Así es el Samsung que más se va a vender: no es perfecto, pero sigue cumpliendo
Si funciona, no lo cambies. Esa es la premisa que Samsung parece aplicar en su gama Galaxy A. Teléfonos bonitos, que funcionan y que se desean. Un año más lo comprobamos
Después de acaparar los focos con sus grandes buques insignia, Samsung vuelve a zonas más terrenales y se centra en lo que verdaderamente le importa a él y a su público: un teléfono que de verdad vas a comprar. Más allá de los modelos de 1.200 euros que levantan suspiros y que llegan a hipotecar a más de uno, el verdadero rey es aquel que está en el mayor número de bolsillos, y ese se encuentra en la gama Galaxy A.
El nuevo Galaxy A56 5G ya está aquí, y toca volver a echar un ojo a un dispositivo de gama media con toques de alta alcurnia que pretende llamar la atención y robar ventas a esas marcas de origen asiático que tan bien logran encontrar el equilibrio entre potencia, rendimiento y precio. Es una ecuación bastante complicada de formular, de ahí que no sean muchos los que consigan buenos resultados, sin embargo, en Samsung llevan varias temporadas dando en el clavo, y parece que este año no van a cambiar demasiados ingredientes con tal de seguir acertando.
La propuesta del fabricante es bastante sencilla de resumir: es un teléfono muy bien construido que regala sensaciones de gama alta y que en su interior rebaja aspectos que la mayoría de usuarios de a pie no van a notar en absoluto. El precio sigue arrancando en unos niveles algo elevados para lo que marca la competencia, pero gracias a descuentos y promociones consigue rebajar su etiqueta hacia la llamativa cifra de los 399 euros.
Y es que posiblemente la ventaja que tenga Samsung frente a otros competidores sea su propio nombre. Pagar un poco más por obtener las garantías y el servicio técnico de una marca como Samsung hace que la balanza se incline en más de una ocasión hacia el lado de la surcoreana. Pero, ¿realmente merece la pena este Galaxy A56 5G? He podido pasar unas semanas con el dispositivo, así que te voy a contar mis impresiones para que puedas entender un poco mejor lo que ofrece y lo que no ofrece.
El sello de calidad de Samsung
Los primeros minutos con el Galaxy A56 5G son bastante reconfortantes. Sabes que tienes en tus manos un dispositivo de calidad, básicamente por lo bien terminado que está y lo bien que se siente su cuerpo de aluminio en la mano. Esto es algo que ya vimos en la generación anterior, ya que el marco de aluminio no ha cambiado prácticamente respecto al del A55, por lo que rápidamente comenzamos a tener un cierto déjà vu que se irá repitiendo constantemente. Y es que el mantra de si funciona, no lo cambies se repetirá constantemente durante nuestras pruebas.
El toque diferente y más llamativo llega en sus cámaras, con una protuberancia ovalada las rodea y las hace más evidentes. Es un cambio simplemente estético, ya que se trata de un marco superpuesto sobre las lentes. De no estar, la espalda de este modelo sería idéntica a la de la generación anterior. Físicamente, es un escalón bastante evidente que resta protagonismo a los sólo 7,4 milímetros de grosor del dispositivo, y aunque estéticamente rompe con lo visto hasta ahora en Samsung, no deja de ser similar a lo que podemos ver en otras marcas. Y es que en lo que a estética y estilo se refiere, únicamente Nothing es la única que ha sabido dar un soplo de aire fresco al mercado móvil.
A nivel de características más especiales también llega bien equipado. Lector de huellas integrado en pantalla, cámara frontal oculta en la pantalla (con agujero) y una batería de 5.000 mAh con la que no tendrás que esforzarte para llegar a los 2 días de uso. Como ves, muy prometedor.
Otro signo de fortaleza de la marca está presente en el software. One UI es una interfaz muy pulida y completa, que además se refuerza de todo el ecosistema de Samsung, lo que la convierte en una de las más potentes dentro de Android. A su cuidado diseño, excelente rendimiento y completas funciones hay que añadir ahora la llegada de la inteligencia artificial.
Más inteligente y menos artificial
Samsung ha demostrado un trabajo magnífico en lo que a implementación de la inteligencia artificial se refiere. El Galaxy S25 Ultra permite opciones muy llamativas con las que retocar fotos, arreglar vídeos y consultar información de manera muy natural, así que recibir muchas de estas funciones en un dispositivo como el Galaxy A56 es algo extremadamente interesante.
Lo es porque una vez más un terminal de gama más baja ofrece lo que ofrecen los más grandes, y eso es muy atractivo de cara al público. Y lo cierto es que lo hace bien. Con el Galaxy A56 puedes borrar objetos de las fotos, mejorar las caras cuando salgas con los ojos cerrados, crear GIFs de vídeos que visualizas en el navegador u obtener información de cualquier cosa que aparezca en la pantalla. Por ejemplo, gracias a la integración de Gemini, la IA de Google, pude saber el nombre de un pueblo identificando la bandera que aparecía en la imagen de una noticia de la prensa.
Cámaras que cumplen
Si hay algo que buscan los usuarios que compran este tipo de dispositivos son buenas cámaras. Además de querer un dispositivo que funcione bien y que dure (Samsung se encarga de esto último con sus 6 años de actualizaciones aseguradas), también se busca un teléfono que haga buenas fotos. El Galaxy A56 las hace, pero si nos ponemos a analizar los detalles podemos encontrar aspectos mejorables.
La estrategia de Samsung es ofrecer un equilibrio en todos los aspectos, de manera que las fotos no se vean comprometidas si disparamos de día o de noche. Algo llamativo es que el teléfono es capaz de grabar en formato 4K, algo que algunos de su clase no alcanzan, quedándose en el ya viejo Full HD. La única gran ausencia es una cámara con gran zoom, ya que la lente de aumentos que se incluye llega únicamente al 2x.
Un rendimiento equilibrado y la presencia de la inteligencia artificial para retocar fotos convierten al Galaxy A56 en una herramienta muy completa, tanto para usuarios experimentados como para aquellos que sólo buscan recuerdos familiares.
El truco del precio
Por 479 euros, el Galaxy A56 5G no es una compra que pueda recomendar demasiado. Es un precio elevado, y que es fácil mejorar con otras opciones de otras marcas. Ahora bien, Samsung está aplicando descuentos y promociones desde ya, y es ahí donde la cosa se pone más interesante.
Para empezar, el modelo de 256 GB de capacidad igual el precio del de 128 GB, por lo que por 479 euros optamos inmediatamente al modelo de máxima capacidad, que no está nada mal. A eso hay que sumar un descuento del 10% si adquirimos el teléfono con la aplicación oficial de Samsung Shop, y otros 30 euros de descuento si el método de pago elegido es Bizum. Esto permite que podamos comprar el dispositivo por poco más de 400 euros, lo que, ahora sí, deja al nuevo modelo en una franja de precio extremadamente interesante.
¿Hay otras alternativas?
Como ya he comentado, la propuesta de Samsung es muy completa y especialmente equilibrada, pero si tus intereses inclinan la balanza hacia otros aspectos, es posible que algunas de estas opciones cubran tus necesidades.
Una de las alternativas más llamativas es el Nothing Phone (3a) cuya baza principal es su peculiar estilo y el uso de un procesador Snapdragon 7s Gen 3. Un trío de cámaras con zoom máximo de 30 aumentos da el toque rimbombante, mientras que su precio de 329 euros termina de dar sentido a todo el conjunto.
Otra propuesta algo más elevada pero que tampoco podía faltar es el Pixel 8a. Bien es cierto que su precio asciende a los 449 euros, pero su calidad fotográfica está fuera del alcance de cualquier dispositivo de esta franja. Experiencia Google pura y dura y un rendimiento óptimo. ¿Es llamativo? No. ¿Funciona? Como el que más.
El OnePlus Nord 4 es otro teléfono que juega al mismo juego que el Galaxy A56. Con una pantalla de 6,7 pulgadas y nada menos que 12 GB de RAM, este modelo es muy completo, y el rendimiento fotográfico es magnífico. OxygenOS es una de las interfaces para Android más limpias y con mejor rendimiento que existen, y su precio de 458 euros no está nada mal.
___________________
El Confidencial elabora estas reviews, comparativas y guías siguiendo un criterio estrictamente editorial. El equipo detrás de ¿Me Lo Compro? tiene en cuenta tendencias, actualidad del sector, interés de la audiencia, así como criterios de calidad y precio para la elección de los productos y servicios que analiza. Las muestras han sido facilitadas por las compañías de manera temporal, sin ningún tipo de contrapartida, compromiso de publicación o beneficio de cualquier otra naturaleza. El texto incluye una selección de botones/enlaces para comprar el producto al menor precio posible. El Confidencial puede generar ingresos por las ventas de estos productos, pero la inclusión de estos enlaces cumple una mera función de servicio al lector dentro de un contenido periodístico. El sistema de afiliación y la publicidad programática son las únicas vías de monetización de la sección ¿Me Lo Compro?, además de las suscripciones al periódico que generan estos contenidos. En ningún caso se publican contenidos o análisis patrocinados.
Después de acaparar los focos con sus grandes buques insignia, Samsung vuelve a zonas más terrenales y se centra en lo que verdaderamente le importa a él y a su público: un teléfono que de verdad vas a comprar. Más allá de los modelos de 1.200 euros que levantan suspiros y que llegan a hipotecar a más de uno, el verdadero rey es aquel que está en el mayor número de bolsillos, y ese se encuentra en la gama Galaxy A.