El margen de mejora de las cámaras de acción es cada vez más estrecho, y lo único que parece traer algo de atractivo son las cámaras con visión de 360 grados. Pero en DJI han querido seguir dando una vuelta de tuerca más, y acaban de presentar una nueva cámara que recicla una idea anterior, con la salvedad de mejorar los errores del pasado y conseguir un producto que apunta a ser la sensación de las redes sociales. Aquí no se buscan efectos esféricos ni grandes complicaciones, lo importante es grabar y pasarlo bien
Y es que la nueva Osmo Nano lo tiene todo para triunfar en todo tipo de públicos. Es muy, muy pequeña, cuenta con un diseño modular con el que ampliar la batería e incluir la pantalla con un simple clic magnético, y su colección de accesorios brinda la oportunidad de preparar planos y tomas desde cualquier ángulo imaginable.
Su principal intención es la de liberar las manos ya que, como buena cámara de acción, intentará grabar escenas de riesgo y momentos en los que el protagonista las tendrá ocupadas. Y lo mejor es que su precio busca encontrar un hueco en el mercado con el que atraer muchas ventas, situándose como una de las cámaras con mejor relación calidad-precio.
Tras varias semanas probándola, estas son mis impresiones con la cámara de acción que planea hacerse con el protagonismo de los últimos meses del año. La cámara que puedes tanto llevarla en el bolsillo como colgártela en la cabeza.
La cámara de acción más pequeña
DJI Osmo Nano
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Cuando no tener pantalla es lo de menos
Tras muchos años probando cámaras de acción, a día de hoy puedo decir que una pantalla de previsualización no es algo necesario en este tipo de dispositivos. El enorme ángulo de visión y los sistemas de estabilización centrados en el horizonte permiten tomar capturas perfectamente centradas casi sin apuntar al objetivo, por lo que las pantallas quedan en un segundo plano para únicamente realizar ajustes de grabación o revisar lo grabado.
DJI Osmo Nano. (Carlos Martínez)
Eliminando ese componente, las cámaras pueden reducir su tamaño enormemente, y eso es justo lo que consigue la Osmo Nano, que con sólo 52 gramos de peso y unas dimensiones de 52 mm x 29 mm x 28 mm se reduce a la mínima expresión, siendo perfecta para llevarla siempre en el bolsillo casi sin notarlo. Pero no todo está perdido con la pantalla, ya que es ahí donde entra en acción lo que la marca llama dock multifuncional. Se trata de un módulo magnético con batería y pantalla que se acopla a la cámara con unos pines de contacto y un potente imán y la transforma en una cámara más completa.
Una vez acoplada, la cámara disfrutará de previsualización de imagen y de batería extra, así como de ranura para tarjetas microSD y puerto USB 3.0 para extraer los archivos guardados. La peculiaridad de este dock es que la imagen de la pantalla aparecerá tanto con la cámara conectada como sin ella, ya que ambos dispositivos establecen una conexión inalámbrica para que puedas ver la imagen a distancia.
De esta manera podemos, por ejemplo, colocar la cámara en el exterior del coche con el accesorio de la ventosa, y revisar la imagen en el interior del mismo con la transmisión de vídeo hacia la pantalla del dock. Es algo que funciona francamente bien y que permite tener total libertad a la hora de grabar, ofreciendo un abanico creativo que se multiplica en el momento en que hacemos uso de los accesorios como la cinta de agarre para la cabeza o el colgante magnético para el pecho. Tras la primera conexión, ya sólo tendremos que encender el dock multifuncional para que la cámara se ponga en marcha, y desde ahí iniciar la grabación y cambiar entre los diferentes modos de disparo (foto, vídeo, slowmo, timelapse o el modo supernoche).
Pequeña pero muy capaz
DJI Osmo Nano. (Carlos Martínez)
Con unas dimensiones tan ajustadas podrías pensar que la grabación de vídeo de esta cámara estará por debajo de lo esperado. Nada más lejos de la realidad. La Osmo Nano puede con contenido en 4K a 120 imágenes por segundo gracias a su sensor de 1/1,3 pulgadas, siendo también capaz de ofrecer vídeo a 10 bits con grabación logarítmica (es la cámara más pequeña del mercado que lo permite). Esto es especialmente importante para profesionales del vídeo, que podrán tener mayor flexibilidad en la edición a nivel de ajustes de color y brillo.
DJI Osmo Nano. (Carlos Martínez)
Pese a que la calidad de imagen es fantástica, queda ligeramente por debajo de su hermana mayor, la Osmo Action 5 Pro, lo cual es normal. Esta Osmo Nano está pensada para grabar sin pensar demasiado, divertirte y tener recuerdos fantásticos con grabaciones de todo tipo, así que, si estás buscando más rendimiento y más exigencias, deberías optar por una de mayor tamaño. Por ejemplo en la estabilización de imagen, ofrece Rocksteady, mientras que la Osmo Action 5 Pro alcanza la versión RockSteady+, mucho más eficaz en movimientos bruscos.
Las dimensiones también han ajustado la batería interna, aunque en condiciones normales y grabando en 4K podrás alcanzar la hora de grabación sin problemas. La ventaja es que basta conectar el dock durante 20 minutos para conseguir el 80% de batería, por lo que en el momento que no estés grabando y tengas la cámara guardada la estarás cargando sin darte cuenta.
Un ecosistema que nutre
DJI Osmo Nano. (Carlos Martínez)
A todo esto, hay que sumar soluciones como OsmoAudio, la tecnología de DJI que permite conectar micrófonos inalámbricos de la marca sin necesidad de receptor. Así, podrías enlazar los Mic Mini o los nuevos Mic 3 y disfrutar de una captura de audio superior a los dos micrófonos estéreo que incluye la cámara. Aunque los micrófonos integrados graban muy bien, contar con unicades externas con la posibilidad de cancelar ruido entrante supone un cambio radical en la calidad de las grabaciones.
La aplicación oficial, DJI Mimo, sigue siendo el centro de control de los contenidos grabados, pudiendo descargarlos a tu teléfono y editarlos directamente con una sencilla y completa interfaz que permite aplicar filtros de color, recortes y hasta filtros de belleza. No es 100% necesaria, pero resulta útil para ordenar las grabaciones y editarlas desde el teléfono, así como para mantener actualizado el firmware de la cámara.
Fruto de evolución de varias generaciones
DJI Osmo Nano. (Carlos Martínez)
La Osmo Nano no es más que un producto evolucionado de lo que fue la Osmo Action 2. En aquel lanzamiento, DJI ya propuso un diseño modular magnético similar a este, aunque la cámara era cuadrada y los módulos fragmentaban la experiencia, ya que había uno para aumentar la batería y otro para disfrutar de pantalla secundaria (la cámara ya incluía pantalla integrada). Algunos problemas de calentamiento y las confusiones de los módulos no permitieron a la cámara triunfar de la manera en la que se esperaba.
En este caso, la Osmo Nano corrige muchos de esos problemas. El módulo dock multifuncional incluye todo, y el modo resistencia permite grabar en 4K a 30 imágenes por segundo durante 60 minutos (de nuevo, si quieres más, tendrás que optar por modelos superiores). La posibilidad de desacoplar el monitor y seguir disfrutando de previsualización y del nuevo sensor de imagen la convierten en una mejor cámara, más capaz e incluso más compacta.
Instantánea de vídeo capturado con la DJI Osmo Nano. (Carlos Martínez)
Por eso, esta Osmo Nano es una de las cámaras de acción más interesantes que he probado, ya que es la más pequeña y, al mismo tiempo, una de las que más cosas ofrecen. Con un precio de 279 euros no me extrañaría que triunfe en época navideña, ya que la versatilidad que ofrece y su peculiar aspecto atraerán todo tipo de miradas.
Una única alternativa
La propuesta de DJI busca enfrentarse claramente con otro modelo del mercado. Se trata de la Insta360 Go 3S, una cámara muy pequeña y compacta que se basa en la misma idea de la Osmo Nano, ya que cuenta con un módulo con pantalla integrada que convierte la pequeña cámara en una cámara de acción de tamaño estándar y pantalla abatible.
La más ligera
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La variedad de accesorios y su naturaleza modular ofrecen el mismo atractivo, sin embargo, detalles como la máxima resolución de 2K a 100 imágenes por segundo, el menor ángulo de visión o su precio, la colocan por debajo del nuevo lanzamiento.
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El margen de mejora de las cámaras de acción es cada vez más estrecho, y lo único que parece traer algo de atractivo son las cámaras con visión de 360 grados. Pero en DJI han querido seguir dando una vuelta de tuerca más, y acaban de presentar una nueva cámara que recicla una idea anterior, con la salvedad de mejorar los errores del pasado y conseguir un producto que apunta a ser la sensación de las redes sociales. Aquí no se buscan efectos esféricos ni grandes complicaciones, lo importante es grabar y pasarlo bien