Chapa, pintura y 5 botones: por qué el iPhone 16 sabe a poco por ahora y a Apple le va a dar igual
El lanzamiento de los iPhone 16 será a varias velocidades que las marcará el despliegue de Apple Intelligence, la gran novedad de esta generación. A España no llegará hasta 2025
En mayo de 2023, la conferencia inaugural del Google I/O dejó una estampa muy significativa: la de Sundar Pichai repitiendo las letras IA hasta tener la boca seca. A alguien se le ocurrió juntarlas todas en un breve video de 15 segundos que se convirtió en un meme instantáneo en los círculos y mentideros especializados. Más allá del pitorreo, aquella chanza era la enésima confirmación de que Silicon Valley estaba en pie de guerra por conquistar esa tecnología. Por eso resultó tan sorprendente que, unos días después y a unos pocos kilómetros de Mountain View, ningún responsable de Apple la pronunciase ni una sola vez durante la WWDC donde presentaron las Vision Pro.
Hablaron de computación espacial y de aprendizaje automático. El tabú tardó casi un año en romperse y no fue hasta la conferencia de desarrolladores del pasado mes de junio cuando se presentó Apple Intelligence, su propuesta para subirse a este carro. Una propuesta que incluía un matrimonio con OpenAI y ChatGPT para que se convirtiese en una suerte de muleta de una Siri que promete ser más lista, más natural y, sobre todo, más útil que nunca.
El anuncio supuso un chasco, porque en ese momento, 9 de cada 10 usuarios de Apple no iban a poder acceder a estas herramientas. De los iPhone en circulación, solo dos modelos de los últimos cuatro, el iPhone 15 y el 15 Pro Max, iban a poder ejecutarlas. Tocaba esperar a los iPhone 16, presentados este lunes en una keynote que, aunque lejos de captar la atención de antaño, sigue siendo el evento tecnológico que más audiencia atrapa en todo el mundo.
Los nuevos teléfonos de la multinacional estadounidense, especialmente los que llevan el apellido Pro, fueron presentados como el cuerpo para alojar Apple Intelligence. Son los primeros que salen de fábrica diseñados y preparados para esta tecnología.
El cuerpo perfecto para Apple Intelligence (cuando llegue)
El cerebro que se encargará de gobernar y ejecutar todo esto será una nueva generación de procesadores diseñados en Cupertino y fabricados en Taiwán por TSMC, el gigante de los semiconductores y uno de los proveedores clave de la compañía californiana.
Los A18 llegarán en dos versiones: una algo más modesta para los iPhone 16 y otra con el apellido Pro para los modelos más avanzados. Estos procesadores son más potentes, con más unidades de procesamiento neuronal y mayor ancho de banda. También cuentan con una unidad de procesamiento gráfico (GPU) mucho más potente, hasta un 40% superior a lo que se vio el año pasado.
Los procesadores de Apple siempre suelen captar gran parte de la atención en sus eventos, pero este lunes su importancia fue aún mayor. Son indispensables para obrar el milagro de la IA y ofrecer funciones como la generación de texto, el resumen y jerarquización de notificaciones, la creación de imágenes y muchas otras. El A18 también es fundamental para la nueva herramienta de búsqueda visual que ha creado Apple, comparable a Lens, una de las mejores funciones que Google ha lanzado en los últimos años.
Bastará con hacer una foto con el nuevo botón de los iPhone 16 a un restaurante para poder localizarlo en Maps y hacer una reserva. O bien, bastará con fotografiar un perro, una bicicleta o unos zapatos para buscarlos en línea y saber cuáles son. Incluso se podrá sacar una foto a un cartel de un concierto y añadirlo a nuestro calendario. Es una herramienta que, después de mucho tiempo usando obsesivamente tanto Lens como Rodea en teléfonos como los Pixel o los Galaxy de Samsung, estoy convencido de que será muy útil.
Está claro que Apple Intelligence es la gran novedad de los iPhone 16. El problema es que el lanzamiento de estos teléfonos tendrá varias velocidades, impuestas por el despliegue de la inteligencia artificial, que no se producirá ni todo a la vez ni en todas partes. El primer pack de herramientas se lanzará en las próximas semanas en Estados Unidos y solo funcionará en inglés. No han detallado exactamente cuáles serán esas herramientas ni los plazos concretos. Posteriormente, a finales de 2024, estarán disponibles en inglés en países como Australia, Canadá, Sudáfrica o Reino Unido.
Para que Apple Intelligence se vuelva políglota habrá que esperar hasta 2025. No hay una hoja de ruta detallada, por lo que no sabemos en qué momento se producirá el despliegue ni si vendrá todo de golpe o, de nuevo, en entregas por fases. Mientras tanto, Google, Samsung y otros fabricantes ya están en circulación con terminales que ofrecen funciones de IA (más o menos útiles, pero IA al fin y al cabo), recordando que si alguien ha llegado tarde a esta ola ha sido Apple.
El peligro que corren el iPhone 16 y el iPhone 16 Pro es ser percibidos como más de lo mismo hasta que se desbloquee Apple Intelligence en todo el mundo. No sería justo decir que los móviles vistos este año son exactamente iguales a los anteriores, pero es comprensible que algunos lo vean como una renovación menor, una suerte de actualización de chapa y pintura.
La compañía es presa de su propio éxito, y el margen para dar grandes saltos de un año a otro se reduce cada vez más. Los iPhone 16 probablemente sean el mejor teléfono que se pueda comprar este año, pero es que el listón del 15 Pro estaba alto.
Cada año que pasa, muchas de las novedades presentadas importan e impactan solo a un número pequeño de usuarios. Un buen ejemplo es el 4K a 120 fps, calidad en la que ahora permiten grabar los modelos Pro. Para la mayoría de las personas, salvo creadores de contenido, la calidad de vídeo de los iPhone de hace un par de años es más que suficiente.
En cuanto a la cámara, habrá que ver si la nueva configuración es suficiente para convencer a los usuarios de actualizar. Lo mismo ocurre con la batería. El iPhone 18 Pro Max promete ser el iPhone con mayor autonomía jamás creado, con hasta 33 horas de reproducción de vídeo sin pausa. Aunque muchas veces estas promesas se diluyen con el uso diario de los usuarios.
300 millones con iPhones de 2020
Entre las ideas que pretenden insuflar un nuevo aire a los teléfonos está el botón de acción, visto el año pasado. Llegó a los modelos Pro como un acceso directo para silenciar el móvil, activar la cámara, iniciar una grabación o encender la linterna. Este año ha llegado al modelo estándar, y además Apple ha añadido un nuevo botón para activar y controlar la cámara, diferenciando la presión para disparar o acceder rápidamente a los ajustes.
No sería justo descartar la idea antes de tiempo. Otros fabricantes han probado con sistemas similares, pero Apple tiene la capacidad de popularizar conceptos que otros no. Un buen ejemplo es Face ID. Mientras otros fabricantes mantienen el lector de huellas, Apple lo jubiló gracias a la fiabilidad de su reconocimiento facial.
La decisión de incluir un nuevo botón con un uso más complejo que el botón de acción es algo llamativa, dado el enfoque minimalista que siempre ha adoptado Apple en los que se refiere al diseño. No hay que olvidar que la compañía fue la primera en eliminar el jack para auriculares y en prescindir de la ranura SIM en Estados Unidos.
El calendario de despliegue de Apple Intelligence da pie a que muchos sientan que el iPhone 16 y el iPhone 16 Pro se han quedado algo cortos. Sin embargo, Apple cuenta con una base de 300 millones de usuarios que no han renovado su terminal en cuatro años, lo que podría desencadenar un ciclo de renovación más fuerte de lo esperado.
Probablemente, el iPhone 16 estándar desempeñe un papel importante en este sentido. A diferencia del año pasado, ya no lleva un chip antiguo, y su cámara, aunque tenga solo dos lentes, promete un rendimiento superior. No obstante, hay algunas carencias incomprensibles, como la ausencia de 120 Hz en la pantalla o el USB Tipo C 3. Finalmente, es importante señalar que Apple Intelligence no llegará al iPhone 15, lo que puede restarle atractivo a la generación anterior.
En mayo de 2023, la conferencia inaugural del Google I/O dejó una estampa muy significativa: la de Sundar Pichai repitiendo las letras IA hasta tener la boca seca. A alguien se le ocurrió juntarlas todas en un breve video de 15 segundos que se convirtió en un meme instantáneo en los círculos y mentideros especializados. Más allá del pitorreo, aquella chanza era la enésima confirmación de que Silicon Valley estaba en pie de guerra por conquistar esa tecnología. Por eso resultó tan sorprendente que, unos días después y a unos pocos kilómetros de Mountain View, ningún responsable de Apple la pronunciase ni una sola vez durante la WWDC donde presentaron las Vision Pro.