ChatGPT debate con humanos y lo que pasa indica que la política actual podría tener los días contados
La investigación ha demostrado que ChatGPT-4 puede realizar discursos aún más persuasivos que las personas. Especialmente, si tiene información personal de su rival
La IA mostró unas habilidades insospechadas en el debate (Freepik)
Una reciente investigación científica ha demostrado que ChatGPT-4 posee una capacidad de persuasión política igual o superior a la de una persona, especialmente cuando se le proporciona información personal sobre su interlocutor. Un hallazgo que pone en alerta a expertos en democracia y tecnología.
El estudio, publicado por el Instituto Federal de Tecnología de Lausana en la revista Nature Human Behaviour, comparó el desempeño de ChatGPT-4 frente a humanos en 600 debates temáticos. En cada caso, los participantes debían defender posturas asignadas al azar sobre cuestiones delicadas como el aborto o el uso obligatorio de uniforme escolar, sin que su opinión personal influyera en la elección del argumento.
A study in @NatureHumBehav finds that large language models (LLMs), such as GPT-4, can be more persuasive than humans 64% of the time in online debates when adapting their arguments based on personalised information about their opponents. https://t.co/5ZPuYd4V40pic.twitter.com/6VyiXYELeU
— Nature Portfolio (@NaturePortfolio) May 19, 2025
Cuando el modelo de inteligencia artificial tenía acceso a datos como la edad, el sexo o la afiliación política de la otra parte, su capacidad para influir aumentó de forma significativa. Según el investigador principal, Francesco Salvi, la IA logró cambiar la opinión de su oponente en el 64% de los casos, superando notablemente a los debatientes humanos.
"Puedes imaginar ejércitos de bots orientando a votantes indecisos con narrativas diseñadas a medida", alertó Salvi en unas declaraciones concedidas a The Guardian. Este fenómeno se agrava por la posibilidad de personalizar aún más los argumentos utilizando información obtenida del comportamiento en redes sociales. La inteligencia artificial no solo elabora razonamientos sólidos, sino que adapta sus mensajes al perfil psicológico del oyente, lo que incrementa su impacto.
El estilo argumentativo como ventaja persuasiva
Los autores también observaron que ChatGPT-4 utiliza un discurso más estructurado y analítico, lo que resulta especialmente eficaz cuando el debate se centra en cuestiones poco polarizadas. Aunque el 75% de los participantes identificaron correctamente que debatían contra una máquina, este reconocimiento no redujo la eficacia del modelo a la hora de modificar puntos de vista.
Salvi matizó que la ventaja del sistema no puede explicarse únicamente por su estilo o la claridad de sus argumentos, sino por la forma en la que estos se ajustan a cada individuo. "Es como debatir con alguien que no solo sabe argumentar bien, sino que conoce exactamente qué puntos te afectan", señaló el investigador.
Este tipo de herramientas podría abrir las puertas a nuevas formas de manipulación política a gran escala, especialmente si se implementan a través de conversaciones individualizadas. El profesor Sander van der Linden, de la Universidad de Cambridge, expresó su preocupación por el potencial de estas tecnologías para influir masivamente en la opinión pública.
Por su parte, Michael Wooldridge, investigador de la Universidad de Oxford, recordó que este mismo mecanismo podría ser explotado por grupos extremistas para radicalizar a los más jóvenes, lo que ya supone un escenario técnicamente posible. "Los legisladores y reguladores deben anticiparse a los riesgos antes de que la tecnología se use con fines perjudiciales", advirtió.
Una reciente investigación científica ha demostrado que ChatGPT-4 posee una capacidad de persuasión política igual o superior a la de una persona, especialmente cuando se le proporciona información personal sobre su interlocutor. Un hallazgo que pone en alerta a expertos en democracia y tecnología.