Este es el nuevo Pixel Watch 4: Google tiene una de las mejores alternativas al Apple Watch
Con pantalla más brillante, mejor batería y funciones de salud avanzadas, el nuevo reloj de Google apuesta por reparabilidad y mayor integración con inteligencia artificial y dispositivos conectados
Nueva York ha sido el lugar escogido por Google para su evento de hardware anual. Una cita muy especial para la compañía, ya que los Pixel cumplen diez años. Es cierto que los móviles han sido los grandes protagonistas del sarao que ha montado en la Gran Manzana, pero los californianos han mostrado también su nuevo Pixel Watch 4, una nueva entrega de su reloj inteligente, que si bien los teléfonos llevan ya varias generaciones asentados como una alternativa sólida en el ecosistema Android, en el terreno de los relojes la historia ha sido distinta: a Google le había costado dar con la tecla de un smartwatch realmente competitivo, a pesar de contar desde el principio con un diseño reconocible, casi icónico, que se diferenciaba con claridad de la competencia.
Ese punto de madurez ya se intuía hace un año pero parece haber llegado con el Pixel Watch 4. La evolución respecto a las generaciones anteriores es visible desde el primer vistazo: la pantalla Actua 360, con su acabado abombado y biseles un 15% más reducidos, ofrece un aspecto mucho más refinado y, sobre todo, práctico. El aumento del área activa y los 3000 nits de brillo hacen que por fin se pueda hablar de un panel a la altura de lo que cabría esperar en un reloj premium, superando una de las críticas más recurrentes de las primeras generaciones, donde la visibilidad y la usabilidad en exteriores quedaban algo comprometidas.
El salto no se limita al diseño. Otro de los frentes en los que Google había recibido reproches era en el rendimiento: los chips empleados hasta ahora se percibían como poco ambiciosos, limitando la fluidez del reloj frente a rivales más consolidados. Con el Pixel Watch 4, la compañía incorpora un coprocesador dedicado a la inteligencia artificial que libera de carga al procesador principal y permite un rendimiento más rápido y eficiente, sin castigar la autonomía. La mejora en este punto, junto a una batería que alcanza las 40 horas en el modelo grande y que se carga un 25% más rápido, corrige en gran medida la sensación de producto inacabado que dejaban las primeras entregas de la saga.
En un mercado que tiende a lo efímero, otro de los pasos más llamativos es la apuesta por la reparabilidad. Hasta ahora, sustituir componentes dañados era prácticamente inviable, algo que había generado quejas constantes entre usuarios y especialistas. Google, consciente de esta demanda, ha rediseñado el Pixel Watch 4 para que tanto la pantalla como la batería puedan ser reemplazadas, una decisión que no solo prolonga la vida útil del reloj, sino que también lo sitúa en una posición diferencial frente a otros competidores que siguen apostando por dispositivos cerrados y poco reparables.
Los productos presentados por Google. (Google)
La parte funcional también gana enteros. En salud y fitness, Google refina un conjunto ya bastante completo: monitorización cardíaca más precisa, ECG, análisis avanzado del sueño, más de 40 modos de entrenamiento y un GPS de doble frecuencia que ofrece un seguimiento más fiable en escenarios complejos. En seguridad, la gran novedad es la comunicación por satélite, que permite pedir ayuda incluso en zonas sin cobertura móvil ni Wi-Fi, y que se suma a un catálogo de funciones como la detección de caídas, de accidentes o incluso de pérdida de pulso.
Y todo ello con un refuerzo evidente de la integración con Gemini, el asistente con inteligencia artificial de Google. La experiencia de voz se vuelve más natural gracias a un nuevo altavoz y motor háptico, mientras que funciones como levantar la muñeca para hablar, organizar el día con información de Gmail o Calendar o incluso controlar dispositivos del hogar conectado hacen que el Pixel Watch 4 se sienta mucho más integrado dentro del ecosistema de la compañía.
En definitiva, el Pixel Watch 4 representa el momento en el que Google parece haber conseguido lo que llevaba años persiguiendo: un reloj competitivo en todos los frentes. Mantiene su seña de identidad estética, pero ahora la acompaña con un rendimiento solvente, una autonomía creíble, la posibilidad de reparar sus componentes y un catálogo de funciones que lo colocan a la altura, o incluso por delante, de sus principales rivales. No está claro si será el superventas que a Google tanto le ha costado alcanzar, pero lo que sí parece evidente es que, con esta generación, la compañía ya juega en la primera división de los relojes inteligentes.
Detalle de los Pixel Buds A.
El evento también dejó espacio para los Pixel Buds 2a, unos auriculares que, aunque llegan como parte de la gama más asequible de Google, recogen muchas de las virtudes de los Buds Pro 2. Son más pequeños, más ligeros y cómodos que nunca, con un nuevo sistema de ajuste por giro que promete una fijación extra para los que quieran utilizarlos para
El salto cualitativo, sin embargo, está en el sonido. Por primera vez en la serie A, los Buds incluyen cancelación activa de ruido con Silent Seal 1.5, un añadido que cambia por completo la experiencia. El audio se percibe más nítido, con mejor cuerpo y con un aislamiento que antes quedaba reservado a modelos más caros. A esto se suma el chip Tensor A1, que no solo mejora la reproducción y la claridad de las llamadas, sino que también permite sacar partido de funciones avanzadas de inteligencia artificial. En autonomía cumplen con nota: hasta siete horas de escucha con la cancelación activada y 20 horas si sumamos la funda de carga.
Los Pixel Buds 2a permiten hablar con Gemini directamente, sin sacar el móvil del bolsillo, y aprovechan funciones como el multipunto o el localizador de auriculares, que ya se han convertido en básicos. Llegan en colores verde musgo y lila, con materiales reciclados y una funda cuyas baterías, además, ahora son reemplazables. Es la prueba de que Google no quiere que estos auriculares sean solo los baratos, sino una alternativa muy completa que acerca lo mejor de su tecnología de audio a un público más amplio.
Habrá que esperar hasta el 9 octubre para que estos dispositivos lleguen al mercado español. El Pixel Watch 4 partirá de 399 y 499 euros por la versión Wifi de 41mm y de 45mm, respectivamente. Los nuevos Buds A llegarán en esa misma fecha por 149 euros.
Nueva York ha sido el lugar escogido por Google para su evento de hardware anual. Una cita muy especial para la compañía, ya que los Pixel cumplen diez años. Es cierto que los móviles han sido los grandes protagonistas del sarao que ha montado en la Gran Manzana, pero los californianos han mostrado también su nuevo Pixel Watch 4, una nueva entrega de su reloj inteligente, que si bien los teléfonos llevan ya varias generaciones asentados como una alternativa sólida en el ecosistema Android, en el terreno de los relojes la historia ha sido distinta: a Google le había costado dar con la tecla de un smartwatch realmente competitivo, a pesar de contar desde el principio con un diseño reconocible, casi icónico, que se diferenciaba con claridad de la competencia.