Cada vez hay más drones en el cielo y esta tecnología quiere hacer su ruta más segura
Es un sector al alza con múltiples aplicaciones: mantenimiento de la conectividad, alerta ante emergencias, controles, inspecciones... Por ello, mantener rutas seguras es esencial
Lo más probable es que no te hayas dado cuenta, pero lo cierto es que cada vez hay más drones surcando nuestros cielos. Es lógico que no te hayas percatado, ya que, por pura operativa, estos aparatos vuelan a alturas considerables y, además, alejados de las zonas más pobladas. Pero se trata de un negocio ingente. Tanto es así que, según el informe Drone Industry Insights, en 2026, este sector moverá más de 35.000 millones de euros en todo el mundo.
¿Y cuáles son sus principales aplicaciones? El mismo estudio diferencia entre las empresas que ofrecen servicios de drones a sus clientes y las que los utilizan a nivel interno. En cualquiera de los dos casos, los usos son similares: la cartografía y topografía, así como los trabajos de vídeo y foto, llevan claramente la delantera.
La variedad de aplicaciones hace que cada vez más empresas se planteen recurrir a esta tecnología. Como podemos ver, el ahorro de costes o de tiempo figuran entre las principales razones para implantarla, pero también hacen lo propio la seguridad en el trabajo o la mejora del mismo.
Los drones, como vemos, pueden ser empleados en multitud de sectores, pero lo cierto es que algunos de ellos –como el transporte, la logística, la reacción ante emergencia o la segmentación de clientes– hacen un uso especialmente intensivo. Todos ellos adoptan dicha tecnología, sobre todo, en dos direcciones:
- Mantenimiento de la conectividad. En el vuelo de un dron, la conectividad no es un servicio más ni un extra añadido, sino una total y absoluta obligación. Y esta obligación se vuelve incluso más imperiosa en contextos como los de las reacciones ante emergencias, que es precisamente la labor en que cada segundo cuenta. Estar conectado en todo momento puede ser vital para intervenir en un incendio o una catástrofe natural, de modo que esta prestación no puede estar nunca en entredicho.
- Tránsito por zonas poco pobladas. Lo decíamos al principio: si no ves drones en el cielo, es lógico que así sea. Por su propia naturaleza, los dispositivos deben evitar las zonas pobladas o aquellas con cierto tráfico aéreo. Y eso provoca que no haya lugar al error: un dron siempre debe volar por un área que sea totalmente segura para su trabajo y para el resto de objetos y personas que haya a su alrededor.
Tecnología para rutas seguras
Que las rutas de los drones sean seguras es fundamental, es por esto que desde Telefónica han desarrollado, a través de Telefónica Open Gateway, un proyecto centrado en la apertura de sus redes para ofrecer sus capacidades mediante APIs estandarizadas y reforzar la seguridad de las rutas utilizadas por estos aparatos tecnológicos. Dentro de esta iniciativa, una de sus soluciones es la API Population Density Data, que permite identificar la cantidad de personas que habrá bajo la ruta de un dron en el momento del vuelo. Todo esto le permite hacer un análisis de riesgo anticipado, indicando una ruta y tiempo concretos para detectar el número de personas sobre las que se va a volar, con el objetivo final de hacer las rutas más seguras mediante un análisis del tiempo de vuelo, itinerarios más seguros y zonas que se deben evitar.
Esta herramienta cuenta con diversos tipos de aplicaciones, destacando especialmente tres:
- Entregas aéreas mediante drones. Dichos drones pueden navegar a través de diversos terrenos y áreas urbanas, utilizando las rutas más convenientes para entregar los paquetes directamente en los destinos indicados por los clientes. Este sistema reduce los tiempos de espera y permite alcanzar lugares remotos o de difícil acceso, lo que incide especialmente en casos como la entrega de artículos médicos, alimentos y otros productos básicos en situaciones de emergencia.
- Respuesta ante emergencias. Las autoridades pueden utilizar esta tecnología para evaluar la densidad poblacional en las áreas afectadas por desastres naturales o eventos con grandes concentraciones de personas. De este modo, pueden evaluar la gravedad de la situación y asignar recursos en consecuencia.
- Marketing y segmentación de clientes. Las empresas pueden identificar áreas con alta densidad de población, lo que les permite llevar a cabo campañas de marketing específicas. De esta manera, aseguran que sus iniciativas de marketing lleguen al público adecuado en el momento deseado.
Además, dentro de la API Population Density Data, la compañía está trabajando en un sistema de alertas dinámico para detectar de forma más ágil concentraciones inesperadas de personas y, con ello, emitir alertas en el momento para seleccionar una ruta alternativa.
Paralelamente, dentro del repositorio de APIs de Telefónica Open Gateway, existen otras opciones. La API QoD Mobile, por ejemplo, ayuda en la operación de rutas en áreas de red móvil más congestionadas, proporcionando la capacidad de adaptar la calidad de servicio en tiempo real y asegurar que el dron siempre tiene la mejor calidad de red disponible.
Por su parte, la API Dynamic Airspace Connectivity Data da soporte a la planificación de rutas informando sobre la conectividad proporcionada por las redes 4G y 5G a lo largo de un volumen determinado del espacio aéreo para una fecha y hora futura. La API Device Location Verification, por último, aprovecha las capacidades de red avanzadas para verificar la posición de un dron y, en caso de desviarse, poder corregir su trayecto de forma rápida.
Lo más probable es que no te hayas dado cuenta, pero lo cierto es que cada vez hay más drones surcando nuestros cielos. Es lógico que no te hayas percatado, ya que, por pura operativa, estos aparatos vuelan a alturas considerables y, además, alejados de las zonas más pobladas. Pero se trata de un negocio ingente. Tanto es así que, según el informe Drone Industry Insights, en 2026, este sector moverá más de 35.000 millones de euros en todo el mundo.