Ucrania es un laboratorio de drones de guerra. El (otro) problema es que ha atraído a los cárteles mexicanos
Un informe asegura que los cárteles mexicanos se han infiltrado en el frente. Su objetivo es dominar el uso de los drones kamikazes controlados mediante sistemas FPV
Un soldado ucraniano controla un dron FPV a distancia (Reuters/Alina Smutko)
La guerra en Ucrania, convertida en un escenario de innovación tecnológica sin precedentes, ha despertado el interés de actores ajenos al conflicto. Según informes de inteligencia, miembros de cárteles mexicanos se habrían desplazado al frente con el propósito de aprender el manejo de drones FPV para aplicarlo en los enfrentamientos armados que libran en México.
Las autoridades mexicanas, a través del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), habrían advertido a sus homólogos ucranianos sobre la presencia de presuntos integrantes del crimen organizado en las filas de la Legión Internacional, una unidad creada por Ucrania para incorporar combatientes extranjeros. Esta advertencia ha dado lugar a una investigación conjunta con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y la Dirección de Inteligencia de Defensa (GUR).
Entrenamiento táctico encubierto
Los sospechosos habrían sido destinados a unidades activas en Donbás y Járkov, como el Grupo Táctico Ethos, donde se especializan en el uso avanzado de drones. Estos dispositivos, controlados en tiempo real mediante gafas y mandos, requieren de formación intensiva y experiencia en combate. Ucrania ha desarrollado centros de adiestramiento donde los operadores aprenden técnicas de vuelo y ataque con alta precisión.
Cartel Members Fought In Ukraine To Learn FPV Drone Skills: Report
Obtaining hands-on experience in how to employ FPV drones as weapons in Ukraine could radically speed up the learning curve for Mexican cartels.
La preocupación radica en que estas habilidades puedan ser utilizadas fuera del ámbito militar, especialmente en conflictos criminales. El objetivo de los carteles no sería combatir por causas geopolíticas, sino absorber conocimientos técnicos que puedan trasladar a sus redes de violencia en América Latina.
Del frente europeo al narcotráfico en México
La alerta se intensifica al observar que organizaciones como el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) ya han comenzado a experimentar con drones armados en su pugna contra otros grupos, como el Cártel de Sinaloa. En los últimos meses, analistas detectaron la presencia de drones FPV modificados en enfrentamientos ocurridos en estados como Nayarit.
Los especialistas advierten de una escalada en el uso de estos dispositivos, especialmente para atacar vehículos conocidos como monstruos, así como para realizar asesinatos selectivos. Los drones empleados en Ucrania tienen la capacidad de impactar en objetivos móviles o penetrar estructuras, lo que los convierte en armas eficaces en manos entrenadas.
Desde el entorno de seguridad ucraniano han expresado su malestar. “Recibimos a los voluntarios con buena fe, pero ahora debemos reconocer que Ucrania se ha convertido en una plataforma de exportación de tácticas con drones FPV”, declaró una fuente del SBU. “Algunos vienen a aprender a matar con un dron de 400 dólares y luego venden ese conocimiento al mejor postor”.
Como respuesta, las autoridades ucranianas han comenzado a verificar los antecedentes de los voluntarios hispanos en colaboración con la Interpol y la DEA. Algunos de los perfiles investigados estarían relacionados con milicias narco-paramilitares activas en Colombia, incluida la posible infiltración de antiguos combatientes de las FARC.
La guerra en Ucrania, convertida en un escenario de innovación tecnológica sin precedentes, ha despertado el interés de actores ajenos al conflicto. Según informes de inteligencia, miembros de cárteles mexicanos se habrían desplazado al frente con el propósito de aprender el manejo de drones FPV para aplicarlo en los enfrentamientos armados que libran en México.