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Llámalo 'salseo' o 'Sálvame': por qué hasta los 'youtubers' han caído en el famoseo
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El algoritmo y el drama

Llámalo 'salseo' o 'Sálvame': por qué hasta los 'youtubers' han caído en el famoseo

Las últimas polémicas entre 'streamers' demuestran que incluso muchas de las estrellas que crecieron como alternativa a los contenidos tradicionales del corazón acaban en la noria

Foto: ElXokas. (Twitch)
ElXokas. (Twitch)

Es la tarde del domingo 20 de marzo e Ibai Llanos abre directo. Unas dos horas de contenido, no programado, en Twitch, en el que frente a su micrófono el joven vasco va a tratar un asunto relacionado con otro creador de contenido, ElXokas, del que es amigo y que vive desde hace semanas un 'descenso a los infiernos'. Pero tras explicar los entresijos de esta historia se encuentra de bruces con otro culebrón. Otros dos creadores gigantescos, de los más seguidos en el mundo, TheGrefg y Willyrex, han comenzado a insultarse por redes sociales. Ibai intenta explicar qué ocurre, pero la situación le supera. Todos sus seguidores preguntan, hace parones, mira el móvil e incluso invita al canal a otro 'influencer', Auronplay, que deja algunos titulares que acaban en prensa. La retransmisión, que alcanza picos de más de 100.000 personas conectadas, acaba con el famoso 'streamer' pidiendo una reflexión. ¿Cómo ha llegado una industria que odiaba el cotilleo y las polémicas a esto?

Lo ocurrido este fin de semana no es algo puntual y, como explican los expertos que han seguido estos fenómenos, es un asunto que no se puede comprender sin ver la evolución del universo de los creadores en la red. Desde hace algunos años, contenidos más cercanos al mundo el corazón, como los tours por las casas de los 'youtubers', la situación de sus relaciones personales, sus cambios de residencia, sus roces con otros canales, sus dietas, y, en resumen, su vida tras las cámaras, se agolpan en los canales teniendo incluso un papel protagonista y siendo de los más vistos. Familias como las Kardashian, o en el caso español las Pombo, han crecido bajo el paraguas de un solo creador que ha convertido a su familia en famosa, acumulando polémicas, millones de seguidores, visualizaciones, anuncios y, por tanto, dinero... ¿Y a qué se debe todo esto? A una mezcla de madurez de la industria, evolución de las plataformas y también de las exigencias de la audiencia.

Foto: ElXokas, durante uno de sus directos. (YouTube)

Así lo explica, por ejemplo, Irene Sierra, periodista experta en sociedad y cultura digital y excoordinadora del portal centrado en creadores, WatMag. Ella vivió la evolución del fenómeno 'influencer' en internet y ve un cambio claro desde los primeros años a lo de ahora. "Al final cada creador decide qué contenido hacer, si prefiere hablar de su vida o de sus 'beefs' con otros canales o priorizar el contenido de su área de experto. Lo que ocurre es que muchos creadores expertos, que llevan ya más de diez años en esto, saben qué contenido tira más que otro, y que el 'salseo' sin duda es algo que trae muchas visitas. Esto ha abierto la veda a que muchos de estos perfiles intenten sacar todo el rédito que pueden a las polémicas. Y las estadísticas les dan la razón, los vídeos de 'salseo' traen visitas, esto trae monetización y el algoritmo de YouTube, por ejemplo, lleva años priorizando contenido basura".

El concepto 'salseo' es clave. La autoría del término se le suele otorgar a El Rubius, que utilizaba esta palabra para referirse a que las partidas que retransmitía en sus vídeos debían tener algo de sustancia, ser divertidas, ofrecer algo. Pero en seguida su uso evolucionó hacia un sustitutivo de otro concepto que estaba mal visto en estos mundos, como es el de cotilleo. Solo en YouTube es fácil dar con decenas de canales centrados en las relaciones entre creadores y que se asemejan a espacios que se podrían ver en la televisión o en prensa digital, y la palabra ha acabado por generalizarse en la red.

Es una forma de hablar de prensa rosa, pero sin decirlo. "Recientemente, se puede apreciar como muchos 'streamers' no diferencian su trabajo de su vida, y en ese solapamiento, la vida privada es pública y cualquier problema no es un problema de la vida real, es 'salseo'", resume el también periodista y experto en videojuegos en la web MGG, José Ángel Mateo. Él ha escrito diferentes textos sobre la evolución de Twitch y los ciertos parecidos con la telerrealidad y otros formatos de éxito en la industria tradicional.

Algo que en lo que centran la visión tanto Sierra como Mateo es en cómo la evolución de las redes sociales ha sido clave en la llegada de los creadores de contenido a la nueva 'prensa rosa'. Las plataformas cada vez exigen más continuidad en la generación de contenido y eso provoca que buena parte de los perfiles que en muchos casos eran anónimos fuera de su cámara se hayan vuelto famosos clásicos. Al principio, todos estos creadores presumían del respeto a su privacidad, del buen rollo entre perfiles y se buscaba fomentar un entorno sano, tanto que se acusaba a los medios tradicionales de ser los que intentaban colar el amarillismo y la toxicidad en la red. Pero cuanto más se está 'en el aire' más fácil es caer en polémicas, hablar de tu vida privada o que todo sea 'salseable'.

De los 'stories' a la 'streamerrealidad'

Sierra coloca en la llegada de los 'stories' de Instagram y en su popularización el principio de la conversión. "Entre 2017 y 2018 cobran mucha fuerza y al final no dejan de ser un formato en el que el creador se pone en el centro. Es como retransmitir tu vida en pequeños clips de 15 segundos y ahí se produce un cambio importante para que el creador se convierta en protagonista de su contenido en todo momento. O sea, la sombra de lo que hace en YouTube, por ejemplo, se extiende a otras redes más rápidas y de actualización continua. Y de ahí saltamos a los directos que son una nueva vuelta de tuerca que sobre todo explotó con la pandemia".

Para ella, Twitch, según se concibe ahora, es el último giro. "Es imposible que una persona se tire, no sé, una media de unas 5 o 7 horas en directo jugando y demás y que solo hable de videojuegos o del ámbito más profesional. Es normal que acaben bajando la guardia, olvidando que están ante millones de personas y saquen temas personales o suelten perlas como la que soltó El Rubius con Andorra. Sienten que están seguros y en confianza y su vida íntima se va colando en su narrativa".

Esa evolución en las plataformas acaba cambiando la vida de unos creadores cuyo salario también depende de seguir sus recomendaciones. "Hay que recordar todos los vídeos de 'youtubers' quejándose porque con los cambios del algoritmo tenían que dejar de hacer algún contenido que les encantaba porque ya la plataforma no lo mostraba. Y YouTube ha priorizado durante años el 'salseo' y el contenido basura... Al final son profesionales cuyo modelo de negocio se basa en las plataformas y las reglas ahí son iguales para todos".

Mateo sigue una línea parecida, más centrada en Twitch. "El modelo de consumo ha virado desde un vídeo al día a equis horas de directo al día. Aunque hay contenido de calidad, es inevitable lindar con la telerrealidad, o la 'streamerrealidad'. Aunque los grandes están ahí por su carisma como creadores, por los eventos que son capaces de conseguir o por su factor diferencial, es inevitable que estén por quienes son. Ya son 'mainstream' y no de nicho, y ya ocupan nuestra vida a través de las charlas con amigos, redes satélite como TikTok o Twitter... De la misma forma que un futbolista importante interesa tanto o más lo que hace fuera del campo que dentro".

"El caso de ElXokas es paradigmático. Estamos hablando de alguien que justifica maratonianas jornadas de más de 12 horas de directo porque "trabaja para ser el mejor". Hace no demasiado, dijo que le sabía mal tomarse vacaciones. En MGG hicimos un estudio y gente como Ibai se había tomado desde 2021 poco más de 20 días libres. La vida del 'streamer' es el contenido", cierra este periodista.

La fórmula Marvel y el negocio publicitario

Sobre las razones para apostar más por contenidos de vida privada o 'salseo', Mateo señala a la televisión. "Creo que es la forma más simple de rellenar contenido. Siempre me acuerdo de las charlas del crítico de televisión Ferran Monegal con Julia Otero en la que hablaba del fenómeno Telecinco. Aunque sea popular criticarlo, lo cierto es que siempre han optimizado lo que Monegal denominaba "la papilla", que es el uso de los mismos personajes para rellenar innumerables horas de televisión. También sirve el caso de la WWE, la lucha libre, donde los "feudos" entre luchadores y sus historias ocupan más que los combates. El crecimiento de contenidos "reaccionando a" también responde a esto. Hay mucho tiempo que rellenar y es inevitable que la vida privada se filtre".

Los 'streamers' han montado su propio mundo autorreferencial (algo que se ha visto mucho en Telecinco, pero también en otros fenómenos como 'El Chiringuito') en el que todos se retroalimentan. Hacen concursos de cocinas solo para 'streamers', retos en los que solo participan 'streamers', una especie de 'realities' basados en servidores privados de videojuegos en los que los creadores juegan y generan contenido...

"Creo que es justo hablar de lo complicado que es organizar estos eventos. Mismamente, 'El juego del calamar' en Minecraft llevó meses de trabajo en el servidor. Pero una vez dicho esto, es evidente que es el mismo formato que la televisión, e incluso de Telecinco. Y no lo digo como nada malo, porque hay grandes profesionales detrás, tanto en Telecinco como aquí. Simplemente, es el método de grandes eventos que luego tienen eco en los programas habituales. También es la fórmula de Marvel, con películas individuales y grandes eventos 'crossover'. Se trata de una optimización del entretenimiento que lleva décadas con nosotros en muchos otros formatos, no estamos descubriendo América con esto", detalla Mateo.

Sierra por su parte también compara ambos mundos, industria mediática social tradicional y estos nuevos mundos. "Al final es la evolución natural del relato aspiracional ligado a una generación. Mientras nuestras tías, madres, abuelas, compraban el '¡Hola!' porque Isabel Preysler enseñaba su casa con Julio Iglesias ahora hay millones de mujeres que ven el 'house tour' de María Pombo. Y es más, ambos mundos ya se mezclan, con la propia Pombo apareciendo en esas revistas. El relato aspiracional siempre ha estado ahí, lo que pasa es que va evolucionando y la industria tiene que adaptarse a los nuevos públicos.

Según la periodista, al final todo cuadra en una espiral natural de renovación. El consumo de la gente cambia y aparecen nuevos perfiles, estos creadores utilizan nuevos canales, pero llegado el momento la publicidad los busca y los necesita para llegar a ese público que ha cambiado su forma de consumir. A la vez los medios tradicionales también necesitan hablar de esos nuevos líderes por el mismo motivo, y los propios creadores necesitan de todas las otras patas para mantener su negocio y crecer en número de seguidores. Todo se retroalimenta llegando a una realidad similar, solo que con nuevos canales y formas de saltar a la fama. "No hay que olvidar casos como el de 'Gran Hermano', hubo gente que saltó de ese programa a la fama porque la audiencia que vio su vida durante 24 horas empatizó con ellos y se interesó por su vida y su opinión".

Aprovecha el drama

La duda que queda es si después de todo y pese a los cambios acabamos tendiendo siempre al cotilleo y el morbo. Está la prensa del corazón y el éxito de programas como 'Sálvame', pero en los últimos años también han aparecido otros espacios de éxito que aprovechan esto como 'El Chiringuito', que también ha creado su propio mundo de famosos que no paran de generar contenido y conquistar las redes sociales, los programas de telerrealidad que han llegado ya a internet o el caso de los creadores 'online'. ¿Somos cotillas por naturaleza?

Hay muchos estudios científicos que investigan el asunto desde el punto de vista psicológico y que destacan cómo el éxito del cotilleo en televisión, por ejemplo, responde a la necesidad ancestral por cotillear, como menciona John Hardy, profesor de Neurociencia en la Universidad de Londres, pero también porque todos estos programas apelan a las emociones. También hay estudios que ayudan a entender por qué nos interesamos por programas de telerrealidad y hablan de claves como que en ellos aparece gente mucho más cercana a nosotros, nos vemos reflejados en ellos y creemos que podríamos ser cualquiera de nosotros. Una justificación que podría cuadrar con la atracción hacia los creadores de contenido 'online'.

En todo esto, internet ha supuesto un amplificador para esa telerrealidad, pudiendo ver la vida de esas personas los 365 días del año. Ya se está viendo que incluso la espiral con el famoseo es inversa, caras relacionadas con la televisión encuentran un nuevo hueco en internet como es el caso de Kiko Rivera en Twitch o miles de concursantes de 'realities' en Instagram, pero Sierra va un poco más allá para terminar. "El ecosistema de las redes y la industria está premiando primero lo autorreferencial, un buen ejemplo es el caso de Georgina y su documental, y luego no para de alimentar nuestras ganas de conocer más de la vida de los famosos. Por ello, encontrar un formato en el que un creador o un famoso explote algo de su vida cotidiana o del ámbito el entretenimiento que aún no ha mostrado puede ser una mina de oro para el contenido. Un ejemplo de ello es el 'talent show' de Amazon que llevó a 'influencers' a cocinar. El interés de llevar a esos creadores es verlos en otra situación".

Ella pone también el ejemplo de una de las últimas ediciones de 'Operación Triunfo' en la que la audiencia se quejó después de que los concursantes abandonaran algo sus redes tras el fin del programa. "Habíamos visto a Amaia comerse una tostada o a Aitana esconder unos san jacobos y la audiencia quería más y más y se siente mal si no lo tiene. Las redes generan un acercamiento tal entre seguidores y creadores que la audiencia siempre quiere más. Y por último no podemos olvidar algo clave, tener millones de seguidores abre casi cualquier puerta de productoras como Netflix o Amazon. Tú vas con tus nueve millones de seguidores y dices que quieres hacer un nuevo 'Grand Prix' y a ver quién te dice que no. El dinero llama dinero".

Es la tarde del domingo 20 de marzo e Ibai Llanos abre directo. Unas dos horas de contenido, no programado, en Twitch, en el que frente a su micrófono el joven vasco va a tratar un asunto relacionado con otro creador de contenido, ElXokas, del que es amigo y que vive desde hace semanas un 'descenso a los infiernos'. Pero tras explicar los entresijos de esta historia se encuentra de bruces con otro culebrón. Otros dos creadores gigantescos, de los más seguidos en el mundo, TheGrefg y Willyrex, han comenzado a insultarse por redes sociales. Ibai intenta explicar qué ocurre, pero la situación le supera. Todos sus seguidores preguntan, hace parones, mira el móvil e incluso invita al canal a otro 'influencer', Auronplay, que deja algunos titulares que acaban en prensa. La retransmisión, que alcanza picos de más de 100.000 personas conectadas, acaba con el famoso 'streamer' pidiendo una reflexión. ¿Cómo ha llegado una industria que odiaba el cotilleo y las polémicas a esto?

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