Me he pasado años pedaleando en la oscuridad hasta dar con las luces de bici perfectas
Las luces de dinamo son poco más que un quitamultas. Si realmente quieres ver y ser visto en la carretera, es mejor que pases a una de estas
No tengo ni idea de bicicletas. Eso sí, de luces para bicicleta controlo un poquito más. ¿Cómo es esto posible? Respuesta corta: Alemania. He vivido seis largos años en un país en el que ir en bici a todos lados es lo más normal del mundo. La bici es un elemento cotidiano, y su compra no pasa por entrar en ese mundillo de aficionados ultra especializados que distinguen las bicis por la aleación de su cuadro.
Luego está el urbanismo, claro. No existe pueblo alemán que no tenga caminos separados de la carretera por los que pedalear tranquilamente. ¿Hay algo que les guste más a los alemanes que disfrutar de la bici y reciclar basura siguiendo oscuros y retorcidos métodos solo por ellos conocidos? Sí, ahorrar en la factura de la luz. Por regla general, las calles en Alemania no están muy profusamente iluminadas. De los caminos para bicicleta mejor no hablamos. Si visitas Alemania sobre dos ruedas, prepárate para pedalear en una oscuridad que no tiene nada que envidiar a la de Mordor. Si a esto añadimos que, durante el invierno teutón, ya es de noche cerrada a las cuatro de la tarde tenemos el cóctel perfecto que explica por qué sé mas de luces de bicicleta que de la propia montura que llevan debajo.
¿Qué tan complicado puede ser comprar un faro para la bici? Al fin y al cabo, todas las bicicletas nuevas vienen con luz, ¿no? Pues no. Las bicicletas de montaña o de carretera no tienen por qué venir con luces. Las bicicletas de paseo, que son las que normalmente se usan para moverse por la ciudad, sí que suelen venir con luces integradas. En Alemania esto es doblemente importante porque, si circulas de noche, sobre una bicicleta sin luces, y tienes la mala suerte de cruzarte con una patrulla de Polizei, llegarás a casa con una buena multa bajo el brazo. En España también es obligatorio llevar luces al circular en bicicleta por vías públicas (blanca delante y roja detrás sin especificar potencia), pero la norma probablemente no se hace cumplir de manera tan draconiana.
La cuestión de fondo es que las luces que vienen con las bicicletas nuevas suelen ser de las de dinamo, y su función es poco menos que la de librarnos de las multas, porque no iluminan nada. Incluso en el raro caso de que sean lámparas a pilas es mejor sustituirlas por un buen sistema de luces que nos permita ver y ser vistos en las carreteras más oscuras. Si lo tuyo es hacer trail y recorrer caminos silvestres, bien entrada la tarde, las luces son más importantes que nunca.
Antes de comprar
Amazon, Aliexpress, o Temu están llenos de lámparas para bicicleta, pero antes de comprar es bueno consultar algunos detalles técnicos. El primero y más importante es la luminosidad de la propia lámpara, que se mide en lúmenes. La luminosidad depende mucho del uso que vayas a dar a la bici. En entornos muy iluminados, como bajo las farolas de una calle, basta con una lámpara que emita alrededor de 150 o 200 lúmenes. Si la calle es oscura, la luminosidad de la lámpara debería subir a unos 300-400 lúmenes. Para caminos rurales yo no circularía con nada por debajo de los 500. De hecho, mi recomendación para estos casos es que la luz delantera ronde los 800 o 1000 lúmenes. Si hablamos de circuitos en el bosque, o caminos sin iluminar en zonas boscosas, mi recomendación seria no bajar de los 2000 lúmenes.
¿2000 lúmenes no es demasiado? No tanto como parece. Para ponerlo en perspectiva, un faro de automóvil con bombilla halógena ronda los 700-1200 lúmenes. Los faros de coche equipados con bombillas LED oscilan entre los 2000 y 4000 lúmenes. Las lámparas de bicicleta de competición para trail y BMX como la Seca 2500 Enduro pueden alcanzar los 2.500 lúmenes y cuestan un ojo de la cara (en torno a 400-500 euros).
¿Puede una luz de bici ser demasiado potente? La ley española no especifica nada al respecto, pero si llevas un reflector de alta potencia en lo alto del manillar, sí que podrías deslumbrar a otros ciclistas o a peatones y acabar siendo, como poco, amonestado. Tenlo en cuenta si prevés cruzarte con otros seres humanos.
La luminosidad no solo afecta a lo claro que vamos a ver nuestro entorno. También permite ver más lejos. El alcance es más importante cuánto mayor sea la velocidad. La legislación en España no especifica nada al respecto sobre bicicletas, pero sí sobre coches. Las luces de cruce deben tener un alcance de 40 metros, y las de carretera de 100 metros. Con estos datos en la mano ya podemos hacernos una idea de que probablemente no sea buena idea hacernos con nada por debajo de los 1000 lúmenes, a menos que no planeemos circular de noche, o aventurarnos más allá de calles perfectamente iluminadas.
La Knog buena es la Blinder 900, que rinde 900 lúmenes durante 2 horas, iumina a 100 metros, y viene con anclaje de silicona o de montura GoPro. El problema es que es difícil de encontrar, y no es barata. Una alternativa más asequible para ciudad es la Knog Blinder Front X, con 200 lúmenes, 8 modos y carga por USB.
Si lo tuyo es el Trail, la Gaciron Raptor 3000 mantendrá iluminad tu camino durante 2 horas con unos impresionantes 3000 lúmenes. Además es resistente al agua en grado IPX6, y es fácil de quitar y poner para recargarla por USB. La Gaciron Raptor V9DP-1800 es una versión más asequible (69,99€) con 1800 lúmenes.
La Ravemen PR2000 es cara (179,99€), pero tiene dos ventajas muy interesantes. La primera es que tiene dos focos, uno que no deslumbra e ilumina en un arco amplio para ciudad, y otro de alta potencia y mayor alcance para montaña, lo que la hace literalmente una todoterreno. La segunda ventaja es que tiene pantalla de estado y es resistente al agua en IPX8.
Las Lezyne tienen buena fama como faros de alta potencia para bicicletas de montaña. No solo tienen buena autonomía y son a prueba de agua en grado IPX7. Además, se pueden configurar desde una app móvil si las combinamos con la Lezyne KTV Drive pro+, una luz trasera que encontrarás más abajo.
Magicshine fabrica algunas de las mejores luces del mercado, pero la Evo1700 destaca por su montaje inferior (bajo la computadora de a bordo) y su facilidad para extraerla y cargarla por USB-C. Alcanza los 1700 lúmenes, tiene su propio mando a distancia, se puede configurar por app, y es resistente al agua en gardo IPX6.
La Cat Eye Ampp 800 es una excelente luz delanteras de todo uso, pero Cat eye destaca por sus luces traseras, que tienen un excelente ángulo de visión. Este kit trae las dos a buen precio (97,50€). Si estás buscand más potencia, la Cateye V1700RC puede ser lo que buscas.
El colmo de los lujos en luces delanteras es esta Garmin Varia Vue, que incluye una cámara de seguridad que graba automáticamente en 4K. Muy útil para añadir metraje a lo que graba tu GoPro, o para registrar accidentes. Si buscas solo una buena luz de Garmin, tienes la Varia UT800.
Lo que decía arriba de deslumbrar a otros conductores o peatones tiene mucho que ver con el segundo aspecto que hay que tener en cuenta a la hora de elegir luces, y es su sistema de anclaje a la bicicleta. Aquí hay de todo. Desde abrazaderas rígidas sujetas con tornillos, a bandas de silicona. La parte más peliaguda es averiguar si el anclaje quedará bien en nuestra bici. No es raro que aparezcan problemas de fijación que dejen el foco inestable o que lo hagan vibrar. Normalmente se solucinan con bandas de goma, pero hay quien diseña sus propios anclajes y los imprime en 3D. Es bueno conocer de antemano si el reflector trae varios modos de anclaje para instalarlo en diferentes partes de la bici. También es crucial comprobar si son fáciles de poner y quitar. Esto último es importante porque la mayor parte de luces de bicicleta de alta gama se cargan mediante USB, y para eso necesitamos sacarlas y acercarlas a un enchufe.
Los dos últimos puntos a chequear a la hora de comprar luces para bici tienen que ver precisamente con la carga. Normalmente, los LED de alta potencia de las luces modernas se alimentan de baterías que a su vez se cargan mediante USB-C. Este es el sistema ideal para mi gusto por su amplia compatibilidad con los dispositivos modernos. Con todo, a veces no es raro encontrar sistemas de carga propietarios o con clavijas menos comunes.
La autonomía es un factor crucial que depende mucho del uso que vayamos a darle a la bicicleta. Si se trata de un trayecto corto de media hora no pasa nada, pero si vamos a llevar a nuestra montura a paseos vespertinos por el bosque o a largas sesiones de carretera hay que elegir una cuya batería no nos deje tirados por el camino. La duración de las baterías depende mucho del nivel de iluminación y del modo que tengamos activo. El caso típico es que duren en torno a las dos horas en modo continuo, y tres o cuatro en modos menos luminosos. En el peor de los casos podemos llevar con nosotros una batería portátil como las que se usan para cargar el móvil. Alargará la autonomía de las luces a jornadas completas de cicloturismo.
Luces traseras
La lógica debería indicar que elegir luces traseras es más sencillo, pero la lógica raramente indica las cosas como son en realidad. Resulta que las luces traseras para bicicleta son todo un mundillo en el que las nuevas tecnologías han entrado más activamente. La parte de la luminosidad ideal es sencilla y ronda los 300 lúmenes, pero aquí sí que hay una diferencia con el ángulo. Las luces traseras están hechas para que seamos vistos, y por ello los mejores modelos iluminan en ángulos amplios para que nos vean también desde los lados.
Los modelos de luz trasera más avanzados llevan sensores de luz ambiental para encenderse automáticamente cuando se hace de noche. Algunos incluso llevan sensores de movimiento que detectan cuándo frenamos para aumentar la intensidad de la luz e indicar a los conductores a nuestra espalda que estamos frenando exactamente igual que hacen los automóviles o las motocicletas.
Algunos modelos hasta llevan sensores de proximidad que detectan la presencia de vehículos hasta 150 metros distancia. Convenientemente conectadas a una computadora de bicicleta o a un reloj inteligente, estas luces nos avisan de que tenemos un coche detrás con bastante precisión. No son perfectas, pero son una ayuda muy conveniente en momentos en los que no hemos escuchado el coche que se aproximaba. Además, esta es una situación cada vez más habitual con la proliferación de coches eléctricos, que son más silenciosos.
Si lo que buscas es simplemente una buena luz trasera pra cualquier entorno, las CatEye son famosas por su extraordinario ángulo de visión. Además, no son especialmente caras.
La MagicShine SeeMee 300 es una bestia muy diferente a las Cateye. Está pensada para carretera porque su luz de 300 lúmenes es tan potente que el fabricante garantiza que te verán a tres kilómetros de distancia. Es IPX6 y tiene una autonomía de hasta 200 horas.
La Gaciron Loop-100 es pequeña, elegante, y tiene sensor de freno para aumentar la luminosidad cuando detecta que estamos frenando. Si buscas una opción más avanzada, la KTV Drive Pro Smart Rear es hasta configurable vía app.
La Bryton Gardia R300, la Garmin Varia RTL515 y la Ravemen NT201 (sobre estas líneas) son tres propuestas muy similares de luz trasera. Las tres integran sensor de freno y radar de proximidad que detecta vehículos a unos 150 metros y nos lo notifica mediante alertas sonoras, o directamente en la computadora de a bordo de la bicicleta (ls tres son compatibles con el protocolo de conexión ANT+ típico de estas computadoras).
Un punto interesante es el referente a los modos de iluminación. Los modos intermitentes están presentes tanto en las luces delanteras como en las traseras. No sirvan para iluminar, sino para ser vistos con mayor efectividad. De hecho, son ideales para que los demás conductores adviertan nuestra presencia incluso de día. ¿Qué es lo siguiente en funciones avanzadas para luces traseras? Pues las luces con cámara de seguridad para registrar accidentes como esta MagicShine Seemee DV. Ese modelo concreto aún es difícil de encontrar, pero la Garmin Varia RCT715 WW sí que está disponible. Eso sí, no es nada barata (379,99€).
Cerramos la lista de funciones a comprobar con una que es de especial importancia en climas lluviosos. Las buenas luces de bicicleta son resistentes al agua en grado IPX4 (salpicaduras), o superior. Si podemos encontrar el dato, tampoco viene mal chequear el rango de temperaturas en las que la lámpara se mantiene operativa. Solo hay una cosa peor que circular por un camino alemán sin farolas en plena noche, y es hacerlo por un camino alemán sin farolas, en plena noche, en mitad de una nevada a 12 grados bajo cero, y con viento de lado. Ahí fue donde empecé a pensar en emigrar, pero esa es una historia para otro día.
___________________
El Confidencial elabora estas reviews, comparativas y guías siguiendo un criterio estrictamente editorial. El equipo detrás de ¿Me Lo Compro? tiene en cuenta tendencias, actualidad del sector, interés de la audiencia, así como criterios de calidad y precio para la elección de los productos y servicios que analiza. Las muestras han sido facilitadas por las compañías de manera temporal, sin ningún tipo de contrapartida, compromiso de publicación o beneficio de cualquier otra naturaleza. El texto incluye una selección de botones/enlaces para comprar el producto al menor precio posible. El Confidencial puede generar ingresos por las ventas de estos productos, pero la inclusión de estos enlaces cumple una mera función de servicio al lector dentro de un contenido periodístico. El sistema de afiliación y la publicidad programática son las únicas vías de monetización de la sección ¿Me Lo Compro?, además de las suscripciones al periódico que generan estos contenidos. En ningún caso se publican contenidos o análisis patrocinados.
No tengo ni idea de bicicletas. Eso sí, de luces para bicicleta controlo un poquito más. ¿Cómo es esto posible? Respuesta corta: Alemania. He vivido seis largos años en un país en el que ir en bici a todos lados es lo más normal del mundo. La bici es un elemento cotidiano, y su compra no pasa por entrar en ese mundillo de aficionados ultra especializados que distinguen las bicis por la aleación de su cuadro.