Estos nuevos 'superchips' van a convertir tu próximo móvil en la máquina más potente
La industria tecnológica se afana por inventar el aparato que sustituirá al móvil, pero, de momento, seguiremos llevando uno en el bolsillo muchos años más. El nuevo chip de Qualcomm es una prueba de ello
El móvil ha muerto, larga vida al móvil. Esta frase bien puede resumir el estado actual de la industria tecnológica mundial. Tras casi dos décadas de reinado del smartphone como dispositivo central en nuestras vidas, las grandes tecnológicas están desesperadas por inventar el próximo 'iPhone'. ¿Serán las gafas con pantalla incorporada? ¿Tal vez algún dispositivo futurista con un asistente de IA en lugar de apps? Nadie ha dado aún con la tecla, y es normal: los móviles se han convertido en algo tan compacto, duradero y fácil de usar que, de momento, no tienen rival. Es como un imparable tren de mercancías a 200 km/h al que ahora, además, se la va a añadir una nueva locomotora: un “superprocesador” que, de momento, hará indispensable seguir teniendo uno de estos aparatos en el bolsillo durante unos cuantos años más.
Se llama Snapdragon 8 Elite Gen 5 y es el nuevo ‘cerebro’ diseñado por la estadounidense Qualcomm para alimentar los teléfonos más avanzados este año y el 2026. Es la última generación del ‘chip’ Snapdragon que conocen muy bien los fans del fútbol inglés: su nombre está estampado bien grande en la camiseta del Manchester United como principal patrocinador desde el 2024 hasta el 2029, por una cifra total de 375 millones de dólares. La compañía acaba de presentar ahora la última versión en su evento anual celebrado en Hawái, al que han asistido casi un centenar de medios invitados de todo el mundo, entre ellos El Confidencial.
La china Xiaomi será uno de los primeros fabricantes en incorporar el Snapdragon 8 Elite Gen 5 a sus flamantes Xiaomi 17, 17 Pro y 17 Pro Max. Sí, has leído bien, el nombre no es casual, es un intento deliberado por hacerle la competencia al iPhone 17… incluso en el nombre. Samsung también los usará en el Galaxy 26, su móvil estrella para el año que viene. Ambas serán la avanzadilla de un tropel de fabricantes (Honor, OnePlus, Oppo, Sony, Realme, Vivo…) que esperan dar un empujón a sus ventas con el nuevo SoC de Qualcomm (system on a chip, en inglés, una pequeña plataforma que integra CPU, GPU, memoria y controladores en un solo sistema).
"Mucha gente me pregunta todo el rato qué es lo que va a reemplazar el móvil. El móvil no se va a ir a ninguna parte, igual que el portátil no desapareció cuando empezaron los smartphones", aseguró durante la presentación Cristiano Amon, CEO de Qualcomm. "Lo que ocurre ahora es que cada vez más gente querrá usar también gafas, relojes, coches autónomos... y los agentes de IA van a estar en todo eso", añadió.
Dicho de otra forma, tanto Qualcomm, como Samsung, Xiaom o incluso la propia Apple, apuestan por convertir el teléfono en una especie de aparato de transición entre lo que venimos usando durante los últimos 15 años y lo que está por llegar, sean unas gafas u otro tipo de dispositivo aún por inventar. Es lógico, la venta de móviles sigue siendo un negocio descomunal que supone más de la mitad de los ingresos anuales de Apple o el 33% de Samsung. ¿Por qué no ordeñar la vaca todo lo posible hasta el final?
Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, en una presentación el pasado mayo en Taiwán. (Reuters)
Eso es justo lo que intenta Qualcomm a la vez que, igual que otras tecnológicas, gira hacia nuevos negocios como la automoción o la automatización industrial. En su caso, los móviles suponen entre un 65% y un 70% de sus ingresos totales, aunque ha anunciado que quiere reducir su peso a la mitad al final de la década. Las cifras le urgen a ello. Antes de la pandemia, la venta de smartphones crecía a dobles dígitos. En 2022 y 2023 se derrumbó un -20%, para recuperarse luego en 2024 y 2025 con crecimientos entre el 6% y el 3% actual, según cifras de IDC y Canalys. Es decir, toca reinventarse lo antes posible, pero aún hay tiempo para pensárselo bien (… que se lo digan a Apple).
El “más rápido del mundo”
El Snapdragon 8 Elite Gen 5 es la bestia que necesitaba la industria para seguir inventando el futuro con calma. Qualcomm asegura que es "el procesador para móviles más rápido del mundo": el rendimiento de la CPU aumenta un 20% respecto a la generación anterior (sus dos núcleos principales corren a 4,6 Ghz), un 23% superior en el frente gráfico (con una Adreno GPU, clave para ejecutar videojuegos) y un 37% mayor en un componente clave, la NPU, o unidad de procesamiento neuronal, encargada de gestionar cómo se ejecutan las funciones de inteligencia artificial.
La compañía asegura que los móviles equipados con este chip podrán abordar funciones de IA generativa más rápido sin consumir batería adicional. Y no solo eso: señala también que va a permitir mayor privacidad de los datos de usuarios. Al poder ejecutar en el dispositivo más y más tareas de IA, como traducciones en tiempo real o búsqueda y generación de imágenes, sin tener que enviar constantemente datos a la nube (a los servidores de OpenAI, Microsoft, o Google), tus datos se quedan donde se tienen que quedar, en el móvil.
Las nuevas Ray-Ban Display de Meta, con pantalla incorporada invisible desde fuera. (Meta)
La promesa de un supermóvil equipado con IA hasta ahora no se ha traducido en funciones revolucionarias, pero sí parece estar impulsando las ventas de ciertos modelos. Samsung, por ejemplo, logró vender más de 9 millones de Galaxy S25 tras los dos primeros meses de lanzamiento, un 40% más respecto al S24. Incluso Apple, que sigue sin mostrar un avance claro en el frente de la IA, está logrando cifras récord con el iPhone 17, con un aumento del 20% en las unidades vendidas el primer día de su lanzamiento el pasado 19 de septiembre.
Un chute de velocidad también en tu portátil
Qualcomm ha anunciado también una nueva familia de procesadores pensados para ordenadores Windows con la intención de quitarle terreno a Intel y AMD. Las fabricantes de portátiles, desde Microsoft a Lenovo pasando por Dell o Asus, buscan hacer lo mismo que los de móviles: añadir potencia y cargarlos de funciones de IA para aumentar tu productividad (y sus ventas). Para ello, las tripas tienen que ser también más potentes, y eso es justo lo que consigue, según Qualcomm, su nuevo ‘chip’ Snapdragon X2 Elite.
Una versión más avanzada de este procesador, el X2 Elite Xtreme, está pensada para trabajos intensivos, como el uso de asistentes de inteligencia artificial, edición profesional de vídeo o investigación científica. Este chip promete hasta un 75% más de rendimiento de la CPU, mientras que su versión para ordenadores de gama media, el X2 Elite, aumenta un 31% en rendimiento y requiere un 43% menos de energía que la generación anterior. Es decir, la batería te durará “varios días”, aseguran.
El nuevo Snapdragon X2 Elite, uno de los nuevos procesadores anunciados por Qualcomm. (M. Á. M)
El reto de Qualcomm aquí es que la gran mayoría de fabricantes de ordenadores siguen optando por Intel o AMD, que cuentan con una cuota del 65% y el 30%, respectivamente, a nivel mundial. Qualcomm se sitúa solo entre el 1% y el 5%, pero lidera junto a la taiwanesa MediaTek el mercado de procesadores para móviles, ambas con entre un 25-30% de cuota, dependiendo del trimestre.
La compañía dejó caer una sorpresa interesante en este frente que dará que hablar: lleva meses trabajando con Google en crear un ordenador que, en lugar de con Windows, funcionará con Android y con Gemini, la IA de Google. "Creo que esta es otra forma en la que Android podrá servir a todos en cada categoría de computación", dijo Rick Osterloh, jefe de Google de plataformas y dispositivos. "Lo he visto y es increíble", aseguró Amon. Habrá que esperar para verlo en acción.
La gran pregunta ahora es cuánto tiempo pasará hasta que no necesitemos sacar el móvil del bolsillo y podamos hacer gran parte de lo que hacemos ahora con él (llamar, escribir, leer...), pero desde otro aparato. Hay alguna pista de la respuesta: para usar las flamantes Meta Ray-Ban Display, por ejemplo, sigues necesitando un móvil al que conectarlas. "Creo que la forma de pensar en esto es que se acabó la era del smartphone tal y como la conocíamos", dice Amon. "Ya no vas a interactuar con un solo aparato, el móvil; en su lugar, una multitud de dispositivos van a empezar a interactuar contigo para hacer muchas cosas por ti".
El móvil ha muerto, larga vida al móvil. Esta frase bien puede resumir el estado actual de la industria tecnológica mundial. Tras casi dos décadas de reinado del smartphone como dispositivo central en nuestras vidas, las grandes tecnológicas están desesperadas por inventar el próximo 'iPhone'. ¿Serán las gafas con pantalla incorporada? ¿Tal vez algún dispositivo futurista con un asistente de IA en lugar de apps? Nadie ha dado aún con la tecla, y es normal: los móviles se han convertido en algo tan compacto, duradero y fácil de usar que, de momento, no tienen rival. Es como un imparable tren de mercancías a 200 km/h al que ahora, además, se la va a añadir una nueva locomotora: un “superprocesador” que, de momento, hará indispensable seguir teniendo uno de estos aparatos en el bolsillo durante unos cuantos años más.