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Probamos la Roomba que llevas años esperando y de la que todo el mundo habla
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Probamos la Roomba que llevas años esperando y de la que todo el mundo habla

La gente nos pregunta cada vez más por los robots aspiradores de Roborock. Para comprobar sus características, ponemos a competir una de sus mejores máquinas con la mejor Roomba, que ahora también friega

Foto: Los contendientes de esta prueba. (M. McLoughlin)
Los contendientes de esta prueba. (M. McLoughlin)

Hace tiempo que las Roombas dejaron de capitalizar el mercado de robots aspiradores. La compañía que los fabrica tuvo que ver cómo una avalancha de marcas que se metieron en su terreno y fueron avanzando a pasos agigantados gracias a la promesa de hacer lo mismo, devorar la porquería del suelo, a precios mucho más bajos. Además, tenían función de fregado (en realidad, algo más parecido a arrastrar un paño húmedo por el suelo), algo a lo que se han resistido durante años los responsables de iRobot, que insistían en no crear estos aparatos combinados. Pero la presión parece haber podido con ello. Cada cierto tiempo ha aparecido una compañía que ha dado la matraca hasta ponerse en boca de todos y que acaba siendo ungida como la nueva Roomba. En su momento fueron las Conga, de ese Xiaomi valenciano llamado Cecotec. En los últimos tiempos ha sido Roborock, una empresa que empezó haciendo productos para Xiaomi, pero que ahora se ha convertido en la empresa de moda.

La empresa se ha ido haciendo fuerte. Con propuestas en todos los segmentos de precio. Desde la gama de entrada hasta la gama baja. En los últimos meses han sido varios los que han preguntado por ella y que si merecía la pena darle una oportunidad o irse a una opción más clásica. He estado probando durante varias semanas el Roborock S7 Pro Ultra, uno de sus modelos más llamativos. Y para chequear lo que ofrece una y otra compañía, la hemos puesto a competir con la última Roomba que ha salido al mercado, la Roomba Combo J7 Plus, el robot aspirador más ambicioso y completo de la marca. Un modelo que representa a ese cambio. Ahora las Roomba también friegan. Y lo hacen con un mecanismo muy peculiar: una suerte de visera que se pliega y se coloca en la parte superior. El objetivo: no mojar cosas como las alfombras cuando se esté limpiando toda la casa.

Foto: Dos de los múltiples aparatos utilizados en la prueba. (EC)

Antes de empezar el análisis, en el que analizaremos cómo aspiran, friegan, se mueven y otros aspectos, cabe señalar que son dos modelos de alta gama. Una de esas inversiones de los que están pensando tener un electrodoméstico para varios años.

placeholder Foto: M. M.
Foto: M. M.

La Roborock S7 Pro Ultra tiene un precio superior a los 1.100 euros. La Roomba Combo J7 Plus cuesta 999 euros si optas por el modelo con la base de autovaciado. Sin ella, el precio se reduce a 799 euros. Obviamente, si eres de los que tienen un presupuesto corto, lo que vas a encontrar en este texto no es sencillamente para ti.

¿Cómo aspiran?

Aunque hay robots que han optado por cambiar la forma, estos dos son redondos. Cero sorpresas en este sentido. El de iRobot apuesta por mantener el clásico color negro mientras que el de Roborock apuesta por el blanco, con acabado brillante. El primero de ellos particularmente me parece más limpio. Su exterior mate y oscuro disimula mejor las huellas, marcas y el polvo.

Es en la parte inferior donde hay mayores diferencias. La Roomba, además de la pieza retráctil, tiene dos cepillos de goma, la marca clásica de la casa. Esto le confiere mayor capacidad de arrastrar cosas y succionarlas. En cambio, su rival en esta prueba opta por un solo rodillo central, también de acabado gomoso. Particularmente, me parece que el resultado en la aspiración el J7 Combo Plus es más fino. El aspecto de los rodillos es diferencial.

Gracias a ello, es capaz de brindar un mejor resultado. Estas diferencias son difícilmente perceptibles sobre el parqué o sobre los azulejos, pero se dejan notar especialmente cuando ambos pasan por encima de una alfombra. Cabe apuntar que el de Roborock también hace una buena faena, pero creo que es un poco menos capaz cuando se trata de limpiar superficies como moquetas y puede necesitar alguna pasada extra.

En las pruebas, he utilizado café molido, cereales y confeti sobre diferentes superficies. Ambos han podido de sobra cuando he puesto una pequeña cantidad de cualquiera de las tres muestras. Es cierto que la rival china de la Roomba necesitó repasar la zona un par de veces para llevarse los confetis, mientras que la Roomba lo logró a la primera. En ambos casos, cuando he puesto una cantidad exagerada (hablamos de medio paquete de café molido), han requerido más tiempo y más visitas a la zona e incluso en los primeros compases han esparcido un poco la suciedad, ampliando la zona de limpieza y el tiempo necesario. Pero las veces que se les va a encargar una tarea así, como pueden suponer, no van a ser muchas.

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La sensación que tengo, a pesar de que ambos succionan de forma excepcional, es que el J7 Plus ha estado siempre un punto por delante. Esto nos puede ayudar a retrasar la fecha de la limpieza general. Porque, por mucho robot aspirador que tengamos en casa, cuando pasan unas semanas conviene darle un repaso a la casa con un aspirador de mano o escoba y fregona. Es decir, al modo tradicional.

En la navegación hay un claro vencedor: la Roomba Combo J7 +. ¿Por qué? Porque a diferencia del Roborock S7 Pro Ultra, que utiliza un sistema tradicional basado en LIDAR, tiene un ojo en su parte frontal. Esto es algo que ya vimos en el anterior modelo. Esta cámara en su parte frontal le permite reconocer obstáculos en el camino como zapatillas olvidadas, regletas, cargadores, sorpresas de tu perro o gato en forma de excremento y más cosas. Cuando algo así aparece, la Roomba saca una foto y pone un aviso en el mapa de la aplicación. El usuario pone una etiqueta e indica si es algo casual o es un objeto a tener en cuenta en sus futuras incursiones domésticas.

Optar por este sistema obliga al robot aspirador a tener un pequeño foco en la parte delantera que alumbre el camino cuando la estancia de turno está a oscuras y poder seguir siendo efectivo. La opción de la cámara es muy útil porque en el 99% de los casos, la máquina va a poder acabar la faena indiferentemente de que hayas salido a todo correr de casa a primera hora y te hayas dejado algo por medio, como los juguetes de los niños, una mochila que te hayas dejado en algún rincón o una toalla en el suelo del baño.

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En el caso de la Roborock S7 Pro Ultra la navegación es buena, pero no puede lidiar con estos contratiempos. Sin embargo, puede superar sin problema los pies del tendedero que tengo que colocar en el salón. La marca también tiene un modelo que se apoya en el reconocimiento de imágenes, la S7 Max V, pero supone encarecer la factura, ya que con la base el precio es de, al menos, 1.500 euros. Todo depende del distribuidor. La marca china, como apunte, permite utilizar su modelo más premium como cámara de vigilancia, permitiendo incluso hacer una videollamada desde el móvil.

En lo que se refiere al ruido, el duelo es muy parejo. En condiciones normales, ninguna de las dos supera los 70 decibelios, un nivel admisible. La Roborock permite utilizar un modo silencioso, que nos permita hacer una limpieza de mantenimiento. Una limpieza ligera porque el peaje de este modo es que utilice menos potencia. Puede ser interesante si tenemos una videollamada o si tenemos un bebé o alguien durmiendo y no queremos molestarle. La Roomba Combo J7 Plus, sin embargo, no deja elegir modo. En cambio, cuenta con unos sensores acústicos que detectan el tipo de suelo en el que está actuando y ajusta la potencia dependiendo la superficie.

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Tampoco deja elegir, cuando tiene la mopa y el depósito de agua puesto, si queremos que solo aspire o que haga el barrido y el fregado. Si no tienes puesta ninguna de las dos piezas, se limitará a aspirar la suciedad y punto. Esto nos sirve para introducir el siguiente punto: qué modelo friega mejor. Aunque la Roomba ha conseguido un paso de gigante y ofrece un resultado bastante potable, creo que globalmente es mejor el rendimiento que ofrece Roborock.

¿Por qué? Por una herramienta llamado vibrarise. Se trata de una técnica que además de dedicarse a fregar el suelo, va introduciendo en la mopa pequeños movimientos laterales, imitando el movimiento de frotar el suelo. Punto a favor de la marca china, que además nos deja fijar el nivel de agua que queremos utilizar en cada ocasión o en cada habitación. No es lo mismo el fregado que necesitamos en la cocina que lo que necesitamos en el cuarto. En este caso, también tiene un sistema para enfrentar las alfombras: elevar ligeramente el trapo. Unos milímetros, algo que puede hacer que si nuestra alfombra es muy gorda o tenemos moqueta en casa, pueda mojarse algo.

La Roomba ahora también friega

Esto es lo que pretende evitar iRobot con su nuevo modelo, que como hemos dicho, tiene un mecanismo que eleva la mopa por completo, como un coche descapotable, hasta colocarlo en la parte superior. Funciona muy bien. Cuando se acerca a unos pocos centímetros y detecta la alfombra, se toma un par de segundos para hacer eso. En mis pruebas he probado a poner el felpudo de la entrada en diferentes puntos y lo detecta siempre, perfectamente. Sobre su desempeño fregando, el resultado es normalito. No sorprende por su profundidad. Sirve para hacer una limpieza superficial, pero no va a acabar con grandes manchas o manchas resecas. Me sorprende, teniendo en cuenta que la marca tiene robots fregadores que ofrecen un buen resultado. Hay que hacer ciertos apuntes. Uno bueno: iRobot permite utilizar cualquier producto para fregar el suelo en su aparato, cosa que no suelen recomendar otros fabricantes. La parte negativa es que tanto el trapo como el depósito son demasiados pequeños. Especialmente el tanque, con apenas 210 ml.

Sin embargo, hay un robot que supera a ambos modelos en lo que se refiere al fregado. Se trata del Dreame W10, un robot aspirador que tiene dos mopas circulares que giran en direcciones opuestas, algo que ayuda a conseguir una limpieza húmeda mucho más profunda.

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La base de la Roomba simplemente vacía automáticamente el depósito de sólidos, que se almacenan en una bolsa, que hay que vaciar al cabo de varias semanas. Sin embargo, solo hace eso. Un punto que le deja en desventaja frente a la opción de Roborock, que ha creado una base simplemente brutal. La estanción puede succionar la porquería que trae en el cajón, pero también puede rellenar el agua del tanque de fregado.

También limpia la mopa cada vez que termina la faena. Sin que hagas nada, más que vaciar el depósito de agua sucia y rellenar el de agua limpia, algo que hay que hacer un par de veces al mes. Esto nos permite que la máquina sea mucho más autónoma. Es cierto que necesitas aproximadamente un metro a cada lado para evitar errores, cosa que no ocurre con la de iRobot, que he podido colocarla en un rinconcito discreto. En ambos casos, el ruido es notable cuando regresan a descargar. Durante unos segundos, se forma un pequeño escándalo. Nuevamente cabe mencionar aquí la base del Dreame W10, que hace algo interesante: limpia la mopa pero también la seca con calor, algo que ayuda a evitar malos olores a la larga.

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Sobre la autonomía, decir que en ambos casos se pudo limpiar mi casa, de unos 60 metros cuadrados, sin consumir ni la mitad de la autonomía. Especialmente significativo el caso de la Roomba, que ha hecho la faena consumiendo apenas el 38% de la batería, lo que me permite establecer que podría limpiar sin problemas un piso de 150 metros cuadrados en una sola tanda sin volver a la base a recargarse.

Un breve repaso a las aplicaciones, donde no hay mucho más misterio. La de iRobot nos permite programar la limpieza, controlar el estado de los componentes, establecer limpieza por estancias o crear zonas de exclusión. Incluso, la propia aspiradora nos sugiere zonas de exclusión si se ha encontrado ciertos objetos. En este caso se puede utilizar el asistente de voz de Google, el de Amazon y también Siri, utilizando la función de ajustes. La de Roborock es bastante similar y también muy completa. Si tienes más aparatos de Xiaomi conectados, igual te interesa sincronizarla con la app Mi Home. También es compatible con Assistant y Alexa.

Mi elección

Hasta aquí las conclusiones. Particularmente, tengo que recordar que ambos robots aspiradores son modelos de altos vuelos, con funciones y rendimiento muy premium. Particularmente, mi elección sería la Roomba J7 Plus. La principal razón es su buen desempeño en lo que se refiere a la aspiración gracias a sus cepillos y el desempeño de su sistema de inteligencia artificial, que le permite esquivar obstáculos de una manera casi única en el mercado, muy por encima de la competencia. Eso me permite irme tranquilo sabiendo que va a poder terminar la limpieza.

En mi caso, no me preocupa tanto las limitaciones en lo que se refiere al fregado, ya que solo utilizo esta herramienta de función muy superficial, ya que la mayoría de mi suelo es parqué (tengo una cocina empotrada en el salón y apenas cinco azulejos en casa, y mi baño es minúsculo) y con una pasada relativamente rápida, solvento la papeleta. También puede ser posible que te interese porque tienes muchas alfombras y estancias con moquetas. Otro motivo que decanta mi decisión, exclusivamente personal, es el servicio técnico de iRobot y la posibilidad de acceder a piezas de repuesto fácilmente.

Otra cosa es que tengas una gran cocina, varios baños o estancias donde el salón también esté cubierto de azulejos (cosa que ocurría en mi anterior apartamento). Ahí es probable que te interese más un sistema de fregado más completo y más capaz como el de la Roborock que ha ocupado estas líneas. También es probable que quieras que te quite el máximo de trabajo posible. Si el presupuesto no es ningún problema y quieres todo, echa un vistazo a la Roborock S7 Max Vision, que también tiene el sistema de reconocimiento de objetos.

Roomba Combo J7+ (999€) Roborock S7 Pro Ultra (1199€)

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Hace tiempo que las Roombas dejaron de capitalizar el mercado de robots aspiradores. La compañía que los fabrica tuvo que ver cómo una avalancha de marcas que se metieron en su terreno y fueron avanzando a pasos agigantados gracias a la promesa de hacer lo mismo, devorar la porquería del suelo, a precios mucho más bajos. Además, tenían función de fregado (en realidad, algo más parecido a arrastrar un paño húmedo por el suelo), algo a lo que se han resistido durante años los responsables de iRobot, que insistían en no crear estos aparatos combinados. Pero la presión parece haber podido con ello. Cada cierto tiempo ha aparecido una compañía que ha dado la matraca hasta ponerse en boca de todos y que acaba siendo ungida como la nueva Roomba. En su momento fueron las Conga, de ese Xiaomi valenciano llamado Cecotec. En los últimos tiempos ha sido Roborock, una empresa que empezó haciendo productos para Xiaomi, pero que ahora se ha convertido en la empresa de moda.

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