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El invento de un joven español de 24 años que promete reducir los atascos un 35%
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Oliver Castilla Jiménez

El invento de un joven español de 24 años que promete reducir los atascos un 35%

El joven inventor ha creado un sistema de control semafórico adaptativo que podría ser muy útil en este sentido. Empezó a pensar en él para solucionar un problema que vivía a diario

Foto: Imágenes como estas son habituales todos los días en España (Europa Press/Ricardo Rubio)
Imágenes como estas son habituales todos los días en España (Europa Press/Ricardo Rubio)

Oliver Castilla Jiménez, graduado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática por la Universidad de La Laguna, ha ideado un sistema de control semafórico adaptativo que puede aliviar los puntos de mayor congestión en las ciudades. Su proyecto ha sido reconocido por su carácter innovador y por su aplicabilidad real en la mejora de la movilidad urbana.

Bajo el título Tenerife: Isla de Movilidad Sostenible, el trabajo parte de un problema cotidiano: el autor tardaba cerca de una hora en recorrer tres kilómetros hasta la facultad. A partir de esta experiencia personal y del análisis de datos del Cabildo de Tenerife y de la red de autobuses Titsa, desarrolló un modelo que permite regular el paso de vehículos en función de la demanda real.

Semáforos que se adaptan al tráfico

La propuesta de Castilla consiste en la implementación de semáforos inteligentes en intersecciones estratégicas. Estos dispositivos detectan la cantidad de vehículos presentes en cada carril y modifican automáticamente sus fases para dar prioridad a los accesos más saturados. “El semáforo detecta cuándo se puede incorporar un vehículo y pasa de rojo a ámbar”, explicó el ingeniero.

Las simulaciones realizadas dentro del proyecto demuestran su efectividad: la congestión llegó a reducirse hasta un 70 % en determinados puntos, con una mejora promedio del 35 % en la fluidez del tráfico. Según sus cálculos, el sistema podría aplicarse a gran escala sin necesidad de infraestructuras nuevas ni complejos desarrollos tecnológicos.

Una solución viable para territorios con alta densidad de vehículos

Una de las grandes ventajas del modelo es su bajo coste. “Se puede probar sin necesidad de obras a tres años vista ni presupuestos de 20 millones de euros. Simplemente, se analiza si funciona, y si no, se retira”, defendió Castilla en declaraciones al medio local Canarias7. El proyecto ha sido trasladado por el Cabildo de Tenerife a la Dirección General de Tráfico para valorar su viabilidad a nivel regional.

La propuesta se perfila como una alternativa realista en contextos como el canario, donde la insularidad y el crecimiento del parque móvil (más de 1,7 millones de vehículos) limitan la capacidad de actuación. En palabras del ingeniero, “no creo que se pueda acabar con los atascos, pero sí se pueden tomar medidas para atenuarlos”.

Foto: Los coches del futuro podrían no sufrir este problema gracias a este experimento (Europa Press/Ricardo Rubio/TRIP)

Los semáforos tradicionales operan con tiempos fijos. El sistema ideado por Castilla modifica esta lógica y permite una gestión más eficiente y fluida del tráfico. Gracias a sus algoritmos, el paso se reparte en función del volumen de coches acumulados, como si el dispositivo dirigiera el tránsito como un director de orquesta.

Además de reducir tiempos de espera y mejorar la circulación, este modelo tiene el potencial de disminuir el número de accidentes y de incrementar la seguridad vial en las zonas más transitadas. El autor también plantea la incorporación futura de inteligencia artificial para perfeccionar el sistema y adaptarlo a otros entornos urbanos.

Oliver Castilla Jiménez, graduado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática por la Universidad de La Laguna, ha ideado un sistema de control semafórico adaptativo que puede aliviar los puntos de mayor congestión en las ciudades. Su proyecto ha sido reconocido por su carácter innovador y por su aplicabilidad real en la mejora de la movilidad urbana.

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