Es noticia
Menú
Mi mejor compra de Xiaomi en años no es un móvil: estos 'gadgets' no pueden faltar en casa
  1. Tecnología
MÁS ÚTILES DE LO QUE PUEDE PARECER

Mi mejor compra de Xiaomi en años no es un móvil: estos 'gadgets' no pueden faltar en casa

Hemos visto ya varios electrodomésticos de Xiaomi como su arrocera inteligente, pero hay dos que particularmente han llamado mi atención: su freidora de aire y su batidora de vaso inteligente

Foto: La batidora y la freidora de aire. Foto: EC.
La batidora y la freidora de aire. Foto: EC.
Más información

Xiaomi ha sido al mercado de móviles en España lo que un cuchillo caliente a un bloque de mantequilla. Ablandó y partió con relativa facilidad un buen trozo y se la untó ante la atónita mirada de la mayoría de comensales. Muchos ya estaban sentados a esa mesa antes que el fabricante chino y vieron cómo la empresa china les comió la tostada en un abrir y cerrar de ojos.

No tardaron en coscarse de la jugada e intentaron emular su receta. Empezaron entonces a aparecer riadas de terminales baratos móviles clónicos, casi indistinguibles si no fueran por los logos y por el software con el que adornan Android. Llevamos años así. Años en una carrera anodina en el que todas las marcas intentan tirarse día sí y día también un triple desde medio campo para convencer al público de que su teléfono es mucho más barato de lo que en realidad debería ser por lo que ofrece. No han bajado el nivel, pero personalmente tengo la sensación que cada vez me cuesta más encontrar algo que no sea más de lo mismo en lo que se refiere a móviles baratos. Los de Xiaomi y otros tantos fabricantes.

Foto: Donovan Sung posa el Mi9. (M. Mcloughlin)

La propia marca es consciente de que el negocio cada vez es más duro. Por eso ha empezado a centrarse en lo que ellos, en un alarde de originalidad, han llamado su ecosistema. Patinetes, relojes, lámparas inteligentes, robots aspiradores...hasta comederos para mascotas.

De todo ese cajón de variedades, hay dos que han reclamado poderosamente mi atención. Lo han conseguido hasta el punto de ser de una de las compras de tecnología que más he aprovechado en los últimos años. Se trata de la Mi Smart Air Fryer y la Mi Smart Blender, una freidora de aire y una batidora de vaso, ambas conectadas, que el fabricante chino comercializa en nuestro país. Esta es la historia de cómo mi robot de cocina quedó desterrado y expulsado de mi encimera y ahora acumula polvo al fondo de un armario detrás un montón de ollas y sartenes.

La freidora de aire llegó antes a mis manos. Lo hizo hace unos meses. La batidora entró en mi cocina algo más tarde. Por separado está muy bien y casi cualquiera puede sacar provecho a cualquiera de los dos aparatos. Pero en conjunto pueden ser una combinación excepcional para la cocina. Especialmente para aquellos a los que no les gusta dedicar demasiado tiempo entre fogones, bien porque su agenda semanal está apretada o porque directamente es poco ducho en estos menesteres. Sea cual sea el caso, la intención de esta prueba es explicar su utilidad y dar una idea de qué pueden aportar en el día a día de los usuarios. Bien sea la de esta marca o de otras como Phillips. Mención especial a que fue la compañía holandesa la que se le ocurrió la idea y crear el primer dispositivo así hace varios años.

La Air Fryer de Xiaomi: un diseño vistoso

Desde el primer instante, hay una cosa que me gustó de la freidora de aire de Xiaomi: su diseño. La ví en casa de una amiga y me gustó bastante el aspecto general. Vivo en un apartamento no excesivamente grande y no ando sobrado de armarios en la cocina. Es un aparato que en mi caso iba a estar a la vista. La Mi Smart Airf Fyer ha optado por un diseño con bordes curvos, muy minimalista y muy limpio.

placeholder Foto: M. McLoughlin
Foto: M. McLoughlin

Está rematado en blanco, con un acabado brillante. No deja de ser un electrodoméstico ni lo oculta, pero tiene mejores hechuras que otros aparatos de esta categoría.

En el exterior se ve el principal elemento es esa asa que nos sirve para extraer la cesta interior. También una pantalla, de forma circular, que a su vez es el único control que tenemos para gobernar nuestra freidora de aire, a excepción del botón de encendido y apagado, muy disimulado y difícil de ver a simple vista. El aspecto, en general, es tan limpio como la propuesta que se oculta tras freír sin aceite. Mejor dicho algo parecido a freir, que lo de pretender sustituir el efecto del aceite por el aire caliente en algunos casos es un milagro equiparable al de convertir el agua en vino. Mucho más sano, eso sí. Todo sea por sentirse más fit que fat.

Luego profundizaremos en el resultado, pero vayamos a echarle un vistazo al resto de elementos. La pantalla OLED es el único control. Para acceder y activar los diferentes modos de cocinado y otros ajustes como temperatura o tiempo hay que girarla y presionarla. Son pejaes de querer tener un aspecto muy limpio, aunque es cierto que al principio podría resultar más cómodo algo como lo de un micro, donde cada valor se ajusta en un control diferente.

Hay que tener algunas cosas en cuenta. Tiene una capacidad de 3,5 litros. Con ese tamaño de cubeta se puede cocinar perfectamente para dos personas. Incluso te puede dar para tres, dependiendo del saque de los comensales.

El recipiente está recubierto de una capa antiadherente, que nos facilitará la limpieza pero que hay que cuidar para evitar rayones con elementos metálicos. Incluye un soporte o rejilla metálica para poder cocinar en dos capas, que puede ser muy útil para cocinar a dos alturas. También tenemos una base extraíble agujereada, que hace las veces de escurridor para el agua o la grasa que pueden soltar los alimentos. Es algo bastante útil, pero también es cierto que esto queda fuera de juego si, como hacen muchos, se utiliza papel vegetal para evitar que se manche el interior. La potencia asciende hasta los 1.500W. Las hay más potentes en el mercado, sí, pero teniendo en cuenta el tamaño (335 x 252 x 304 mm y 3,9 kg) y su capacidad es una cifra bastante ajustado.

Una freidora de aire en mi día a día

Más que como una freidora al uso, hay que ver este como un mini horno de convección que calienta el aire para cocinar los alimentos. La principal ventaja ya la hemos dicho: no usar aceite y, en la mayoría de cosas, hacer un cocinado más rápido y uniforme. Pero no es un aparato milagroso en el que tu pongas diez alimentos diferentes y cuando suene la campanita todo esté hecho. Es el caso de un buen amigo, que una vez se enteró que varios de los miembros de la cuadrilla nos habíamos hecho con una, optó por picar no sé cuántos vegetales ponerlos en la cesta y darle al botón esperando que la tecnología obrase una suerte de truco de magia gastronómico. Al abrirlo, se encontró que muchos estaban crudos y otros quemados.

placeholder Foto: M. McLoughlin
Foto: M. McLoughlin

Obviamente no puedes hacer cualquier cosa. Por ejemplo, no se me ocurriría hacer un filete, un entrecot o un solomillo ahí, de la misma manera que no lo haría en un horno tradicional. Hay cosas que han nacido para hacerse a la plancha.

Sin embargo, hay multitud de alimentos que quedan excepcionalmente tras pasar por aquí. El pollo, en sus múltiples formas, las gambas, pescados, verduras... Especialmente me gusta como quedan las alitas, los contramuslos de pollo o el salmón. También se puede hacer pequeños pasteles, tostar pan, media pizza Tarradellas cuando llegas a casa después de unas copas, preparar un croque monsieur, una tostada con queso fundido o una tortilla francesa con lo que sea utilizando un recipiente de silicona. Incluso huevos cocidos. Es más, es una manera cómoda de hacerlo. 150 grados unos 9 minutos y listo.

Hay ocho modos preestablecidos. Mi consejo es que siempre tires del modo manual. Y que cuando quieras hacer al por primera vez, busques en internet (o en TikTok, una fuente inagotable) porque hay muchísima gente que tiene cientos de horas de vuelo y han logrado preparaciones muy detalladas que te ayudarán a que el resultado sea muchísimo mejor de lo que probablemente tu consigas. Porque ya no es simplemente cuestión de meter alimentos con tiempos de cocción similares al mismo tiempo, es tener que variar la temperatura en algún momento o incluir otros ingredientes en el momento justo.

Yo he llegado a preparar unos huevos rotos con patatas y gulas en apenas 20 minutos. Y obviamente he metido cada cosa en un momento. Pero, ¿LAS PATATAS? ¿QUEDAN FRITAS O NO? No quedan exactamente que si fueran fritas pero si le vas cogiendo el tranquillo, el corte más adecuado, cada cuanto removerlas para que todas se hagan uniformemente... se puede conseguir un resultado más que digno. ¿Algo que no haya conseguido hacer? Croquetas. He probado varias formas y no hay manera.

También es interesante combinar este electrodoméstico con otras formas de cocinado. Por ejemplo, cocer unas patatas, córtalas en dados tras sazonarlas. Por ejemplo, para los que no tienen mucho tiempo, las verduras para hacer en el microondas pueden quedar muy bien si después de eso se le da una pasadita en la freidora de aire.

placeholder Foto: M. McLoughlin
Foto: M. McLoughlin

¿Se ahorra aceite realmente?

¿Se ahorra tanto aceite? Particularmente apenas lo utilizo. Conviene, por ejemplo, si vas a hacer algo rebozado darle con un pincel o un pequeño spray. Conviene untar con dos gotas la rejilla cuando vas a utilizarla, porque hay cosas que corren el riesgo de pegarse. Por cierto, hablando de rebozados, es interesante precalentar el aparato antes de usarlo. Que caliente la banda tres o cuatro minutos antes de iniciar el programa sin nada dentro. Puede sonar algo raro, pero es necesario para que algunas cosas queden en su justo punto.

¿Y el consumo energético? Es difícil establecer una comparativa exhaustiva. Casi imposible. Compararlo con un horno de gas no tiene sentido porque la tarificación será diferente. Si lo comparamos con un horno eléctrico, estoy cien por cien convencido que el consumo es menor y los tiempos de uso también.

¿Qué ocurre con los métodos tradicionales para freír? Es cierto que el tiempo, por ejemplo, para hacer unas patatas fritas es menor en una sartén y el consumo de una vitrocerámica también lo es. Sin embargo, hay que tener en cuenta el coste del aceite o, por ejemplo, del extractor de humos, cosa que no es necesaria con la freidora de aire, que no produce grandes olores ni cuando se hace pescado. Eso sí, conviene que te preocupes de limpiarla bien regularmente para evitar que se quede un aroma persistente cada vez que se cocina algo.

placeholder Foto: M. McLoughlin.
Foto: M. McLoughlin.

Como en casi todos los productos de Xiaomi, también hay un apartado que convierte a este dispositivo en inteligente. Se puede sincronizar con la app, que nos permite activar el cocinado, usarlo mientras completas la cena en los fogones o consultar recetas. También se puede sincronizar con Google Home, aunque no le he visto demasiada utilidad. También te permite programar un cocinado y activarlo cuando estás volviendo a casa. No me parece la mejor idea, la verdad. Que eso de tener algo a temperatura ambiente todo el dia me pone un poco los pelos de punta. En definitiva, que lo smart suele ser anecdótico y en este caso más. No es lo fundamental en la experiencia con este aparato.

Hay cosas negativas también. Por ejemplo, la ausencia de un instrumento para remover la comida incluida. Hacerlo con el asa me genera algo de inquietud, la verdad. También me he dado cuenta que a veces hay que presionar más de la cuenta para que la cesta encaje y se ponga todo en marcha. También hay que decir que es un aparato, como mencionaba al principio, pensado para una o dos personas. Para más comensales necesitarías algo más grande porque no podrás hacer todo de una tanda o tener algo de paciencia. Aunque cuando llegó al mercado tenía un precio de 100 euros, ahora es fácil encontrarla por 70 euros, algo que le deja en un lugar muy competitivo.

Una batidora de frío...y calor

Con la freidora de aire como un elemento indispensable en mi cocina, llegó a mí una batidora de vaso de Xiaomi, estrenada hace más recientemente. La principal víctima de su irrupción, como he dicho, ha sido mi robot de cocina. No es una Thermomix. No soy tan afortunado. Es una de esas máquinas que pica, amasa, tritura y podía cocer y cocinar algunas cosas. También servía como vaporera, pero las veces que he utilizado esa función las puedo contar con los dedos de una mano.

Xiaomi se podría haber limitado a crear una batidora de vaso pintona, ponerle un coste más asequible y un par de funciones online. No se ha conformado con eso. Y ha añadido una función que podría parecer menor pero que transforma por completo la experiencia: función de calor.

¿Por qué digo que lo transforma? Porque ya no se trata de hacerte un batido de leche o un smoothie. Se convierte en una accesorio que te permite hacer cremas calientes, purés de verduras e incluso mermelada (tiene un modo que no he puesto a modo). Creo que puede ser un elemento súper socorrido para aquellos que suelen recurrir a estos platos con frecuencia.

placeholder Foto: M. McLoughlin
Foto: M. McLoughlin

Antes de explicar qué cosas concretas se puede hacer, vamos a echar un a la ficha técnica. No es una batidora pequeña, ya que tiene capacidad de hasta 1,6 litros (188 x 222 x 436 mm y 5,2 kg). Una capacidad que se ve reducida hasta el 1,2 litros cuando trabajamos con platos o bebidas calientes por seguridad. Tiene un diseño robusto, con una base pesada y con tacos de goma en la base que fijan muy bien el aparato y evitan que se pueda caer al suelo de un golpe.

La jarra de cristal se siente igual de robusta. Tenemos una propuesta de control similar, con una pantalla OLED que gira para navegar entre las diferentes opciones y un par de controles táctiles para seleccionar o parar el programa de turno. Tiene un potencia de 1000W (950W en el caso de que se utilice los modos de crema o puré), eso le confiere suficiente fuerza como para cortar, picas y triturar prácticamente cualquier cosa (hielo también) que necesites para las recetas que vas a preparar en una batidora así. Mención especial a las cuchillas, 8 en total, hechas de acero y dispuestas en diferentes ángulos, lo que hace que el corte sea más eficaz. Particularmente lo he utilizado para picar verduras o carne antes de hacerlas en la freidora de aire o en la sartén.

Como batidora de vaso estándar, para preparar batidos fríos y demás, no tiene más misterio. En este caso, los diferentes modos son útiles porque los tiempos parecen ajustados. Siempre se puede utilizar el modo manual, pero yo no he necesitado hacerlo. En el caso del modo caliente, tenemos el modo 'Sopa cremosa' y el modo 'Sopa con trozos', que tardan en ejecutarse más de 35 minutos.

placeholder Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Con el primero de ellos, la Mi Smart Blender lo que hace es ir triturando los vegetales (patata, puerros, setas) mientras lo cocina para tener lista una crema. Este modo también te sirve para hacerte una salsa de tomate para la pasta. Incluso me he hecho una boloñesa, introduciendo la cebolla y la carne en trozos, ya que las cuchillas podían partirla sin problemas. En el segundo modo, Sopa con trozos, lo que la batidora hace es cocinarlo pero no lo tritura. Yo cuando he utilizado este modo lo que he hecho es utilizar el modo manual para picar los ingredientes y luego añadir el caldo y activar el programa. Además, tiene una herramienta para mantener la sopa o la crema en cuestión caliente durante un rato.

El último modo a destacar es una función que te ayuda a limpiar el interior del vaso, que no siempre es algo fácil. Echas jabón, un poco de agua y mantienes presionado el botón para crear un remolino que arrastra los restos. Una idea bastante buena, que no quita que haya que darle un fregado suave. La aplicación, además de permitir controlarla a distancia, nos incluye recetas y la opción de programarla.

placeholder Foto: M. McLoughlin
Foto: M. McLoughlin

Me sigue generando algo de desconfianza eso de dejar alimentos fuera de la nevera varias horas, pero no me parece tan loco dejar unas patatas partidas y unas setas para hacer una crema al mediodía y tenerla recién hecha cuando llegue por la tarde.

La Xiaomi Mi Smart Blender es algo más cara que la freidora de aire. Se puede comprar actualmente por 100 euros, aunque no sería de extrañar que acabase teniendo descuento estos días. Particularmente me parece un precio ajustado para un gadget de cocina que echándole imaginación te puede dar mucho más juego que el que imaginarías de una batidora de vaso tradicional.

Mi Smart Blender (106€) Mi Smart Air Fryer (71€)

_________________________

El Confidencial ha seleccionado los productos para esta review siguiendo un criterio estrictamente editorial. El texto incluye una selección de botones/enlaces para comprar el producto al menor precio posible. El Confidencial puede generar ingresos por las ventas de estos productos, pero la inclusión de los enlaces cumple una mera función de servicio al lector dentro de un contenido periodístico.

Xiaomi ha sido al mercado de móviles en España lo que un cuchillo caliente a un bloque de mantequilla. Ablandó y partió con relativa facilidad un buen trozo y se la untó ante la atónita mirada de la mayoría de comensales. Muchos ya estaban sentados a esa mesa antes que el fabricante chino y vieron cómo la empresa china les comió la tostada en un abrir y cerrar de ojos.

Amazon ¿Me lo compro?