Esto es lo que realmente consume una petición a Gemini: menos que ver la televisión durante 9 segundos
Google continúa trabajando para que su inteligencia artificial funcione a pleno rendimiento sin que suponga un gasto de recursos exhaustivo y una contaminación realmente problemática.
Google muestra el consumo de energía de una petición de Gemini (EFE/Etienne Laurent)
La inteligencia artificial es la tecnología que está en boca de todos en la actualidad. La enorme evolución que ha experimentado en los últimos tiempos y la cantidad de campos en los que se puede aplicar, la han convertido en una de las herramientas más utilizadas en el presente, además de contar con una proyección a futuro realmente prometedora.
Sin embargo, su uso también ha disparado cierta polémica con respecto a diferentes ámbitos, en el que destaca el gasto de recursos que requiere para su funcionamiento. En este sentido, son muchos los que aconsejan utilizar la IA con prudencia, de manera que la energía utilizada en la misma no suponga un gasto innecesario de grandes cantidades de estos elementos.
Ante la duda de muchos usuarios con respecto al tema, empresas líderes en el sector tecnológico han querido arrojar algo de luz al respecto. La última de ellas ha sido Google, la cual cuenta con su IA Gemini para atender las necesidades de sus usuarios. Y es que, a pesar de la gran cantidad de energía que requieren otras compañías para otorgar un buen funcionamiento a su herramienta, la respuesta del gigante digital ha sorprendido a muchos aficionados del sector.
Gasto energético en reducción
Según los cálculos que la empresa propietaria del buscador más empleado del mundo, entre otros elementos, ha realizado recientemente, Gemini requiere de 0,24 vatios por hora de energía para hacer uso de sus capacidades. Por otro lado, emite 0,03 gramos de dióxido de carbono equivalente y consume 0,26 mililitros de agua. Según estos datos, el impacto de energía que supone es comparable con el de ver la televisión menos de nueve segundos.
Y es que Google ha trabajado de manera exhaustiva en su modelo de IA para reducir la huella medioambiental en su utilización. Es así como han logrado disminuir el gasto de energía y huella de carbono total más de 30 y 40 veces respectivamente en el último año. Es por ello que la compañía sigue aunando esfuerzos por enfrentar este problema que puede volverse realmente complejo durante las próximas décadas.
Estos empeños también se han extrapolado a los centros de datos, traduciéndose en una reducción del 12% en las emisiones durante el año 2024. No obstante, supuso un aumento del consumo de electricidad del 27%, por lo que numerosas empresas tecnológicas aún continúan elaborando estrategias para incrementar su eficiencia, dejando una huella en el medio ambiente cada vez más imperceptible.
La inteligencia artificial es la tecnología que está en boca de todos en la actualidad. La enorme evolución que ha experimentado en los últimos tiempos y la cantidad de campos en los que se puede aplicar, la han convertido en una de las herramientas más utilizadas en el presente, además de contar con una proyección a futuro realmente prometedora.