como Reino Unido, Alemania, Polonia o Portugal, además de la propia OTAN. La aplicación de esta tecnología la extiende también a otros sectores. Por ejemplo, sus radares 3D, tradicionalmente empleados por ejércitos, también se utilizan en el tráfico aéreo civil en Corea del Sur, Nueva Zelanda, Suecia, España, Reino Unido o Colombia. Estos radares incorporan tecnología para una mejor mitigación de las interferencias que provocan los aerogeneradores de parques eólicos, permitiendo liberar importantes extensiones de terreno que pueden ser destinadas a producir energías limpias.
Asimismo, dispone de radares de detección de objetos en el espacio. Su radar S3TSR, propiedad del Ministerio de Defensa, tiene capacidad para detectar objetos de unos pocos centímetros de diámetro a distancias de hasta 2.000 kilómetros y forma parte del sistema de vigilancia espacial español (S3T), que contribuye a que Europa pueda generar un catálogo de la basura espacial que orbita alrededor de nuestro planeta. Actualmente, está desarrollando un sistema para la Fuerza Aérea alemana que detectará y rastreará objetos en órbita baja para proteger los satélites.
Simuladores de vuelo
El grupo español ha desarrollado cerca de 200 simuladores para más de 50 clientes en 20 países. Ha trabajado, por ejemplo, en el desarrollo de los simuladores en los que se entrenan los pilotos del Eurofighter y otras aeronaves de ala fija y rotatoria militares. Partiendo de ahí, ha trasladado esta tecnología al mundo civil con simuladores de aviones como el Airbus A320 o el Boeing 737, o a helicópteros como el EC225, en el que entrenan los pilotos que prestan servicio en el mar del Norte transportando mercancías y personal a las plataformas marítimas de extracción de gas y petróleo.
A lo largo de su historia, Indra Group también ha desarrollado simuladores de tiro, para la conducción de autobús, camión de bomberos, máquina quitanieves o vehículos pesados, así como simuladores para entrenar a los operarios en el manejo de maquinaria pesada y peligrosa en el sector de la minería o de infraestucturas.
FCAS: la tecnología dual del futuro
El programa europeo de defensa Future Combat Air System (FCAS), el mayor programa conjunto europeo de defensa, cuenta con Indra como coordinador nacional industrial. Este proyecto aborda el desarrollo de un fighter de sexta generación que volará escoltado por drones que operarán en una nube de combate para intercambiar datos en tiempo real entre ellos y con otras plataformas.
Para ello, la compañía, junto al resto de la industria de defensa española, está probando tecnologías de baja observabilidad, nuevos materiales, fotónica y cuántica, inteligencia artificial, sensores en red, nuevos interfaces humano-máquina y tecnologías digitales que estarán desarrolladas en 2040, cuando está previsto que el sistema entre en operación.
IndraMind: IA y ciberseguridad
Con el propósito de liderar el sector de la inteligencia artificial en Europa, la compañía ha lanzado IndraMind, un proyecto que desarrolla un 'cerebro cognitivo' soberano para la toma de decisiones en misiones críticas. La plataforma está diseñada para maximizar la automatización de operaciones críticas y asegurar la superioridad en operaciones multidominio.
Dicho proyecto, que pretende dar solución a las necesidades de autonomía estratégica y soberanía tecnológica, integrará diversas tecnologías de ciberseguridad, ciberdefensa, inteligencia artificial, así como a su filial Paradigma.
Sistemas antidrones, la nueva defensa
La irrupción de los drones ha transformado los conflictos modernos, ha instalado un nuevo estándar y, de paso, ha planteado un desafío de seguridad para infraestructuras civiles como aeropuertos, plantas industriales, edificios públicos o eventos que reúnen a autoridades.
En este sentido, el grupo español lleva años desarrollando sistemas antidrón avanzados que ya usan las Fuerzas Armadas españolas y ejércitos de otros países. Asimismo, la compañía también ha empleado estos sistemas en la protección de aeródromos y grandes eventos.
5G privado: conectividad en una mina o un carro de combate
A través de Minsait, Indra provee de conectividad en escenarios en los que las dificultades de acceso desaconsejan o impiden el uso de otras tecnologías como la fibra óptica o las redes wifi. Su 5G privado incorpora capacidades de edge computing, acercando el procesamiento de los datos al lugar donde se están generando.
Uno de los sectores que recurren a ello es el de la energía, para el mantenimiento de sus instalaciones y la seguridad de sus infraestructuras críticas. En los parques eólicos, Minsait facilita su operación en zonas aisladas y, con inteligencia artificial, ayuda a detectar incendios o posibles incursiones de aves protegidas. En el ámbito de la defensa, desarrolla la llamada burbuja de comunicación aislada, dentro de los carros de combate, que permite al Ejército garantizar la seguridad de las comunicaciones en cualquier escenario bélico.
3.000 M€ de inversión en I+D+i
"Indra ocupa una posición diferencial", explican fuentes de la compañía, debido a "su dualidad civil y militar, a su experiencia en todos los dominios de la defensa, tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio, que la constituyen como referente en los nuevos escenarios multidominio, y a su apuesta por el desarrollo de tecnologías punteras".
En este sentido, se trata de "una de las empresas líderes en Europa de nuestro sector por inversión en I+D+i", añaden. "Solo en los últimos seis años, hemos dedicado a I+D+i más de 1.600 millones de euros. En 2024 hemos invertido 427 millones de euros en esta área, con un esfuerzo inversor en relación con las ventas del 8,8%". Además, "vamos a invertir más de 3.000 millones de euros en I+D+i hasta 2030 y a crear un centro tecnológico integrado de última generación, Indra Technology Hub, para impulsar la innovación en tecnologías punteras de defensa y aeroespacio, muchas de ellas de aplicación dual".
"Cerca del 70% del gasto en defensa en Europa se destina a proveedores no europeos; es una vulnerabilidad estructural"
Para el grupo, "a día de hoy, cerca del 70% del gasto en defensa en Europa se destina a proveedores no europeos, poniendo de manifiesto una vulnerabilidad estructural". De hecho, "el Gobierno ha marcado un objetivo concreto: más del 80% del presupuesto del Plan Industrial y Tecnológico se ejecutará en España. Y nosotros llevamos tiempo preparándonos para alinearnos con estos objetivos".
Seguramente hayas jugado alguna vez con un dron o hayas visto a alguien hacerlo. Lo que quizá no sepas es que los drones no se inventaron para que las personas los hiciéramos volar en un parque o un descampado, sino que nacieron dentro de la industria militar. Justo lo contrario ocurre con el coche autónomo: si bien se creó para un uso meramente civil, el sector de la defensa pronto lo acabó adoptando para desarrollar vehículos no tripulados por tierra.